Rusia insiste en que no cambiará ni un ápice su actitud con Georgia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Si en Bruselas no hay pleno consenso en cuanto a la política a aplicar con Rusia, en Moscú las ideas están mucho más claras. El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, culminó hoy la explicación, iniciada días antes por el presidente Dmitri Medvédev y el primer ministro Vladímir Putin, de lo que será la actuación de Rusia en el terreno internacional a medio plazo.
El uso de la fuerza será, a partir de ahora, para el Kremlin “una nueva norma de reacción”. Lavrov expuso las líneas maestras de la nueva política exterior y lo hizo durante la lección pronunciada ayer en el aula magna del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú. “Mediante nuestra respuesta a la agresión georgiana, Rusia ha establecido una nueva norma de reacción que respeta por completo el derecho internacional”, manifestó el ministro ante estudiantes y profesores.
Según sus palabras, “Rusia ha regresado a la escena internacional como un Estado responsable y capaz de defender a sus ciudadanos”. “Si alguien lo dudaba, nuestras acciones para obligar a Georgia a aceptar la paz (...) y el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjasia deben haber disipado esas dudas”, añadió ante los futuros diplomáticos rusos.
Así mismo, Lavrov pidió a EE UU y la UE que no incurran “en un error de magnitud histórica”, apostando por el régimen del presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, quien, según él, “no ha aprendido nada”. El jefe de la diplomacia rusa señaló que lo mejor ahora sería “decretar un embargo internacional a la venta de armas a ese régimen hasta la llegada de otros dirigentes que conviertan Georgia en un Estado normal”. Lavrov apeló incluso a la “reconciliación ruso-alemana”, tras la II Guerra Mundial, como “uno de los factores más importantes de la edificación de la nueva Europa”. El domingo, Medvédev dijo que su país “no dará marcha atrás” en su decisión de reconocer a Osetia del Sur y Abjasia y enunció los cinco “principios clave” de la nueva política exterior rusa: aceptación del derecho internacional, constatación de que el mundo debe ser multipolar, no entrar en confrontación con ningún país, proteger a los ciudadanos rusos y establecimiento de áreas de influencia o de intereses vitales para Moscú. Putin, por su parte, afirmó que “la razón está de nuestra parte”.