Rumanos refugiados en una iglesia por ataques racistas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Irlanda
Los 115 rumanos, entre ellos numerosos niños, que tuvieron que refugiarse anoche en una iglesia de Belfast tras huir de sus hogares por los ataques racistas que han sufrido en los últimos cuatro días serán realojados en viviendas temporales de la ciudad.
La ministra de Desarrollo Social de Reino Unido, Margaret Ritchie, explicó que a las aproximadamente 20 familias que han tenido que pasar la noche en una iglesia se les facilitará en las próximas horas un alojamiento de emergencia, informan el diario local Irish Times y la BBC. Desde hace unos días, las familias rumanas que viven en dos barrios del sur de Belfast han sufrido todo tipo de ataques racistas, desde insultos y agresiones hasta copias de Mein Kampf --el libro que escribió Adolf Hitler-- en los buzones de sus casas. Los hombres, mujeres y niños de las 20 familias rumanas, que dicen estar “muy asustadas” y no quieren volver a sus casas por miedo a nuevos ataques, buscaron primero refugio en una casa donde creían que estarían a salvo, pero después una iglesia de la zona les ofreció utilizar el vestíbulo todo el tiempo que necesitaran. Agentes de Policía ayudaron a las familias a desalojar sus casas, situadas en un barrio del sur de Belfast.
Las más de 100 personas que conforman estas familias, entre las que hay una niña de sólo cinco años, han pasado el día en un polideportivo que las autoridades locales pusieron a su disposición hasta que se encontrara un lugar en el que realojarles temporalmente.

Por su parte, la alcaldesa de Belfast, Naomi Long, señaló que no quiere que estas familias se vayan de la ciudad. “Tienen derecho a estar en Belfast. Son parte de esta ciudad. Quiero ver que se les trata con el respeto y la dignidad que demandaría para cualquier otro ciudadano”, subrayó.

Una de las mujeres rumanas, que no quiso dar su nombre, aseguró que está muy disgustada y asustada, y que tuvo miedo de que los atacantes fueran a la iglesia y les mataran. Ahora, dice, quiere volver a Rumanía, aunque también destacó que el apoyo de la iglesia le ha enseñado el lado positivo de la gente de Belfast.