Revilla, indignado por las falsedades de Blanco, ve difícil la continuidad del pacto
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
INFRAESTRUCTURAS
Aclaró que está dispuesto a esperar unos meses pero jamás a ir a Madrid pasando por Bilbao y que no se cambien los trazados
En declaraciones a los periodistas tras la comparecencia de el pasado miércoles, día 19 de mayo, del ministro de Fomento en el congreso de los diputados para informar de las consecuencias del recorte presupuestario en las inversiones en infraestructuras, Revilla aseguró que Blanco ha humillado a Cantabria, al tacharla de pedigüeña por querer dos trenes, una opción que, como recordó, fue una prioridad hace tan solo cuatro meses.
Ahora aguarda a la reunión que tendrá con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para tratar este asunto. Un encuentro que espera que se produzca en unos días y a partir del cual, avisó, que adoptará las futuras acciones que tenga que tomar como secretario general del PRC, y también, como jefe del Ejecutivo regional, ya que la llegada del AVE no es un tema de partido, sino que afecta al conjunto de la Comunidades Autónoma.
Revilla, que reconoció que después de la comparecencia del Blanco en el Congreso está más pesimista que hace unos días, indicó que no habló con él. Con el ministro no tengo nada que hablar. Yo he quedado con el presidente, que creo que es el que manda, apostilló, para mostrarse seguro de que le llamará. Incluso, rechazó el desprecio de Blanco al referirse a Cantabria como una Comunidad de tan solo 500.000 habitantes. Menos son en Luxemburgo, sentenció Revilla, para quien la región no es pequeña y tiene, además una gran historia. A su juicio, el Estado debe dar a todas las comunidades los mismos servicios, por lo que Cantabria no puede ser la única región sin AVE. ¿Pero qué pretenden? ¿Qué vivamos todos en Barcelona o Madrid? Eso es una aberración, aseveró. El líder del PRC manifestó que, ante la actual coyuntura económica, sí admitiría un aplazamiento en las obras por motivos de solidaridad con el resto del país, pero de ninguna manera aceptará que para ir a Madrid haya que pasar por Bilbao. Es algo irrenunciable y sobre lo que no hay posibilidades de negociación, zanjó. Asimismo, aclaró que está dispuesto a esperar unos meses, --que no años--, pero no a que se cambien los trazados. Agregó al respecto que las obras tendrán que estar en marcha este año.
Revilla, que consideró que levantar la primera piedra del inicio de las obras de la línea Palencia-Santander fue una improvisación, se refirió también a la postura del PSC y al hecho de que no se sumase a la moción presentada por el PRC para reivindicar en el Parlamento regional la llegada del AVE. En este sentido, se mostró convencido que todos los militantes y votantes socialistas, incluidos sus compañeros de Gobierno, consideraron infumable las declaraciones de Blanco. Aunque, por la disciplina férrea a la dirección del partido, deban guardar silencio o moderar su discurso, concluyó.
Revilla, que reconoció que después de la comparecencia del Blanco en el Congreso está más pesimista que hace unos días, indicó que no habló con él. Con el ministro no tengo nada que hablar. Yo he quedado con el presidente, que creo que es el que manda, apostilló, para mostrarse seguro de que le llamará. Incluso, rechazó el desprecio de Blanco al referirse a Cantabria como una Comunidad de tan solo 500.000 habitantes. Menos son en Luxemburgo, sentenció Revilla, para quien la región no es pequeña y tiene, además una gran historia. A su juicio, el Estado debe dar a todas las comunidades los mismos servicios, por lo que Cantabria no puede ser la única región sin AVE. ¿Pero qué pretenden? ¿Qué vivamos todos en Barcelona o Madrid? Eso es una aberración, aseveró. El líder del PRC manifestó que, ante la actual coyuntura económica, sí admitiría un aplazamiento en las obras por motivos de solidaridad con el resto del país, pero de ninguna manera aceptará que para ir a Madrid haya que pasar por Bilbao. Es algo irrenunciable y sobre lo que no hay posibilidades de negociación, zanjó. Asimismo, aclaró que está dispuesto a esperar unos meses, --que no años--, pero no a que se cambien los trazados. Agregó al respecto que las obras tendrán que estar en marcha este año.
Revilla, que consideró que levantar la primera piedra del inicio de las obras de la línea Palencia-Santander fue una improvisación, se refirió también a la postura del PSC y al hecho de que no se sumase a la moción presentada por el PRC para reivindicar en el Parlamento regional la llegada del AVE. En este sentido, se mostró convencido que todos los militantes y votantes socialistas, incluidos sus compañeros de Gobierno, consideraron infumable las declaraciones de Blanco. Aunque, por la disciplina férrea a la dirección del partido, deban guardar silencio o moderar su discurso, concluyó.