Sarkozy autoriza registros para evitar la presencia de armas en los colegios
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Francia
Nicolás Sarkozy puso en esta ocasión especial acento en la represión de la delincuencia en el ámbito escolar enumerando todos y cada uno de los episodios que se han producido recientemente y evocando la tragedia del colegio alemán de Winnenden que se saldó con 17 muertos el pasado mes de marzo.
Así, entre otras iniciativas, adelantó que el personal directivo de los colegios estará autorizado a registrar las carteras de los alumnos sospechosos de portar armas y que se pondrán en marcha equipos móviles de agentes de tipo pedagógico para intervenir de manera casi instantánea en los establecimientos educativos en caso de dificultad puntual en materia disciplinaria.
No se puede permitir la presencia de armas en un recinto escolar, el personal de dirección deberá en el futuro disponer de medios para garantizar que los alumnos no portan armas, dijo.
Además de estas dos propuestas, planteadas la semana pasada por el Ministro de Educación, Xavier Darcos, Sarkozy quiere penalizar las intrusiones en los recintos escolares y considerar como circunstancia agravante la violencia ejercida contra un profesor o el personal educativo tanto dentro como fuera del recinto escolar.
Tenemos que santuarizar los centros escolares. La violencia hacia los profesores y alumnos es intolerable, sentenció. Para ello se hará un diagnóstico de seguridad de 184 establecimientos considerados sensibles para adoptar luego todas las medidas necesarias.
En un discurso de casi 45 minutos, el jefe del Estado francés se mostró crítico con la banalización de la tenencia de armas y dejó claro que no tolerará una situación creada por un puñado de gamberros que envenena el ambiente de los colegios.
Para completar este dispositivo abrió la posibilidad de acudir a la reserva civil de la policía nacional para misiones puntuales como la seguridad de los colegios y alrededores.
También adelantó un mayor recurso a la vídeo vigilancia y que se ampliará la facultad de visionar los alrededores de los establecimientos en lugares especialmente expuestos a actos terroristas o a riesgos de agresión o robo. Así pues, se facultará a las autoridades para fijar una duración mínima de conservación de imágenes que puedan ser analizadas por los servicios policiales.
Reconquistar los barrios
Además del capítulo escolar, Sarkozy se refirió a la lucha contra las bandas violentas y adelantó que se reforzará la presencia policial en los llamados barrios sensibles, para que puedan ser desmanteladas.
La prioridad será, dijo, reconquistar este tipo de barrios mediante una movilización completa de las fuerzas del orden. Inicialmente el esfuerzo se centrará en un total de 25 barrios carcomidos por la delincuencia, el tráfico de drogas y de armas y donde la presencia policial debe ser constante, visible y masiva.
Ninguna calle, ningún sótano o hueco de escalera debe abandonarse a los gamberros, arengó Sarkozy que pidió multiplicar las redadas, los registros minuciosos y el trabajo de fondo tanto como sea necesario.
También reiteró su intención de castigar con mayor dureza la simple pertenencia a una banda, que será penalizada con hasta tres años de cárcel, y anunció que se elaborará un plan de acción contra el tráfico de armas antes de que se produzca una catástrofe.
Al respecto, Sarkozy encargó a la titular de Justicia, Rachida Dati, propuestas para endurecer la represión y sugirió crear un equipo común de investigación europeo sobre este tipo de tráfico. Finalmente, pidió al Gobierno presentar en septiembre un plan de prevención de la delincuencia y ayuda a las víctimas.
Antes de desgranar la batería de medidas, Sarkozy expuso su particular visión sobre el origen de la delincuencia para desvincularla de cualquier tipo de variable social y dejar claro que sólo raramente procede del sufrimiento social. Arremetió así contra la idea de que la miseria engendra naturalmente la criminalidad y que no puede ser, por lo tanto, tratada mas que a través de medidas sociales.
No se puede permitir la presencia de armas en un recinto escolar, el personal de dirección deberá en el futuro disponer de medios para garantizar que los alumnos no portan armas, dijo.
Además de estas dos propuestas, planteadas la semana pasada por el Ministro de Educación, Xavier Darcos, Sarkozy quiere penalizar las intrusiones en los recintos escolares y considerar como circunstancia agravante la violencia ejercida contra un profesor o el personal educativo tanto dentro como fuera del recinto escolar.
Tenemos que santuarizar los centros escolares. La violencia hacia los profesores y alumnos es intolerable, sentenció. Para ello se hará un diagnóstico de seguridad de 184 establecimientos considerados sensibles para adoptar luego todas las medidas necesarias.
En un discurso de casi 45 minutos, el jefe del Estado francés se mostró crítico con la banalización de la tenencia de armas y dejó claro que no tolerará una situación creada por un puñado de gamberros que envenena el ambiente de los colegios.
Para completar este dispositivo abrió la posibilidad de acudir a la reserva civil de la policía nacional para misiones puntuales como la seguridad de los colegios y alrededores.
También adelantó un mayor recurso a la vídeo vigilancia y que se ampliará la facultad de visionar los alrededores de los establecimientos en lugares especialmente expuestos a actos terroristas o a riesgos de agresión o robo. Así pues, se facultará a las autoridades para fijar una duración mínima de conservación de imágenes que puedan ser analizadas por los servicios policiales.
Reconquistar los barrios
Además del capítulo escolar, Sarkozy se refirió a la lucha contra las bandas violentas y adelantó que se reforzará la presencia policial en los llamados barrios sensibles, para que puedan ser desmanteladas.
La prioridad será, dijo, reconquistar este tipo de barrios mediante una movilización completa de las fuerzas del orden. Inicialmente el esfuerzo se centrará en un total de 25 barrios carcomidos por la delincuencia, el tráfico de drogas y de armas y donde la presencia policial debe ser constante, visible y masiva.
Ninguna calle, ningún sótano o hueco de escalera debe abandonarse a los gamberros, arengó Sarkozy que pidió multiplicar las redadas, los registros minuciosos y el trabajo de fondo tanto como sea necesario.
También reiteró su intención de castigar con mayor dureza la simple pertenencia a una banda, que será penalizada con hasta tres años de cárcel, y anunció que se elaborará un plan de acción contra el tráfico de armas antes de que se produzca una catástrofe.
Al respecto, Sarkozy encargó a la titular de Justicia, Rachida Dati, propuestas para endurecer la represión y sugirió crear un equipo común de investigación europeo sobre este tipo de tráfico. Finalmente, pidió al Gobierno presentar en septiembre un plan de prevención de la delincuencia y ayuda a las víctimas.
Antes de desgranar la batería de medidas, Sarkozy expuso su particular visión sobre el origen de la delincuencia para desvincularla de cualquier tipo de variable social y dejar claro que sólo raramente procede del sufrimiento social. Arremetió así contra la idea de que la miseria engendra naturalmente la criminalidad y que no puede ser, por lo tanto, tratada mas que a través de medidas sociales.