Petraeus cede el mando tras el descenso de la violencia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
El general David Petraeus cederá mañana el mando de la Fuerza Multinacional en Irak al general Raymond Odierno. Cuando abandone su cargo, se le recordará por ser uno de los principales artífices del descenso generalizado de la violencia en el país, tras poco más de año y medio en el cargo, que asumió en febrero de 2007, un mes en el que Irak se encontraba al borde de sumirse en una guerra civil.
El general David Petraeus (Cornwall-on-Hudson, Nueva York, 1954) cederá mañana el mando de la Fuerza Multinacional en Irak al general Raymond Odierno. Cuando abandone su cargo, se le recordará por ser uno de los principales artífices del descenso generalizado de la violencia en el país árabe, tras poco más de año y medio en el cargo, que asumió en febrero de 2007, un mes en el que Irak se encontraba al borde de sumirse por completo en una guerra civil.
Con el respaldo de un nuevo contingente de 30.000 soldados, y empleando nuevas tácticas de contrainsurgencia, Petraeus no sólo se convirtió en uno de los pilares que han logrado rescatar al país de la perdición, sino que ha contribuido a reducir la violencia hasta niveles desconocidos desde 2004, elevando su prestigio internacional. El diario alemán ‘Der Spiegel’ le ha llamado “el soldado más respetado de América”. El británico ‘The Daily Telegraph’ le designó como el Hombre del Año 2007 y el magacín ‘Time’ le situó entre los cuatro finalistas a su galardón de “Personaje del Año”.
“Hay momentos en los que uno tiene que ser honesto consigo mismo. De vez en cuando te preguntas si alguna vez conseguirás tu objetivo”, explicó Petraeus el pasado mes de julio, mientras recordaba sus duros inicios al mando de las tropas de la Fuerza Multinacional en Irak. “Sin embargo, estamos ahora en un lugar muy distinto al que nos encontrábamos hace un año o año y medio”, añadió.
El general seguirá implicado en la situación en Irak cuando abandone el cargo actual. Su próximo destino será el Mando Central, el organismo militar estadounidense responsable de las operaciones militares de la primera potencia mundial en una región que va desde Kenia a Kazajistán.
Si bien sus críticos cuestionan la sostenibilidad del descenso de la violencia en Irak, la labor de Petraeus a la hora de reducir los atentados y asaltos contra las tropas estadounidenses y la población civil ha sido reconocida de manera casi unánime.
La llamada ‘Doctrina Petraeus’, elaborada mano a mano con el núcleo más “intelectual” de la cúpula del Ejército estadounidense (o los “Chicos Petraeus”), destinó a los soldados estadounidenses a los centros más poblados de Bagdad, donde la célula iraquí de Al Qaeda y la violencia sectaria campaban por las calles a voluntad.
A través de pequeños puestos de combate, que servían de avanzadilla para operaciones más agresivas, ‘puerta a puerta’, contra la insurgencia, Petraeus consiguió poco a poco reducir el número de muertos diarios en la capital del país árabe. El precio, sin embargo, no ha sido barato. Entre abril y junio del pasado 2007 perdían la vida más de 330 soldados estadounidenses: el trimestre más sangriento para los Estados Unidos en toda la historia del conflicto.
No obstante, con el despliegue completo del contingente de apoyo, cada vez más grupos tribales suníes se han unido a las fuerzas aliadas contra Al Qaeda.