Políticos y ciudadanos escenificaron su dolor y su rechazo hacia ETA

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Unas 200 personas entre políticos y ciudadanos se concentraron ayer a las 12.00 horas en la Plaza Mayor de la capital para guardar cinco minutos de silencio en memoria de la última víctima de la banda terrorista ETA, el guardia civil melillés Juan Pablo Piñuel Villalón, asesinado en el atentado que dejó en ruinas la casa cuartel de la Guardia Civil en Legutiano (Álava) la madrugada del pasado miércoles, y que hirió de diversa gravedad a otros cuatro compañeros del cuerpo, dos hombres y dos mujeres.
Todas las administraciones públicas estuvieron representadas en el acto. El equipo de Gobierno prácticamente al completo y los Grupos municipales del PSOE y de IU, representantes de la Junta de Comunidades y diputados de ambos partidos mayoritarios, todos se unieron por una de las pocas causas capaces de hacerlo: la lucha contra el terrorismo, la democracia y la libertad.
También vecinos y ciudadanos quisieron sumarse al acto y confluyeron por decenas en la Plaza Mayor guadalajareña. Las fuerzas de seguridad de la capital tampoco quisieron dejar de participar en un recuerdo que a todos les toca muy de cerca, sobre todo a la Guardia Civil, ya que es blanco constante de ETA. Precisamente esta institución española cumplía ayer 164 años desde su fundación. Todos los actos organizados en torno a esa fecha fueron suspendidos en señal de duelo por la muerte de uno de sus compañeros.