Respaldo regional a los productos de la tierra

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: F.C.V. GUADALAJARA
Castilla-La Mancha tiene unos productos que, como aseguró ayer el presidente de la Junta, José María Barreda, en el acto de entrega de los premios Gran Selección 2008, que se desarrolló en la molinesa iglesia de San Francisco, tienen una “excelente calidad”.
Sin embargo “hay que lograr venderlos por lo menos tan bien como se hacen”, matizó. Precisamente, uno de los objetivos de la cita es promocionar los alimentos elaborados de la región. Con esta meta, se concedieron 21 galardones a los mejores aceites, vinos, quesos, mieles y azafranes.
Uno de ellos recayó sobre la miel de romero que, producida en Albalate de Zorita bajo la denominación de Cruz Real, produce la empresa Honeycombe, de José Loeches. Además, entre otros galardones, numerosas cooperativas vitivinícolas de Toledo y Ciudad Real fueron galardonadas en las distintas categorías de Gran Selección.
El cocinero alcarreño, Jesús Velasco, del restaurante Amparito Roca, junto a Pepe Rey, de El Bohío de Illescas, prepararon varios aperitivos en el transcurso de la ceremonia que fueron degustados por Barreda y la consejera de Agricultura Mercedes Gómez. El plato elaborado por Velasco, ‘Tres bravas, tres’, hecho a base de patata rellena con una salsa líquida, sorprendió a los invitados de excepción cuando los probaron.
Un acto que, para el alcalde de Molina, David Pascual, supuso “una oportunidad única para dar a conocer el pueblo” y para aquellas personas de la región “que día a día trabajan para que los productos sean cada vez más reconocidos”. Una ocasión para que los ciudadanos de Castilla-La Mancha entraran en contacto con su historia, medio ambiente y su gente, “amable, agradecida y buenos anfitritones”.
La ceremonia fue clausurada por Barreda que, para ilustrar la mejora experimentada por las infraestructuras de la región durante los últimos años puso un ejemplo culinario. “El bacalao es un ingrediente fundamental de la cocina castellano-manchega, porque durante mucho tiempo, debido al salazón, era el único pescado que podía entrar hasta el corazón de la meseta”. Las malas comunicaciones impedían que llegara el pescado fresco. Ahora, gracias a las modernas infraestructuras, “somos capaces de hacer las cosas como los demás, incluso muchas de ellas mejor”. Una tierra, dijo, de productos saludables, y puso el ejemplo quijotesco el bálsamo de Fierabrás, que todo lo cura, “mezcla sabia de vino, aceite, queso, azafrán y miel”.