Rasmussen dice que la OTAN seguirá el tiempo “necesario”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
AFGANISTÁN
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, instó ayer a los aliados a “aumentar” su esfuerzo en Afganistán especialmente para aportar “los alrededor de 200 militares” necesarios para “crear la misión de entrenamiento de la OTAN” para formar a las fuerzas de seguridad afganas, de manera que la Alianza pueda lograr su “objetivo final” de trasladar progresivamente la responsabilidad de la seguridad del país a las propias fuerzas afganas.
“Creo firmemente que debemos aumentar y que aumentaremos nuestros esfuerzos para equipar e instruir a las fuerzas afganas y que tomen el liderazgo. Necesitamos que todos los aliados y las partes hagan más para que podamos empezar a hacer menos en un futuro”, subrayó en rueda de prensa.
El secretario general aliado explicó que el “proceso de generación de fuerzas” para recabar más instructores ya ha comenzado. “Hemos empezado a identificar a los comandantes”, aunque admitió que “el desafío real será encontrar los instructores”, algo que espera pueda sea “visible este otoño”. El ex primer ministro danés no quiso comentar los detalles de la revisión de la estrategia aliada en Afganistán que completó el pasado lunes el comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad afgana (ISAF), el general estadounidense Stanley McCrystal y que podría abrir la puerta a un incremento de tropas internacionales en Afganistán.
El secretario general aliado consideró “prematuro” realizar “una evaluación final sobre el número de tropas” aliadas necesarias en Afganistán y explicó que los países aliados debatirán por primera vez la revisión de McCrystal en los “próximos días”, al ser preguntado si la OTAN contempla un nuevo aumento de tropas.
“Necesitaremos más recursos, incluidos entrenadores para la misión de entrenamiento de la OTAN”, recalcó, al tiempo que no excluyó “la posibilidad de que necesitemos incluso más instructores de los previstos” si es necesario “ampliar” el objetivo de elevar de los actuales 89.000 efectivos que componen el Ejército Nacional Afgano a unos 134.000 en 2011. “Estamos centrados en entrenar a los soldados afganos”, indicó.

Enfoque fresco
Rasmussen explicó que la revisión de la estrategia supone “un enfoque fresco” para la operación aliada en Afganistán y refleja “la manera en que (el general McCrystal) cree que la operación debe adaptarse para cumplir sus objetivos”. “Esto no es una nueva estrategia acordada y aprobada”, advirtió sin embargo.

Rasmussen recordó que las más de 60.000 tropas integradas en ISAF “no están sólo para las elecciones” en el país centroasiático. “La misión ha conseguido con éxito que Afganistán no se convierta una vez más en un santuario para el terrorismo y continuará haciéndolo”, explicó, al tiempo que calificó de “buenas noticias” el descenso en un 20% del cultivo de opio en Afganistán, de acuerdo con la ONU.

ELECCIONES

Al ser preguntado por las denuncias de fraude electoral que esgrime la oposición, Rasmussen consideró “demasiado prematuro” pronunciarse sobre los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 20 de agosto en Afganistán dado que los finales no serán conocidos hasta dentro de dos semanas, pero en cualquier caso reconoció que los comicios, desde el punto de vista de la seguridad, “fueron mejor de lo esperado” dado que sólo un 2% de los colegios electorales fueron atacados por la insurgencia durante la cita electoral.

El secretario general aliado subrayó la importancia de que los comicios sean vistos como “creíbles, en primer lugar y más importante para los afganos” e instó a todos los partidos y facciones a “comportarse de manera responsable” hasta conocer los resultados finales.

“Necesitamos un Gobierno legítimo en Afganistán. Espero que las elecciones y todo el proceso electoral sean considerados creíbles por los afganos”, recalcó. “Este es un momento claramente importante para Afganistán”, incidió.

Asimismo, recordó que la ONU ya ha expresado su “confianza” en el organismo creado especialmente para gestionar el proceso electoral y las más de 2.500 denuncias de fraude presentadas, incluidas unas 500 graves que podrían alterar el resultado de los comicios. “Hay que respetar este proceso y dejar a los afganos que se hagan su propio juicio”, subrayó.