Sarah Palin critica las amistades terroristas de Barack Obama

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

No hay mal que por bien no venga y con las encuestas todavía dando una ventaja al candidato demócrata, Barack Obama, Sarah Palin, la aspirante conservadora a la vicepresidencia ha abandonado su enclaustramiento mediático para lanzar dardos envenenados contra la figura del senador de Illinois, al que acusó de tener amigos terroristas. Haciendo gala de su alma de barracuda envuelto en la piel de un pit bull, Palin acusó el pasado sábado a Obama de mantener “contactos con terroristas que atentarían contra su propio país”.
La candidata republicana basó su comentario en un artículo publicado por el New York Times sobre Bill Ayers, fundador del grupo radical Weathermen, implicado en varios atentados contra el Pentágono o el Capitolio en los años sesenta. El rotativo señaló que Obama y Ayers son vecinos y además se han encontrado alguna vez pero siempre de forma “casual”.Los analistas políticos del partido demócrata no dudaron en tildar de racistas dichas declaraciones y dejaron claro que se avecinan una serie de ataques nocivos en la campaña electoral. “El problema es el mensajero. Si uno quiere comenzar a arrojar bombas incendiarias, no envía a la ingenua conejita a hacerlo. Creo que la gente no toma en serio a Sarah Palin”, explicó a Associated Press la analista demócrata Jenny Backus.
Muchos apuntan a que este cambio de estrategia tiene como objetivo principal volver a poner de manifiesto las relaciones entre Obama y el controvertido ministro cristiano Jeremiah Wright, así como otras amistades peligrosas del candidato demócrata. Entre ellas también destaca la del congresista democrata por Pennsylvania, Chaka Fattah. Su extremismo y falta de apoyo a Israel es de sobra conocida en la Cámara Alta, una postura muy peligrosa dadas las históricas relaciones de EEUU con Israel. Durante sus campañas al senado, el candidato demócrata contrató a numerosos seguidores de Louis Farrakahn, líder de la organización Nación del Islam. Además, entre sus consejeros en política exterior, se encuentran nombres como Samantha Power, Robert Malley, Susan Lake y Zbig Brzinski, conocidos por sus posiciones anti israelitas. No es justo juzgar, sobre todo a estas alturas de la carrera, pero lo cierto es que Obama se encuentra rodeado por numerosas figuras cuyas perlas lingüísticas podrían jugarle malas pasadas y tanto Palin como McCain están dispuestos a ponerla de nuevo sobre la mesa estadounidense.

Respuesta de Obama
El candidato del Partido Demócrata a la Presidencia estadounidense, Barack Obama, respondió ayer a las acusaciones procedentes de la campaña de su rival republicano, John McCain, y aseguró que éste de preferir una campaña de descalificaciones a un debate sobre cómo mejorar la economía del país. Ante la ventaja de Obama en las encuestas, McCain busca “pasar página” sobre la cuestión económica y centrar la campaña en la experiencia y la personalidad de Obama, según un analista político. La campaña republicana comenzó ayer con el exabrupto de la candidata a vicepresidenta, Sarah Palin, que acusó a Obama de “tener amistades con terroristas”, en referencia a la amistas, no muy estrecha, que tuvieron hace años Obama y el activista del grupo de extrema izquierda Weather Underground, Bill Ayers.
“El senador McCain y sus operarios están apostando por distraeros con descalificaciones en lugar de hablar de lo sustancial. Prefieren intentar derribar nuestra campaña en lugar de levantar el país”, afirmó Obama en un acto político en Asheville, en Carolina del Norte, un estado clave de cara a las elecciones del 4 de noviembre. “Es lo que haces cuando pierdes el contacto con la realidad, cuando no tienes ideas y se te acaba el tiempo”, agregó.