Pesaje de 'altura' en Peñalver: 160 kilos de miel para Romay y 80 para Amaya Valdemoro

25/04/2026 - 20:11 M.Pérez

Fernando Romay y Amaya Valdemoro se llevan un recuerdo muy dulce de su paso por Guadalajara. 

Peñalver ha vivido una jornada para el recuerdo. Por primera vez en la historia de su tradicional premio, la balanza romana no ha oscilado para una sola figura pública, sino para dos: Amaya Valdemoro y Fernando Romay. Las dos leyendas del baloncesto español han compartido protagonismo en una edición que ha servido para hermanar el éxito deportivo con el sabor más auténtico de la Alcarria.

Esta cita, que este año ha recibido el Premio Popular Nueva Alcarria, como fiesta tradicional ya en el calendario provincial, busca promocionar la excelencia de la Denominación de Origen Miel de la Alcarria y este sábado rompió moldes al sentar en su pesaje tradicional a dos referentes que representan lo mejor del deporte nacional. Bajo la atenta mirada de vecinos y autoridades, los galardonados cumplieron con el ritual de equilibrar la balanza para recibir su equivalente en kilos de miel, un gesto que simboliza salud y reconocimiento. Fernando Romay se llevó 160 kilos y Amaya Valdemoro 80, sin duda dos grandes cantidades de oro dulce para sus depensas.

La alcaldesa, Yolanda Escolar, subrayó que la elección de ambos no fue casual, pues personifican los valores de esfuerzo y superación, los mismos que guían a los apicultores de la zona en su exigente labor diaria ya agradeció la cercanía y simpatía con la que recibieron el galardón.

El acto dejó momentos muy emotivos, por ejemplo cuando Amaya Valdemoro recordó que su vínculo con la zona no es solo institucional, sino de sangre: "Para mí es un orgullo. Es verdad que yo soy madrileña de nacimiento, pero como bien ha dicho el alcalde, mis raíces son de aquí, de la Alcarria. Mi abuela era de un pueblecito de aquí al lado, de Budia, y mi madre siempre me inculcó el amor por esta tierra".

Por su parte, Fernando Romay puso la nota de ingenio y cercanía, ganándose el aplauso y las risas de los presentes con su habitual carisma:"Pesarme me peso poco, porque ya sabéis que yo soy un hombre ligero, un espíritu libre que flota sobre la miel. Pero lo que sí es verdad es que recibir este peso en miel de la Alcarria es recibir salud, es recibir cariño y es recibir la esencia de este pueblo de Peñalver que nos ha acogido tan bien".

Una cita de altura, que dejó imágines muy simpáticas como la alcaldesa subida al trono del salón de plenos para la foto de familia y equipararse a sus ilustres invitados o un Romay exultante en el pesaje.