Riba, Mazarete y Luzón piden intervenir en la regeneración del pinar del Ducado
01/10/2010 - 09:45

Por: F.C.V. GUADALAJARA
Primeros ediles de la zona del Ducado han remarcado la necesidad de que se les permita a sus ayuntamientos colaborar en las tareas de desbroce y repoblación, una vez que se ha iniciado la tercera fase de la regeneración el pinar del Ducado, tras el incendio que lo asoló en julio de 2005. Entienden que, si bien la variedad de plantaciones es buena para evitar un nuevo fuego, sí que se debería potenciar el pino donde se pudiera, ya que suponía casi el 30% de sus ingresos.
Los primeros ediles de Riba, Luzón y Mazarete han sugerido a la Junta que deje intervenir a los ayuntamientos en la tercera fase de regeneración de los bosques. Estiman que podrían colaborar en el correcto desbroce de los montes y en tareas orientativas para la restauración de su estado original, dando prioridad a los pinares allá donde fuera posible, ya que, como recuerdan, esta actividad suponía casi el 30% del presupuesto anual. Una regeneración que, destacan, está siendo muy buena.
El alcalde de Riba de Saelices, José Luis Samper, solicita conocer los proyectos para la intervención directa con el objeto de lograr el monte que queremos para volver a disponer de los recursos madereros. Pide que se proteja el pinar como fuente de ingresos para la zona y, en ese sentido, que se permita a los ayuntamientos tener acceso a las tareas de desbroce de determinadas especies que crezcan en ciertos sitios donde puedan obstaculizar la regeneración del pinar. Se daría de esta forma prioridad al pino en aquellos lugares donde hubiera menos y que, a la vez, crecieran en zonas limpias y desbrozadas, recalca, aunque también tengan cabida en los lugares apropiados donde se encontraban, otras especies, como los robles o los quejigos.
El regidor de Luzón, Andrés Cabada, recuerda que antes del incendio eran los propios consistorios los encargados de las tareas de desbroce. Cabada, en la línea de su homólogo de Riba, destaca la necesidad de potenciar el pinar, pero mezclado con otras especies, como robles o quejigos, que impidan que se vuelva a reproducir un fuego de las características del que arrasó el entorno hace dos años y medio. Como propiedad municipal que son, cree que los montes deberían seguir siendo desbrozados por los ayuntamientos, afirma.
Cortafuegos naturales
La alcaldesa de Mazarete, Lucía Enjuto, opina que un ingeniero de montes debería elaborar un estudio con el objeto de ver qué plantaciones serían las más adecuadas para ejecutar cortafuegos naturales. Se muestra partidaria de que los ayuntamientos intervengan en la repoblación de la zona, ya que daría puestos de trabajo. Incluso asegura que ya tiene personas que se han ofrecido a residir en la localidad si, a cambio, lograran un empleo estable relacionado con la regeneración. Igualmente entiende que hay que respetar las especies originarias de cada zona y pone como ejemplo el entorno de San Mamés. A un lado de la ermita la arenisca proporcionaba pinos, mientras que al otro lado, la tierra caliza, robles y quejigos.
Caminos
Otro de los problemas que aprecian los ediles de la zona del incendio son los caminos, que deben ser arreglados, ya que se encuentran muy deteriorados por el paso de los vehículos pesados en su tarea de sacar la madera quemada. En el caso de Luzón, incluso han destrozado fajinas y pequeños brotes de pinos que estaban aflorando, por lo que su alcalde pide que se tenga más cuidado, porque esos pinos ya no vuelven a salir. En cuanto a la saca de madera, ésta se encuentra completada casi al 100%, a falta de un lote de 21 hectáreas de difícil acceso, en el caso de Riba de Satelices, por lo que se está valorando si merece la pena sacar los restos quemados de allí o no. En cuanto a Luzón, restan unas 60 hectáreas y últimamente se ha venido actuando sobre 200, del total de 1.600 existentes.
El alcalde de Riba de Saelices, José Luis Samper, solicita conocer los proyectos para la intervención directa con el objeto de lograr el monte que queremos para volver a disponer de los recursos madereros. Pide que se proteja el pinar como fuente de ingresos para la zona y, en ese sentido, que se permita a los ayuntamientos tener acceso a las tareas de desbroce de determinadas especies que crezcan en ciertos sitios donde puedan obstaculizar la regeneración del pinar. Se daría de esta forma prioridad al pino en aquellos lugares donde hubiera menos y que, a la vez, crecieran en zonas limpias y desbrozadas, recalca, aunque también tengan cabida en los lugares apropiados donde se encontraban, otras especies, como los robles o los quejigos.
El regidor de Luzón, Andrés Cabada, recuerda que antes del incendio eran los propios consistorios los encargados de las tareas de desbroce. Cabada, en la línea de su homólogo de Riba, destaca la necesidad de potenciar el pinar, pero mezclado con otras especies, como robles o quejigos, que impidan que se vuelva a reproducir un fuego de las características del que arrasó el entorno hace dos años y medio. Como propiedad municipal que son, cree que los montes deberían seguir siendo desbrozados por los ayuntamientos, afirma.
Cortafuegos naturales
La alcaldesa de Mazarete, Lucía Enjuto, opina que un ingeniero de montes debería elaborar un estudio con el objeto de ver qué plantaciones serían las más adecuadas para ejecutar cortafuegos naturales. Se muestra partidaria de que los ayuntamientos intervengan en la repoblación de la zona, ya que daría puestos de trabajo. Incluso asegura que ya tiene personas que se han ofrecido a residir en la localidad si, a cambio, lograran un empleo estable relacionado con la regeneración. Igualmente entiende que hay que respetar las especies originarias de cada zona y pone como ejemplo el entorno de San Mamés. A un lado de la ermita la arenisca proporcionaba pinos, mientras que al otro lado, la tierra caliza, robles y quejigos.
Caminos
Otro de los problemas que aprecian los ediles de la zona del incendio son los caminos, que deben ser arreglados, ya que se encuentran muy deteriorados por el paso de los vehículos pesados en su tarea de sacar la madera quemada. En el caso de Luzón, incluso han destrozado fajinas y pequeños brotes de pinos que estaban aflorando, por lo que su alcalde pide que se tenga más cuidado, porque esos pinos ya no vuelven a salir. En cuanto a la saca de madera, ésta se encuentra completada casi al 100%, a falta de un lote de 21 hectáreas de difícil acceso, en el caso de Riba de Satelices, por lo que se está valorando si merece la pena sacar los restos quemados de allí o no. En cuanto a Luzón, restan unas 60 hectáreas y últimamente se ha venido actuando sobre 200, del total de 1.600 existentes.