R.Unido.- Las consecuencias económicas de la mayor nevada en 20 años podría llegar a los 1.200 millones de libras
01/10/2010 - 09:45
Por: EFE
El impacto económico de la ola de nieve que desde la noche del pasado domingo asoló a parte de Reino Unido podría ascender a los 1.200 millones de libras, según las primeras estimaciones, que incrementan la inquietud sobre el futuro de las compañías británicas en el ya complicado contexto actual de crisis económica.
La Federación de Pequeñas y Medianas Empresas ha cifrado en uno de cada cinco empleados los que no llegaron a trabajar debido al colapso de los servicios de transporte, especialmente en Londres, donde a la suspensión de la oferta de autobuses públicos se sumó la paralización de gran parte de las líneas de metro durante horas, el cierre de carreteras y la saturación de los taxis.
De esta manera, numerosas empresas vieron severas reducciones de plantilla que, en el caso del ámbito sanitario, obligó a recurrir a los empleados que disfrutaban de días libres, debido a la incapacidad de un amplio número de quienes tenían turno laboral de llegar hasta sus centros de trabajo y pese a la suspensión de gran parte de las operaciones no urgentes.
Igualmente, la mayoría de los establecimientos comerciales y hosteleros pusieron el cartel de cerrado ante los efectos de la nieve, además de para ofrecer a los trabajadores la posibilidad de regresar a sus hogares en circunstancias seguras. También la City financiera vio una seria reducción de la actividad que llevó a comparar el día con los festivos navideños y algunas compañías pagaron noches de hotel a sus trabajadores ante las dificultades de movimiento.
CONSECUENCIAS
Por todo, unidades de referencia en Reino Unido como el Centro de Investigaciones Económicas y de Negocio advirtieron de que si el frío continúa, con el consiguiente mantenimiento del hielo y la paralización de la actividad, entre 2.000 y 3.000 empresas podrían tener que cerrar en este primer trimestre de año, azotadas por esta definitiva contingencia que acabaría con sus ya reducidas posibilidades de supervivencia por los efectos de la recesión.
Entre los especialmente afectados aparecen el comercio minorista y la construcción, los sectores más perjudicados por la nieve y las interrupciones del transporte, al tiempo que miles de colegios continúan cerrados pese a las críticas de los padres y sus problemas para hacerse cargo de sus hijos en horario laboral cuando el pico de la ola de nieve ya ha remitido.
En este contexto, el propio alcalde de Londres, Boris Johnson, admitió tras ver cómo la capital resultaba el área más colapsada de Reino Unido que la ciudad no está preparada para hacer frente a contingencias como las que se registraron las últimas 48 horas, pero descartó aumentar las partidas para hacer frente a episodios que se dan con una periodicidad de dos décadas.
De esta manera, numerosas empresas vieron severas reducciones de plantilla que, en el caso del ámbito sanitario, obligó a recurrir a los empleados que disfrutaban de días libres, debido a la incapacidad de un amplio número de quienes tenían turno laboral de llegar hasta sus centros de trabajo y pese a la suspensión de gran parte de las operaciones no urgentes.
Igualmente, la mayoría de los establecimientos comerciales y hosteleros pusieron el cartel de cerrado ante los efectos de la nieve, además de para ofrecer a los trabajadores la posibilidad de regresar a sus hogares en circunstancias seguras. También la City financiera vio una seria reducción de la actividad que llevó a comparar el día con los festivos navideños y algunas compañías pagaron noches de hotel a sus trabajadores ante las dificultades de movimiento.
CONSECUENCIAS
Por todo, unidades de referencia en Reino Unido como el Centro de Investigaciones Económicas y de Negocio advirtieron de que si el frío continúa, con el consiguiente mantenimiento del hielo y la paralización de la actividad, entre 2.000 y 3.000 empresas podrían tener que cerrar en este primer trimestre de año, azotadas por esta definitiva contingencia que acabaría con sus ya reducidas posibilidades de supervivencia por los efectos de la recesión.
Entre los especialmente afectados aparecen el comercio minorista y la construcción, los sectores más perjudicados por la nieve y las interrupciones del transporte, al tiempo que miles de colegios continúan cerrados pese a las críticas de los padres y sus problemas para hacerse cargo de sus hijos en horario laboral cuando el pico de la ola de nieve ya ha remitido.
En este contexto, el propio alcalde de Londres, Boris Johnson, admitió tras ver cómo la capital resultaba el área más colapsada de Reino Unido que la ciudad no está preparada para hacer frente a contingencias como las que se registraron las últimas 48 horas, pero descartó aumentar las partidas para hacer frente a episodios que se dan con una periodicidad de dos décadas.