Salgado pide a la banca 10.000 millones para cambiar la economía

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El FMI augura malos tiempos para la economía española pese a revisar al alza la global
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, pidió ayer a los bancos y cajas españolas que aporten 10.000 millones de euros para el futuro Fondo de Economía Sostenible, cuyo objetivo será cambiar el modelo productivo del país y que ascenderá a 20.000 millones de euros.
El futuro financiero “sólido, eficiente y dinámico estará en disposición de financiar la reasignación de recursos hacia los sectores sostenibles con mayor potencial de futuro”, afirmó Salgado durante su intervención en el IX Encuentro Financiero Internacional organizado por Caja Madrid y El País. Salgado consideró “imprescindible el compromiso activo” de las entidades financieras para participar en este fondo, cuyos otros 10.000 millones de euros procederán de los fondos públicos. En este sentido, pidió la participación de las entidades de crédito en la financiación de los proyectos de financiación público-privada de construcción de infraestructuras. “El desarrollo de la economía estará muy condicionada por cómo sepamos aprovechar la crisis, tanto Gobierno como gestores privados, para realizar los ajustes y las reformas que nos permitan afrontar el futuro con optimismo, estoy segura de que estaremos colectivamente a la altura de este gran reto”, concluyó.

Golpe del FMI
Mientras, ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha elaborado un informe en el que recoge sus previsiones para la situación financiera global. En concreto, ha revisado drásticamente a la baja sus pronósticos para la economía española en 2009 --augura una contracción de 4 por ciento este año, frente al 3 por ciento estimado en abril-- mientras que para 2010 espera un retroceso del 0,8 por ciento, una décima peor que las anteriores proyecciones de la institución.
De este modo, España es el único país para el que el FMI no ha revisado al alza sus perspectivas de cara a 2010, sino que, por el contrario, las ha recortado un 0,3 por ciento. En cuanto a la situación internacional, asegura que aunque ha mejorado la situación financiera, persisten “vulnerabilidades” en el sistema. Estas son algunas de las previsiones que el FMI ha realizado en su informe sobre estabilidad financiera mundial.
En concreto señala que la actualización de las perspectivas para la economía mundial del FMI supone en el caso de España la revisión a la baja más acusada de las proyecciones de crecimiento para 2009 entre los países desarrollados. Los augurios sobre la economía española presentan un oscuro panorama, pues además, sitúa a España como el único país para el que la organización económica no ha revisado al alza sus perspectivas de cara a 2010, sino que las ha recortado una décima.
Estos vaticinios se presentan más pesimistas, si cabe, que los elaborados por el propio Gobierno español, que anunció una contracción del 3,6 por ciento del PIB en 2009 y una caída de la actividad económica del 0,3 por ciento en 2010. Por el contrario, la economía internacional goza de unas previsiones mucho más halagüeñas. Pese a que el FMI vaticina una caída del PIB mundial del 1,4 por ciento en 2009, los pronósticos de cara a 2010 confirman las esperanzas de una “lenta recuperación” al prever un crecimiento del 2,5 por ciento, es decir, seis décimas por encima de las últimas estimaciones. Entre sus conclusiones, el organismo financiero señala el hecho de que la economía mundial “esta empezando a salir” de la recesión, si bien deja un hueco para la prudencia, advirtiendo de que la estabilización es “desigual” y la recuperación será “lenta”, pues según sus previsiones, las economías avanzadas no registrarán un repunte sostenido de la actividad hasta el segundo semestre de 2010.

LA SITUACIÓN DE LA EUROZONA

En cuanto a la situación de la zona euro, el FMI augura una recuperación “más lenta que en otras regiones”. Esto deriva del hecho de que no hay señales de estabilización de la actividad real y, precisamente por eso, advierte de que, a pesar de que las políticas macroeconómicas están brindando apoyo, todavía debe producirse gran parte del ajuste en el mercado de trabajo, lo que frenará el consumo y la actividad.

Los pronósticos reflejan, asimismo, una caída de la actividad en la eurozona del 4,8 por ciento este año y una contracción del 0,3 por ciento para 2010, lo que supone una ligera mejora --una décima-- respecto a las anteriores estimaciones.

El informe del Fondo también apela a la prudencia, pues a pesar de todo, aún persisten “algunas vulnerabilidades” en el sistema financiero, y no hay que “bajar la guardia”. Según explica, el sector aún depende de un sustancial apoyo público, lo que se traduce en una transferencia de los riesgos desde el sector privado hasta el sector público. Por eso, el FMI hace hincapié en la importancia de “comenzar a estudiar las estrategias de salida de las diversas políticas de apoyo fiscal, monetario y financiero”, para hacer frente a la incertidumbre del mercado.

UNA SITUACIÓN TODAVÍA “TENSA”

La institución dirigida por Dominique Strauss-Kahn señala que, si bien los riesgos que pesan sobre el sistema financiero mundial “se han moderado” con respecto a los “niveles extremos” que presentaba el informe realizado en abril, la situación financiera “sigue siendo tensa” por la desaceleración del crecimiento del crédito bancario al sector privado y el atasco de los mercados de titulación fuera de los respaldados por el sector público.

El informe resume la situación señalando que dentro de un escenario más benigno y con “avances”, persisten “las inquietudes sobre el sistema establecidas en la edición de abril del informe. Esto es, existe el riesgo de que los problemas bancarios de las economías avanzadas frenen el crecimiento del crédito y la recuperación económica, persiste la vulnerabilidad de los mercados emergentes a una desaceleración y, por último, los rendimientos de la deuda soberana podrían aumentar considerablemente y la financiación crediticia privada podría verse restringida si las cargas sobre el sector público no se administran de manera creíble”.