Robisco espera desbloquear las obras de la Casa del Cordón en diez días

29/01/2012 - 13:09 J.Pastrana

El diputado de Infraestructuras, Lorenzo Robisco, se encuentra cerca de encontrar una solución definitiva que permita desbloquear las obras de la Casa del Cordón de Atienza. Según indica, “los trabajos van a buen ritmo y espero que en ocho o diez días podamos cerrar una solución definitiva”. De esta forma no sólo se reanudarían las obras de la Casa del Cordón, si no que se podría salvar la subvención europea de un millón de euros con la que se financian las obras.
Las obras de la Casa del Cordón llevan paralizadas desde finales del verano pasado, cuando los problemas económicos de la firma adjudicataria de los trabajos, Vonconsa, la obligaron a detenerlos. A partir de ese momento, el recién llegado equipo de Gobierno de la Diputación comenzó a trabajar para poder reanudarlas cuanto antes. Sobre todo, tras conocer que no podrían pedir una nueva prórroga para los fondos concedidos desde la UE, por lo que corrían el peligro de perderlos. Al final, la solución en la que se está trabajando es en la cesión del contrato a una nueva empresa que esté en condiciones de hacerse cargo de ellas. “La empresa está en concurso de acreedores y nosotros estamos cerca de encontrar una nueva que pueda hacerse cargo del proyecto”.
En principio, la construcción del  Centro de Interpretación de la Cultura Tradicional en la Casa del Cordón contaba con un plazo de ejecución de 12 meses y un presupuesto de 837.000 euros, financiado con fondos FEDER. La intervención, siguiendo la línea de la reforma del Castillo de Torija, se realizará respetando el exterior del edificio, originario del siglo XV y reconstruido con su aspecto actual en el siglo XIX.  Durante el pasado siglo, el edificio también fue empleado como residencia de ancianos, motivo por el que se hizo necesario un nuevo trabajo de restauración a finales de los años ochenta. Durante la pasada legislatura, con la residencia ya cerrada, se decidió darle una nueva utilidad y reconvertirlo en Centro de Interpretación de la Cultura Tradicional.
El proyecto persigue conservar los elementos más característicos del edificio, como el cordón que adorna la fachada o una arcada interior, e integrarlo en la arquitectura popular de la zona. El interior del edificio tendrá casi 800 metros cuadrados útiles repartidos en dos plantas. Está previsto que más de la mitad se destine a superficie expositiva en la que convivan las colecciones temporales con una permanente. Precisamente, esta última estará compuesta por fondos cedidos por el técnico de Etnografía de la Diputación, José Antonio Alonso, e incluirá cientos de piezas reunidas durante años. Otros servicios, como la propia Escuela de Folklore o el Centro de la Fotografía y la Imagen Histórica de Guadalajara (CEFHIGU), aportarán documentación fotográfica, fílmica y sonora.