Roban 10.000 euros en la sucursal aloverana de Caja de Guadalajara
01/10/2010 - 09:45

Por: J. PASTRANA. GUADALAJARA
Dos ladrones armados con pistolas asaltaron durante la mañana de ayer la sucursal número 1 de Caja de Guadalajara en Alovera. Mientras esperaban para acceder al dinero de la caja fuerte, de apertura retardada, retuvieron a los tres trabajados de la oficina y a una decena de clientes, aproximadamente, que accedieron a ella para realizar algún tipo de operación.
Aunque no se registró ningún herido, los delincuentes huyeron con 10.000 euros, más otros casi 800 que arrebataron a uno de los usuarios.
Tres empleados y una decena de clientes de la sucursal número 1 de Caja de Guadalajara en Alovera vivieron durante la mañana de ayer momentos de una gran tensión. Durante aproximadamente media hora, desde las 8.30 hasta casi las 9.00 ó 9.15, todos ellos fueron rehenes de una pareja de atracadores armados con pistolas. Al final, los delincuentes huyeron del lugar de los hechos llevándose consigo 10.000 euros de la entidad bancaria. Según indicaron desde la misma también arrebataron unos 800 euros a uno de los clientes. Lamento mucho lo ocurrido, pero me tranquiliza saber que nadie ha salido herido, declaró el presidente de la Caja, José Luis Ros. La entidad comunicó que cuenta con un seguro, por lo que ningún cliente perderá su dinero.
Los ladrones entraron en la oficina entorno a las 8.30 horas ataviados con pelucas y bigotes falsos. Debían ir un poco horteras, indicó Ros. Su objetivo, la caja fuerte de la sucursal. Sin embargo, la apertura retardada les obligó a permanecer entre 15 y 30 minutos en el edificio. Mientras aguardaban a que se abriese, decidieron retener a todos los clientes que entrasen en las oficinas. Una de las primeras personas en hacerlo, según relata ella misma, fue Carina Mercedes. Entré y me llamó la atención el bigote del atracador porque se le caía. Entonces me dijo tú, a dentro. Incluso pensé que lo decía un poco de broma. A partir de ese momento, se convirtió en rehén. A ella la introdujeron en un cuarto de baño que compartió con otras dos personas. Creo que en el otro había otras tres más, relata.
De 50 años y nerviosos
Según recuerda Carina, los atracadores rondaban los 50 años de edad y, por el acento, parecían de la provincia. Medían aproximadamente un 1,75; eran morenitos y tenían pinta de hombres que van mucho a bares. También destaca el comportamiento que tuvieron durante el atraco. Ellos decían que no habían venido a robarnos a nosotros, que habían venido a robar al banco. La mujer asegura que, aunque parecían estar alterados, intentaban ser educados para que no nos pusiésemos nerviosos. No parecían personas violentas. Incluso relata que a mí no me registraron el bolso. Sólo me quitaron el móvil.
Estuvimos tranquilos para evitar la tragedia
Después de lo ocurrido durante la mañana de ayer, Carina Mercedes tiene clara una cosa: La impresión que me dio es que si no hay mejores medidas de seguridad es muy fácil atracar un banco, sobre todo en un pueblo. Después de pasar varios minutos retenida en el interior de un cuarto de baño mientras los ladrones se hacían con el dinero de la entidad bancarias, echa de menos mejores sistemas de seguridad. Sin embargo, reconoce que lo mejor que se puede hacer en estas situaciones es esperar a que los ladrones salgan del edificio. Con un sistema de seguridad más preciso se podría haber hecho algo más, aunque no mientras nosotros estábamos dentro, porque eso es muy peligroso. Es mejor esperar a que se vayan. Por eso se muestra contenta de que nadie haya resultado herido como consecuencia del atraco. Nosotros mismos tuvimos que permanecer tranquilos para evitar que se produjera una tragedia de mayores dimensiones. Por su parte, desde Caja de Guadalajara volvieron a destacar que lo más importante es que nadie haya sufrido daño alguno. También indicaron que lo más probable es que alguno de los atracadores, si no los dos, estén fichados. No es normal que la gente se disfrace tanto para entrar a robar en la oficina de un banco.
Tres empleados y una decena de clientes de la sucursal número 1 de Caja de Guadalajara en Alovera vivieron durante la mañana de ayer momentos de una gran tensión. Durante aproximadamente media hora, desde las 8.30 hasta casi las 9.00 ó 9.15, todos ellos fueron rehenes de una pareja de atracadores armados con pistolas. Al final, los delincuentes huyeron del lugar de los hechos llevándose consigo 10.000 euros de la entidad bancaria. Según indicaron desde la misma también arrebataron unos 800 euros a uno de los clientes. Lamento mucho lo ocurrido, pero me tranquiliza saber que nadie ha salido herido, declaró el presidente de la Caja, José Luis Ros. La entidad comunicó que cuenta con un seguro, por lo que ningún cliente perderá su dinero.
Los ladrones entraron en la oficina entorno a las 8.30 horas ataviados con pelucas y bigotes falsos. Debían ir un poco horteras, indicó Ros. Su objetivo, la caja fuerte de la sucursal. Sin embargo, la apertura retardada les obligó a permanecer entre 15 y 30 minutos en el edificio. Mientras aguardaban a que se abriese, decidieron retener a todos los clientes que entrasen en las oficinas. Una de las primeras personas en hacerlo, según relata ella misma, fue Carina Mercedes. Entré y me llamó la atención el bigote del atracador porque se le caía. Entonces me dijo tú, a dentro. Incluso pensé que lo decía un poco de broma. A partir de ese momento, se convirtió en rehén. A ella la introdujeron en un cuarto de baño que compartió con otras dos personas. Creo que en el otro había otras tres más, relata.
De 50 años y nerviosos
Según recuerda Carina, los atracadores rondaban los 50 años de edad y, por el acento, parecían de la provincia. Medían aproximadamente un 1,75; eran morenitos y tenían pinta de hombres que van mucho a bares. También destaca el comportamiento que tuvieron durante el atraco. Ellos decían que no habían venido a robarnos a nosotros, que habían venido a robar al banco. La mujer asegura que, aunque parecían estar alterados, intentaban ser educados para que no nos pusiésemos nerviosos. No parecían personas violentas. Incluso relata que a mí no me registraron el bolso. Sólo me quitaron el móvil.
Estuvimos tranquilos para evitar la tragedia
Después de lo ocurrido durante la mañana de ayer, Carina Mercedes tiene clara una cosa: La impresión que me dio es que si no hay mejores medidas de seguridad es muy fácil atracar un banco, sobre todo en un pueblo. Después de pasar varios minutos retenida en el interior de un cuarto de baño mientras los ladrones se hacían con el dinero de la entidad bancarias, echa de menos mejores sistemas de seguridad. Sin embargo, reconoce que lo mejor que se puede hacer en estas situaciones es esperar a que los ladrones salgan del edificio. Con un sistema de seguridad más preciso se podría haber hecho algo más, aunque no mientras nosotros estábamos dentro, porque eso es muy peligroso. Es mejor esperar a que se vayan. Por eso se muestra contenta de que nadie haya resultado herido como consecuencia del atraco. Nosotros mismos tuvimos que permanecer tranquilos para evitar que se produjera una tragedia de mayores dimensiones. Por su parte, desde Caja de Guadalajara volvieron a destacar que lo más importante es que nadie haya sufrido daño alguno. También indicaron que lo más probable es que alguno de los atracadores, si no los dos, estén fichados. No es normal que la gente se disfrace tanto para entrar a robar en la oficina de un banco.