Protestas en Francia contra Al-Asad en el desfile del 14-J

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Con la satisfacción propia de quien rompe una larga cuarentena diplomática, el presidente sirio, Bachar al Asad, fue ayer el centro de atención y foco de algunas protestas en el desfile por los Campos Elíseos del 14 de Julio, día de la fiesta nacional francesa.
Casi todos los líderes de los 43 países que habían asistido la víspera en París a la cumbre euromediterránea aceptaron la invitación del presidente francés, Nicolas Sarkozy, para asistir a la parada militar desde la tribuna de honor instalada en la plaza de la Concordia.
Antes de que comenzaran a desfilar 4.400 soldados, encabezados por un destacamento de 154 cascos azules en misiones de paz en Líbano, Chipre y el Golán, la policía detuvo a un grupo de militantes de Reporteros Sin Fronteras (RSF) que gritaban “Libertad en Siria” en un punto del recorrido. Los manifestantes, que vestían camisetas con la imagen de Al-Asad y la leyenda “Depredador de la libertad de prensa”, pretendían enarbolar retratos de periodistas encarcelados en Siria, Túnez, Egipto y Marruecos. “El 14 de Julio conmemora la toma de la Bastilla, símbolo de la lucha contra el autoritarismo y nos encontramos con uno de los peores dictadores de Oriente Próximo en la tribuna, celebrado como si fuera un demócrata”, declaró Vincent Brossel, uno de los responsables de RSF. Los ocho detenidos fueron puestos en libertad cuatro horas después cuando el desfile ya había concluido con el aterrizaje delante del palco de autoridades de paracaidistas que desplegaron las banderas de la ONU, europea y francesa. Una quincena de militantes de Act Up también resultó arrestada cuando intentaba manifestarse ante la embajada de Siria en París para denunciar “la homofobia reinante en ese país”. Esta asociación de lucha contra el sida explicó en un comunicado que habían previsto acudir ante las representaciones diplomáticas de varios de los estados invitados al 14 de Julio.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, presenció el desfile en la misma tribuna que Al-Asad. Pero los servicios de protocolo habían colocado en posiciones alejadas a los mandatarios de dos países que siguen formalmente en guerra desde 1948.