Putin es investido como primer ministro de Rusia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Los cambios en el poder ruso quedaron ayer completos. El ciclo de renovación teórica se cerró en la Duma, donde Vladimir Putin fue nombrado primer ministro por abrumadora mayoría: 392 votos a favor frente a sólo 56 en contra. Sin embargo, antes de abandonar la Presidencia, Putin firmó un decreto que alinea a Rusia con Occidente incorporándola al régimen de sanciones previstas contra Irán.
La Cámara Baja del Parlamento ruso confirmó hoy, sin imprevistos, a Vladimir Putin como jefe del Ejecutivo, después de que Dmitri Medvedev jurase un día antes el cargo de presidente. Un total de 392 votos a favor sirvieron a Putin para triunfar en la votación de investidura, en un claro reflejo de la presencia del partido gubernamental Rusia Unida en la Duma, donde cuenta con dos terceras partes de los escaños. En cambio, el reducido Partido Comunista votó en contra.
Antes de la votación, Putin pronunció un discurso de intenciones para su nueva encomienda. En su ponencia, prometió asignar 10.000 millones de dólares al desarrollo científico, cuadriplicar los gastos en educación y sanidad, desarrollar las infraestructuras, aumentar la productividad del trabajo o modernizar la atención social a la población, entre otras, según informaciones de Ria Novosti recogidas por otr/press. "Dije en reiteradas ocasiones que la tarea de vital importancia consiste en hacer mucho más eficaz y estable la economía nacional, aumentar la productividad del trabajo y potenciar el capital humano a través del desarrollo innovador de todos los ámbitos", señaló Putin en la Duma.
No obstante, el principal objetivo del estrenado mandato consistirá en reducir la inflación, hasta alcanzar "un solo dígito en pocos años", explicó. De hecho, el flamante primer ministro se atrevió a pronosticar que la magnitud de la economía rusa superará próximamente a Reino Unido. Putin proclamó su aspiración de lograr que “Rusia recupere su papel geoestratégico en el mundo”. La retórica militarista de los dirigentes rusos, por tanto, viene ya de lejos. Primero veían necesario que el país recuperase “el estatus de gran potencia”, sobre todo en el aspecto militar. En el económico queda aún mucho trecho. Luego, tras suscitar los lógicos recelos en Occidente y las consiguientes medidas de prevención, se apela a imperativos de carácter defensivo y aseguran sentirse como una fortaleza asediada.

Última medida
Antes de abandonar la Presidencia, Putin dejó como legado un giro en la hasta ahora política de respeto y diálogo respecto a Irán.
Firmó el 5 de mayo la incorporación de su país al régimen de sanciones económicas previstas contra el régimen de Teherán en la resolución 1803 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el pasado 3 de marzo.
Este decreto, además, proclama personas non gratas a una serie de funcionarios implicados en el programa nuclear iraní, contempla la inspección de mercancías y establece el embargo sobre las cuentas bancarias pertenecientes a algunas empresas y entidades financieras del país árabe.

Ahora, queda por ver la adaptación de Putin y Medvedev a sus nuevas responsabilidades, y las iniciativas que cada uno de ellos llevará a cabo. En cualquier caso, la comunidad internacional comenzó a felicitar al nuevo presidente ruso apenas había jurado su nuevo cargo, como el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que a través de un telegrama manifestó el deseo de que España y Rusia estrechen "los lazos de cooperación y amistad" en los próximos años, según informó Moncloa.