Repulsa silenciosa y unánime al último atentado terrorista
01/10/2010 - 09:45
Cientos de vecinos de distintos pueblos de la provincia mostraron ayer, una vez más, su repulsa ante la barbarie terrorista de ETA que el pasado miércoles acabó con la vida del empresario Ignacio Uría en Azpeitia (Guipuzcoa) con varios disparos. En Azuqueca, Alovera, Marchamalo y Cabanillas, entre otros, guardaron ayer cinco minutos de silencio como condena a estos hechos.
Los vecinos de los distintos municipios del Corredor del Henares volvieron a concentrarse ayer para condenar el último atentado de la banda terrorista ETA que el pasado miércoles acabó con la vida del empresario Ignacio Uria en la localidad de Azpeitia (Guipúzcoa). A las 12.00 horas enmudecieron cientos de vecinos frente a los ayuntamientos, a pesar de las inclemencias meteorológicas, durante cinco minutos. Azuqueca de Henares, Alovera, Marchamalo y Cabanillas del Campo, entre otros muchos, expresaron de esta forma su más firme condena a este hecho que ha conmocionado de nuevo a todo el país.
La plaza de la Constitución azudense reunió a unas 70 personas. El alcalde, Pablo Bellido, insistió ayer en que así condenamos enérgicamente esta muerte y nos solidarizamos con la familia de este empresario, Ignacio, con sus amigos, vecinos y con las personas de buena voluntad. Según Bellido, por este camino, los terroristas deben saber que no van a conseguir ningún objetivo político; no hay ninguna posibilidad de que lo consigan y deben saberlo. El primer edil estuvo flanqueado por el primer teniente de Alcalde, Emilio Alvarado, y el portavoz del PP, José Luis Moraga. Alvarado mostró también sus condolencias por la muerte de Uría. Se va a aplicar la ley y los culpables terminarán en la cárcel, dijo. Por su parte, el portavoz popular, José Luis Moraga, mostró su confianza en que los terroristas se den cuenta de que con la violencia no se llega a ningún lado. Sólo consiguen que alguien más falte y que una familia más esté triste.
Los aloveranos se reunieron frente a la puerta de la Casa Consistorial, en la plaza Mayor, en una concentración encabezada por el alcalde de la localidad, David Atienza, y a la que acudieron otros miembros de la Corporación municipal, y más de medio centenar de vecinos.
En Marchamalo se repitió la misma escena. La convocatoria realizada por la Federación de Municipios y Provincias y respaldada también por el Ayuntamiento congregó en la plaza a algo menos de medio centenar de personas, cuya asistencia se vio mermada por las inclemencias meteorológicas. Frente a la Casa Consistorial guardaron cinco escrupulosos minutos de silencio. Los vecinos del municipio se mantienen así firmes en su oposición a la violencia acudiendo sistemáticamente a estas concentraciones tras la lamentable pérdida de alguna vida humana tras los atentados.
Estas concentraciones de repulsa en han repetido en diversos ayuntamientos de la provincia y ciudades españolas en un llamamiento hecho por la Federación de Municipios y Provincias y que se lleva a cabo cada vez que se produce un atentado con víctimas a manos de la banda terrorista ETA.
La plaza de la Constitución azudense reunió a unas 70 personas. El alcalde, Pablo Bellido, insistió ayer en que así condenamos enérgicamente esta muerte y nos solidarizamos con la familia de este empresario, Ignacio, con sus amigos, vecinos y con las personas de buena voluntad. Según Bellido, por este camino, los terroristas deben saber que no van a conseguir ningún objetivo político; no hay ninguna posibilidad de que lo consigan y deben saberlo. El primer edil estuvo flanqueado por el primer teniente de Alcalde, Emilio Alvarado, y el portavoz del PP, José Luis Moraga. Alvarado mostró también sus condolencias por la muerte de Uría. Se va a aplicar la ley y los culpables terminarán en la cárcel, dijo. Por su parte, el portavoz popular, José Luis Moraga, mostró su confianza en que los terroristas se den cuenta de que con la violencia no se llega a ningún lado. Sólo consiguen que alguien más falte y que una familia más esté triste.
Los aloveranos se reunieron frente a la puerta de la Casa Consistorial, en la plaza Mayor, en una concentración encabezada por el alcalde de la localidad, David Atienza, y a la que acudieron otros miembros de la Corporación municipal, y más de medio centenar de vecinos.
En Marchamalo se repitió la misma escena. La convocatoria realizada por la Federación de Municipios y Provincias y respaldada también por el Ayuntamiento congregó en la plaza a algo menos de medio centenar de personas, cuya asistencia se vio mermada por las inclemencias meteorológicas. Frente a la Casa Consistorial guardaron cinco escrupulosos minutos de silencio. Los vecinos del municipio se mantienen así firmes en su oposición a la violencia acudiendo sistemáticamente a estas concentraciones tras la lamentable pérdida de alguna vida humana tras los atentados.
Estas concentraciones de repulsa en han repetido en diversos ayuntamientos de la provincia y ciudades españolas en un llamamiento hecho por la Federación de Municipios y Provincias y que se lleva a cabo cada vez que se produce un atentado con víctimas a manos de la banda terrorista ETA.