Quito insta a la comunidad internacional a "corresponsabilizarse" de atender a refugiados colombianos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El Gobierno ecuatoriano pidió hoy a la comunidad internacional, y en particular a Europa, que asuma el "deber ético" de "corresponsabilizarse" de brindar la protección y la atención que precisan los cerca de 135.000 colombianos que están refugiados en Ecuador, que supone para este país una inversión anual de unos 40 millones de dólares.
La situación de estas personas que han huido de Colombia a causa del conflicto que atraviesa el país desde hace casi 50 años tiene "ribetes dramáticos" y, pese a ello, es "poco conocida en algunos espacios internacionales", afirmó el ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal, en una rueda de prensa.

Carvajal ha realizado una visita de varios días a Europa con el fin de informar de la situación de los refugiados colombianos en Ecuador y de la política de Quito al respecto. Para ello se ha reunido con responsables del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ginebra, así como con representantes de la Comisión Europea y del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español.

Las autoridades ecuatorianas calculan que, de los 600.000 colombianos que hay en Ecuador, han entrado en busca de protección internacional unos 135.000, la mitad de los cuales se concentran en la frontera septentrional, junto a Colombia. Sin embargo, apenas 23.000 estaban registrados en hasta marzo de este año, y desde entonces lo han hecho 9.000 más. El Gobierno ecuatoriano prevé que cuando acabe el año figurarán en las listas oficiales otros 50.000.

Al contrario que en otros países, este colectivo de refugiados no vive en campamentos, sino que está integrado en las comunidades locales y "son sujetos de derecho", de manera que pueden acceder a los servicios que ofrece el Estado ecuatoriano a su población "sin distinción de nacionalidad", explicó Carvajal.

Por ello, el Gobierno ecuatoriano invierte unos 40 millones de dólares en educación, atención sanitaria y suministros energéticos para estas personas, a los que se añaden los gastos para mantener la seguridad en la frontera, ya que Colombia tiene una "escasa presencia" militar en la zona, donde actúan numerosos grupos armados, dijo.

Lo hacemos "gustosos" porque esta atención de Quito a los refugiados colombianos "concuerda con la política de brazos abiertos" y de "solidaridad con las personas que buscan protección internacional", aseguró Carvajal, quien, no obstante, consideró que es un "deber ético" de la comunidad internacional "corresponsabilizarse de este drama".

Aunque el ministro reconoció que Ecuador recibe un importante apoyo --casi 10 millones de dólares (7,11 millones de euros) sólo para los refugiados colombianos-- a través de las aportaciones que los distintos países hacen a ACNUR, incidió en la importancia de que el "nivel de cooperación" con otros Estados debe aumentar porque "no es una situación temporal". Queremos un "compromiso sostenido" a nivel internacional, subrayó.

SOLIDARIDAD ESPAÑOLA

El ministro elogió la "sensibilidad" y la "actitud solidaria" manifestada por los países europeos, y especialmente por el pueblo y el Gobierno españoles respecto a este tema mediante la ayuda al desarrollo que brindan a Ecuador y, dentro de ésta, la destinada a ayudar a los refugiados. España ha donado este año a ACNUR 750.000 euros y se van a invertir 13,52 millones de euros en cubrir las necesidades básicas de la población.

En contraste con la solidaridad mostrada por otros países, Carvajal destacó la actitud de Colombia, a la que Ecuador pide que "reconozca y se corresponsabilice" de la atención a los refugiados colombianos, una cuestión que, dijo, siempre se trata en las conversaciones para "normalizar las relaciones" entre ambos países, además del requisito de que el Gobierno colombiano se comprometa a no realizar operaciones militares en territorio ecuatoriano. En Ginebra, las autoridades colombianas admitieron que "hay un problema" y que "hay que abordarlo", afirmó.