Se confunden y operan a un niño el ojo sano
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
SUCESO GREGORIO MARAÑÓN
Un joven madrileño de 13 años ha vivido una de las peores experiencias de su vida. Después de haber sido víctima de una brutal agresión a manos de otro escolar, la equivocación del equipo médico del Hospital Gregorio Marañón le llevó a ser operado del ojo equivocado. Ante esta situación, su familia denunció a través de la Asociación del Defensor del Paciente, al médico que cometió el error.
Por su parte, el facultativo argumentó días después de la intervención que el menor también necesitaba ser operado del otro ojo, algo que el abogado considera una estrategia para que no salten las alarmas.
Desde hacía tiempo, el niño, de siglas D.S.L., venía sufriendo en el colegio agresiones verbales, psicológicas y físicas por parte de otro compañero. Finalmente, el presunto agresor le propinó una serie de puñetazos, por lo que el pequeño tuvo que ser trasladado al ambulatorio de Rivas Vaciamadrid. Una vez en el centro médico, los facultativos comprobaron que tenía desviado totalmente el ojo derecho, por lo que fue derivado al Hospital Gregorio Marañón.
De esta forma, el pasado 28 de julio el niño ingresó en el hospital, donde comunicaron a su familia que había que intervenirle el ojo derecho, ya que tenía una fisura y algunos de los músculos del ojo se habían enganchado.
Por este motivo, D.S.L. no podía mirar hacia arriba y hacia abajo. Finalmente, el menor fue intervenido el 10 de agosto. Al término de la operación, el médico informó a los padres que todo había ido bien, reiterando que la fisura era muy pequeña y que por lo tanto no había sido necesario implantar ninguna malla de protección. Pero la sorpresa llegó cuando los padres acudieron a la sala de reanimación y comprobaron que el niño había sido intervenido del ojo izquierdo, que era el sano.
Desde hacía tiempo, el niño, de siglas D.S.L., venía sufriendo en el colegio agresiones verbales, psicológicas y físicas por parte de otro compañero. Finalmente, el presunto agresor le propinó una serie de puñetazos, por lo que el pequeño tuvo que ser trasladado al ambulatorio de Rivas Vaciamadrid. Una vez en el centro médico, los facultativos comprobaron que tenía desviado totalmente el ojo derecho, por lo que fue derivado al Hospital Gregorio Marañón.
De esta forma, el pasado 28 de julio el niño ingresó en el hospital, donde comunicaron a su familia que había que intervenirle el ojo derecho, ya que tenía una fisura y algunos de los músculos del ojo se habían enganchado.
Por este motivo, D.S.L. no podía mirar hacia arriba y hacia abajo. Finalmente, el menor fue intervenido el 10 de agosto. Al término de la operación, el médico informó a los padres que todo había ido bien, reiterando que la fisura era muy pequeña y que por lo tanto no había sido necesario implantar ninguna malla de protección. Pero la sorpresa llegó cuando los padres acudieron a la sala de reanimación y comprobaron que el niño había sido intervenido del ojo izquierdo, que era el sano.