Salgado espera una recuperación mayor que la OCDE
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La mejoría de la economía española será de las más lentas de la OCDE, según este organismo
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, celebró ayer que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) coincide en sus nuevas previsiones para España con la estimación del Gobierno para 2009 y 2010, si bien mostró su confianza en que el Ejecutivo tenga también razón en lo relativo a 2011 y el crecimiento de la economía española sea mayor que el que vaticina el organismo internacional en este momento.
Hemos hecho bien esas previsiones, remachó Salgado en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso, y recordó que España se encuentra en estos momentos en un crecimiento trimestral negativo de sólo unas décimas, por lo que confió en una vuelta al terreno positivo para el próximo año.
El año que viene, sin duda, comenzará la recuperación, remachó la número tres del Ejecutivo socialista, que puntualizó que el crecimiento interanual sí puede seguir siendo levemente negativo. Unas décimas negativo, como prevemos nosotros, incidió Salgado.
La OCDE pronostica una contracción de la economía española del 3,6% y del 0,3% en 2009 y 2010, respectivamente, en contraste con la anterior proyección del organismo, que estimaba en junio un retroceso del 4,25% este año y del 0,9% el año próximo, aunque para 2011, la institución pronostica un crecimiento del PIB del 0,9%, la tasa más débil entre los países de la OCDE.
Más lenta, según la OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mejorado sus previsiones económicas para España aunque cree que su recuperación será la más débil del conocido como club de los países más desarrollados del planeta. En concreto, la institución cree que la caída de la economía en 2009 será del 3,6% y del 0,3% en 2010, con lo que sus previsiones se alinean así con las del Gobierno. La organización también pronostica que la tasa de paro en España cerrará en el 18,1% este año para aumentar hasta el 19,3% el próximo. En este contexto, la Organización recomienda postergar hasta 2011 el planeado ajuste fiscal para afirmar la recuperación económica española.
Los tres grandes organismos internacionales que elaboran previsiones sobre las principales economías del mundo coinciden: la recuperación española será más lenta y penosa que la del resto del mundo. A los malos presagios del Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea se ha sumado hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El organismo que dirige Ángel Gurría prevé que la economía española sea una de las pocas economías desarrolladas (la única entre las grandes) cuyo producto interior bruto (PIB) retroceda en 2010, con una caída del 0,3%. Además, en 2011 será la que menos crezca de todos los países desarrollados. La recuperación economía mundial es un hecho aunque la mayoría de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico que agrupa a las economías más desarrolladas del mundo registraron un crecimiento moderado aún durante algún tiempo por lo que el desempleo seguirá aumentando en 2010.
La última edición del informe Perspectivas económicas de la OCDE revisa al alza las expectativas de crecimiento para el conjunto de la organización tanto para 2009, cuando prevé una contracción del 3,5%, como para 2010, cuando augura un crecimiento del 1,9%, mientras que en 2011 espera un aumento del PIB del 2,5%. No obstante, el informe advierte de que esta recuperación se verá lastrada por las dificultades para reequilibrar sus balances tanto de hogares, instituciones financieras y empresas, como los propios gobiernos, lo que mantendrá la tendencia al alza del desempleo y evitará repuntes de la inflación. Las previsiones de la OCDE contemplan una tasa de paro del 8,2% al cierre de 2009, que aumentará hasta el 9% el próximo año y sólo se reducirá modestamente en 2011, cuando podría situarse en el 8,8%.
MENOR VIGOR DE CRECIMIENTO
En el caso de España, la OCDE ha revisado al alza sus expectativas de crecimiento de la economía española en 2009 y 2010, cuando sufrirá una contracción del 3,6% y del 0,3% respectivamente, mientras que para 2011, la institución pronostica un crecimiento del PIB del 0,9%, la tasa más débil entre los países de la OCDE.
De este modo, España es junto a Grecia (-0,7%), Irlanda (-2,3%), Islandia (-2,1%) y Hungría (-1%) una de las pocas economías que aún registrará tasas negativas de crecimiento en 2010, mientras que será la que menor vigor en el crecimiento del PIB experimente en 2011, seguida del aumento del 1% previsto para Irlanda y del crecimiento del 1,5% estimado para Italia y Portugal.
En lo referido a la evolución del empleo, la institución pronostica que la tasa de paro en España cerrará 2009 en el 18,1% y aumentará hasta el 19,3% el próximo año, para registrar una moderada recuperación en 2011, para cuando augura una tasa de paro del 19%. No obstante advierte de que el empleo podría verse negativamente afectado en el caso de que la recuperación del comercio internacional sea más débil de lo previsto.
Respecto a la evolución de los precios, la OCDE pronostica una subida temporal del IPC interanual en el primer trimestre de 2010 como consecuencia de los mayores precios del petróleo y las proyectadas subidas del IVA, aunque prevé que la subida de los precios se sitúe próxima a cero en 2011. En concreto, las previsiones de la institución contemplan una caída de cuatro décimas de los precios en 2009 y una subida del 0,8% el año que viene, mientras que en 2011 augura un descenso de una décima.
LAS POLÍTICAS RESTRICTIVAS DEBERÍAN APLAZARSE A 2011.
Desde el punto de vista presupuestario, el informe de la OCDE señala que España debería postergar hasta 2011 el planeado ajuste de su posición fiscal para permitir así una recuperación más firme de la economía. En este sentido, la OCDE destaca que el proyecto de presupuestos del Gobierno para 2010 contempla ya la retirada de determinados estímulos introducidos en 2009, como la eliminación de deducciones, así como un aumento de dos puntos porcentuales del IVA y el incremento de la presión fiscal sobre las rentas de capital.
Asimismo, el informe señala que los planes apuntan a una reducción del gasto en empleo público y en la compra de bienes y servicios, así como una reducción en la inversión pública. Sin embargo, la OCDE subraya la necesidad de aplicar reformas estructurales, incluyendo medidas para controlar el gasto vinculado al envejecimiento de la población, para garantizar la sostenibilidad fiscal a largo plazo.
Asimismo, la institución recomienda interrumpir la construcción de viviendas de protección pública y recomienda estimular el desarrollo del mercado de viviendas en alquiler, que atraería la demanda de vivienda entre los jóvenes y hogares de bajos ingresos, permitiendo una aceleración del ajuste en el mercado de la vivienda.
El año que viene, sin duda, comenzará la recuperación, remachó la número tres del Ejecutivo socialista, que puntualizó que el crecimiento interanual sí puede seguir siendo levemente negativo. Unas décimas negativo, como prevemos nosotros, incidió Salgado.
La OCDE pronostica una contracción de la economía española del 3,6% y del 0,3% en 2009 y 2010, respectivamente, en contraste con la anterior proyección del organismo, que estimaba en junio un retroceso del 4,25% este año y del 0,9% el año próximo, aunque para 2011, la institución pronostica un crecimiento del PIB del 0,9%, la tasa más débil entre los países de la OCDE.
Más lenta, según la OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mejorado sus previsiones económicas para España aunque cree que su recuperación será la más débil del conocido como club de los países más desarrollados del planeta. En concreto, la institución cree que la caída de la economía en 2009 será del 3,6% y del 0,3% en 2010, con lo que sus previsiones se alinean así con las del Gobierno. La organización también pronostica que la tasa de paro en España cerrará en el 18,1% este año para aumentar hasta el 19,3% el próximo. En este contexto, la Organización recomienda postergar hasta 2011 el planeado ajuste fiscal para afirmar la recuperación económica española.
Los tres grandes organismos internacionales que elaboran previsiones sobre las principales economías del mundo coinciden: la recuperación española será más lenta y penosa que la del resto del mundo. A los malos presagios del Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea se ha sumado hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El organismo que dirige Ángel Gurría prevé que la economía española sea una de las pocas economías desarrolladas (la única entre las grandes) cuyo producto interior bruto (PIB) retroceda en 2010, con una caída del 0,3%. Además, en 2011 será la que menos crezca de todos los países desarrollados. La recuperación economía mundial es un hecho aunque la mayoría de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico que agrupa a las economías más desarrolladas del mundo registraron un crecimiento moderado aún durante algún tiempo por lo que el desempleo seguirá aumentando en 2010.
La última edición del informe Perspectivas económicas de la OCDE revisa al alza las expectativas de crecimiento para el conjunto de la organización tanto para 2009, cuando prevé una contracción del 3,5%, como para 2010, cuando augura un crecimiento del 1,9%, mientras que en 2011 espera un aumento del PIB del 2,5%. No obstante, el informe advierte de que esta recuperación se verá lastrada por las dificultades para reequilibrar sus balances tanto de hogares, instituciones financieras y empresas, como los propios gobiernos, lo que mantendrá la tendencia al alza del desempleo y evitará repuntes de la inflación. Las previsiones de la OCDE contemplan una tasa de paro del 8,2% al cierre de 2009, que aumentará hasta el 9% el próximo año y sólo se reducirá modestamente en 2011, cuando podría situarse en el 8,8%.
MENOR VIGOR DE CRECIMIENTO
En el caso de España, la OCDE ha revisado al alza sus expectativas de crecimiento de la economía española en 2009 y 2010, cuando sufrirá una contracción del 3,6% y del 0,3% respectivamente, mientras que para 2011, la institución pronostica un crecimiento del PIB del 0,9%, la tasa más débil entre los países de la OCDE.
De este modo, España es junto a Grecia (-0,7%), Irlanda (-2,3%), Islandia (-2,1%) y Hungría (-1%) una de las pocas economías que aún registrará tasas negativas de crecimiento en 2010, mientras que será la que menor vigor en el crecimiento del PIB experimente en 2011, seguida del aumento del 1% previsto para Irlanda y del crecimiento del 1,5% estimado para Italia y Portugal.
En lo referido a la evolución del empleo, la institución pronostica que la tasa de paro en España cerrará 2009 en el 18,1% y aumentará hasta el 19,3% el próximo año, para registrar una moderada recuperación en 2011, para cuando augura una tasa de paro del 19%. No obstante advierte de que el empleo podría verse negativamente afectado en el caso de que la recuperación del comercio internacional sea más débil de lo previsto.
Respecto a la evolución de los precios, la OCDE pronostica una subida temporal del IPC interanual en el primer trimestre de 2010 como consecuencia de los mayores precios del petróleo y las proyectadas subidas del IVA, aunque prevé que la subida de los precios se sitúe próxima a cero en 2011. En concreto, las previsiones de la institución contemplan una caída de cuatro décimas de los precios en 2009 y una subida del 0,8% el año que viene, mientras que en 2011 augura un descenso de una décima.
LAS POLÍTICAS RESTRICTIVAS DEBERÍAN APLAZARSE A 2011.
Desde el punto de vista presupuestario, el informe de la OCDE señala que España debería postergar hasta 2011 el planeado ajuste de su posición fiscal para permitir así una recuperación más firme de la economía. En este sentido, la OCDE destaca que el proyecto de presupuestos del Gobierno para 2010 contempla ya la retirada de determinados estímulos introducidos en 2009, como la eliminación de deducciones, así como un aumento de dos puntos porcentuales del IVA y el incremento de la presión fiscal sobre las rentas de capital.
Asimismo, el informe señala que los planes apuntan a una reducción del gasto en empleo público y en la compra de bienes y servicios, así como una reducción en la inversión pública. Sin embargo, la OCDE subraya la necesidad de aplicar reformas estructurales, incluyendo medidas para controlar el gasto vinculado al envejecimiento de la población, para garantizar la sostenibilidad fiscal a largo plazo.
Asimismo, la institución recomienda interrumpir la construcción de viviendas de protección pública y recomienda estimular el desarrollo del mercado de viviendas en alquiler, que atraería la demanda de vivienda entre los jóvenes y hogares de bajos ingresos, permitiendo una aceleración del ajuste en el mercado de la vivienda.