Residencias Dignas lanza una batería de propuestas para mejorar el servicio
01/10/2010 - 09:45
Por: DIANA PIZARRO
Azuqueca de Henares
Los familiares de residentes de La Alameda, en Azuqueca de Henares, organizados en la asociación Residencias Dignas, tienen la intención de llevar ante el presidente regional, José María Barreda, diversas propuestas para mejorar la gestión de los centros de mayores de la región. Esta decisión la han tomado una vez que la justicia ha fallado a su favor en la demanda que les interpuso Sergesa, empresa encargada de la gestión de este centro. Una de sus reclamaciones es la legislación de las asociaciones de familiares, a imagen de las Ampas de los colegios.
La Asociación Residencias Dignas lanzó ayer una batería de propuestas para mejorar el funcionamiento de las residencias de mayores, que pretende llevar ante el presidente de la Junta de Comunidades, José María Barreda. Montserrat de la Cal, vicepresidenta de esta asociación de familiares de los residentes de La Alameda, de Azuqueca de Henares, recalcó ayer que la demanda interpuesta por Sergesa, la empresa encargada de la gestión de este centro, que tenía como objetivo prohibir la comparecencia de esta agrupación ante los medios, fue desestimada íntegramente por el Juzgado de primera instancia de Madrid. Por ello, De la Cal expresó su satisfacción, ya que desde que abrió esta residencia en 2003 estamos luchando por el bienestar de los abuelos, primero de manera individual, y desde 2006 como asociación. Después de estas reclamaciones, señaló la vicepresidenta de Residencias Dignas, la Junta de Comunidades amplió por ley el ratio del personal en las residencias de mayores de Castilla-La Mancha, algo que se hizo efectivo en 2008, gracias a lo cual hay 11 auxiliares y una enfermera más en La Alameda.
Pero ahora, esta asociación que reúne en la actualidad a unos 70 familiares de residentes de este centro azudense, se ha fijado nuevos objetivos que presentará ante Barreda y el consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, a los que han solicitado una reunión, ya que esta sentencia debería hacer que se revisase el modelo de gestión de las residencias, apuntó De la Cal en referencia al denominado modelo alemán, según el cual los terrenos los cede el Ayuntamiento, pero el centro lo construye una empresa privada que, a cambio, gestiona el servicio durante 40 años. A todos los efectos, la residencia pertenece a la Junta de Comunidades. En este sentido, Residencias Dignas instará al presidente regional a eliminar este modelo, que se experimentó en Azuqueca, pero que no funciona. Por ello, insisten en que, si hay que llegar a la gestión privada, se cuente con un trabajador permanente de la Administración que controle el buen funcionamiento del centro.
Categorías de residencias
La asociación también destaca entre sus objetivos la regulación de las distintas modalidades de residencias para mayores, mediante la creación de distintas categorías. En La Alameda hay unas 120 dependientes graves con una edad media de 84 años, por lo quizá debería tener un carácter socio-sanitario, con servicios similares a los de un hospital, recalcó De la Cal. Por otro lado, también reclaman la legislación de una ratio presencial, es decir, establecer el número de trabajadores reales por turno. En La Alameda ha habido muchos turnos de día con cinco auxiliares y una enfermera y noches con dos auxiliares y una enfermera.
También creen esencial, para mejorar el servicio ofrecido, la dignificación de los profesionales del sector, con una formación adecuada, un salario digno y condiciones de trabajo justas. Con ello, pretender evitar el constante cambio de auxiliares, enfermeros y médicos. Modificar el sistema actual de inspecciones es otra de las reclamaciones de la asociación, teniendo en cuenta no sólo las deficiencias del personal, sino también en cuanto a higiene, movilidad, hidratación, atención médica, cambio de pañales, dietas, etc. Por último, exigen que se legisle la figura de las asociaciones de familiares a imagen de las Ampas de los colegios, que tienen voz y voto. Además, piden mantener reuniones periódicas con Bienestar Social, inspectores y la empresa gestora, para revisar el funcionamiento del centro y buscar soluciones a los problemas que puedan surgir.
Con todo esto, señalan desde la asociación, quieren evitar que los familiares no tengamos que hacer de inspectores, enfrentándonos a ningún grupo empresarial ni a nuestra propia Administración.
Pero ahora, esta asociación que reúne en la actualidad a unos 70 familiares de residentes de este centro azudense, se ha fijado nuevos objetivos que presentará ante Barreda y el consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, a los que han solicitado una reunión, ya que esta sentencia debería hacer que se revisase el modelo de gestión de las residencias, apuntó De la Cal en referencia al denominado modelo alemán, según el cual los terrenos los cede el Ayuntamiento, pero el centro lo construye una empresa privada que, a cambio, gestiona el servicio durante 40 años. A todos los efectos, la residencia pertenece a la Junta de Comunidades. En este sentido, Residencias Dignas instará al presidente regional a eliminar este modelo, que se experimentó en Azuqueca, pero que no funciona. Por ello, insisten en que, si hay que llegar a la gestión privada, se cuente con un trabajador permanente de la Administración que controle el buen funcionamiento del centro.
Categorías de residencias
La asociación también destaca entre sus objetivos la regulación de las distintas modalidades de residencias para mayores, mediante la creación de distintas categorías. En La Alameda hay unas 120 dependientes graves con una edad media de 84 años, por lo quizá debería tener un carácter socio-sanitario, con servicios similares a los de un hospital, recalcó De la Cal. Por otro lado, también reclaman la legislación de una ratio presencial, es decir, establecer el número de trabajadores reales por turno. En La Alameda ha habido muchos turnos de día con cinco auxiliares y una enfermera y noches con dos auxiliares y una enfermera.
También creen esencial, para mejorar el servicio ofrecido, la dignificación de los profesionales del sector, con una formación adecuada, un salario digno y condiciones de trabajo justas. Con ello, pretender evitar el constante cambio de auxiliares, enfermeros y médicos. Modificar el sistema actual de inspecciones es otra de las reclamaciones de la asociación, teniendo en cuenta no sólo las deficiencias del personal, sino también en cuanto a higiene, movilidad, hidratación, atención médica, cambio de pañales, dietas, etc. Por último, exigen que se legisle la figura de las asociaciones de familiares a imagen de las Ampas de los colegios, que tienen voz y voto. Además, piden mantener reuniones periódicas con Bienestar Social, inspectores y la empresa gestora, para revisar el funcionamiento del centro y buscar soluciones a los problemas que puedan surgir.
Con todo esto, señalan desde la asociación, quieren evitar que los familiares no tengamos que hacer de inspectores, enfrentándonos a ningún grupo empresarial ni a nuestra propia Administración.