Robisco niega haber hecho talas indiscriminadas en las zonas verdes y en los parques de la ciudad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Robisco eligió el parque de San Roque, cubierto por árboles, para responder a las críticas socialistas.        (Foto: PZ)
Por: VIRGINIA BODEGA
El concejal de Medio Ambiente, Lorenzo Robisco, compareció ayer para salir al paso de las críticas que en las últimas fechas ha efectuado el Grupo municipal Socialista hacia su Concejalía, en referencia a asuntos de árboles, talas, suciedad y estado de algunas zonas verdes, críticas que, según Robisco, “son radicalmente falsas”.
De espaldas al lago de los patos del parque de San Roque, Robisco explicó el motivo del emplazamiento elegido: invitó a los presentes a buscar en el parque y en la piscina de San Roque, así como en el parque de La Concordia, talas indiscriminadas criticadas desde el equipo socialista. Negando tales acciones, Robisco aclaró que efectivamente el pasado invierno se realizó una poda en el parque de San Roque, pero que se llevó a cabo porque previamente se había partido el árbol y se apoyaba contra otro, y se hizo estrictamente por motivos de seguridad.

Salvar a la olma de Bejanque
El concejal se refirió a la conocida olma de Bejanque, el bicentenario ejemplar que se aqueja desde hace tiempo de una enfermedad que ya sufrió hace 15 años. Si en aquella ocasión logró superar la grafiosis, Robisco aseguró estar ahora “poniendo todos los medios posibles” para que vuelva a ser así, pero lo cierto es que la rápida escalada de la enfermedad apunta hacia el sentido contrario. En las últimas semanas, la Concejalía de Medio Ambiente ha llevado a cabo distintas actuaciones sobre ella. Se han realizado una serie de fumigaciones sobre la galeruca, el insecto vinculado a la grafiosis; se ha hecho una poda de saneamiento; un tratamiento de endoterapia en el que se ha utilizado el método de inyección, que consiste en aplicar fungicidas e insecticidas que sirven para combatir, a través de inyectores, el problema de la grafiosis; y, por último, se ha pulverizado de abono compuesto por aminoácidos y oligoelementos. Además, tanto Rayet como la Escuela Técnica de Ingenieros de Montes, que han realizado varios análisis de la olma, han valorado el estado del árbol, confirmando que va a ser difícil que salga adelante, dado que más del 20 por ciento de su copa está afectada por la enfermedad. “De todas formas”, dijo Robisco, “siempre hay que tener la esperanza de que, igual que hace 15 años se salvó, por qué no con estos tratamientos se pueda salvar, a pesar de un invierno difícil y una primavera también muy complicada en la que proliferaron los insectos, como éste que ha afectado a la olma, como también está ocurriendo a otros olmos de los pocos que quedan en Guadalajara; pero sí quiero dejar claro que se ha hecho lo posible y lo imposible, y no vamos a escatimar esfuerzos en salvar la olma de Bejanque”.

Talas “no indiscriminadas”
Robisco se refirió después a otros asuntos que también han despertado la denuncia socialista. En primer lugar fue la poda de un seto arbustivo en el colegio Santa Ana, hecho criticado desde el PSOE, pero que según el concejal de Medio Ambiente “en ningún momento se debe pedir autorización municipal cuando un propietario privado quiere podar algún tipo de arbusto y no un árbol”, como especifica el artículo 40 de la ordenanza municipal. Robisco considera que el Grupo Socialista lo que quiere “es mentir y confundir a la opinión pública utilizando la mentira”. Por último, el concejal explicó la tala de ocho árboles–y no 20, como se aseguró desde filas socialistas– en la glorieta de la calle Méjico. Como aseguró Robisco, “el motivo de la tala fue más que justificado, avalado con los informes correspondientes”. Los trabajos tuvieron lugar hace un año, se realizaron con motivo de las obras de una nueva glorieta, dando prioridad en este caso a cuestiones de tráfico y a previsiones que se remontan incluso a la legislatura anterior, y teniendo en cuenta, además, que los árboles talados (olmos pumila) eran de un valor ecológico menor y padecían una enfermedad en la corteza, la fumagina.
Una vez aclarados estos asuntos, Robisco indicó que la línea de su Concejalía es “salvar y proteger” los árboles, y recordó que la única tala indiscriminada realizada durante la actual legislatura es la que se llevó a cabo en El Fuerte de San Francisco, de la que el PSOE “ha preferido no hablar”.

Una ‘especie en peligro de extinción’ en Guadalajara

La olma de Bejanque es un árbol bicentenario, situado en pleno centro de Guadalajara, que ha asistido al crecimiento y desarrollo de la ciudad. Junto a la conocida olma de Pareja, es de las pocas que lograron sobrevivir a la plaga de grafiosis que arrasó en toda la provincia hace poco más de 15 años. Ahora, después de ser una superviviente, la olma de Bejanque, la vecina más anciana del barrio, se enfrenta a una nueva bofetada del destino. Más mayor ahora que entonces, menos lustrosa y algo debilitada, todo apunta a que en sus ramas crecen ya los últimos brotes. Los análisis realizados tanto por parte de Rayet Medio Ambiente como desde la Escuela Técnica de Ingenieros de Montes arrojan unos resultados poco halagüeños. Al parecer, más del 20 por ciento de su copa está afectada por la grafiosis, porcentaje mayor del deseado para luchar con eficacia contra la enfermedad. Todas las estadísticas apuntan hacia su muerte. A pesar de los datos, el Ayuntamiento de la capital, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, está llevando a cabo todos los procesos de recuperación existentes para darle una nueva oportunidad a la querida olma de Bejanque. Sólo el tiempo esclarecerá su futuro. De ponernos en lo peor, la ciudad asistirá a la desaparición de una de sus habitantes más fieles. Tras más de 200 años de vida diaria en la capital, la olma de Bejanque es ya una de las pocas supervivientes en la provincia, convirtiéndose en toda un especie en peligro de extinción.