Se cumplen dos años desde que Fidel Castro delegara el Gobierno en su hermano
01/10/2010 - 09:45
Por: COLPISA
La noche del 31 de julio del 2006 el informativo estelar de la televisión cubana dejaba a todos boquiabiertos: el presidente Fidel Castro anunció en una proclama que delegaba provisionalmente todas sus funciones en su hermano Raúl y seis hombres de confianza.
Dos años después, su renuncia es definitiva y no ha aparecido nunca en público pero desde las páginas de Internet y los medios de comunicación locales sigue manteniendo su poderosa influencia en la isla.
Desde que enfermó habla más que antes, y desde luego mucho más que su hermano, nos resume Valentín, un despachador de gasolina.
En la primera etapa del alejamiento, se supo poco de él. Los festejos por su 80 cumpleaños se pospusieron hasta diciembre que debieron celebrarse sin su presencia física. El 27 de marzo del 2007 escribió la primera Reflexión del Comandante en Jefe.
Entre opiniones sobre actualidad internacional, críticas a su principal enemigo, el presidente George W. Bush, o al uso de maíz para producir etanol como combustible, intercaló noticias sobre la evolución de su salud: estuvo al borde de la muerte, fue intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones, disponía de tiempo para hacer ejercicios de recuperación, leer mucho y ver televisión.
Las visitas de su amigo y discípulo Hugo Chávez, de Luis Ignacio Lula Da Silva, de altos funcionarios chinos y de su amigo Gabriel García Márquez, entre las más destacadas, sirvieron para mostrar su imagen por la televisión, primero demacrado, luego más repuesto pero flaco y casi siempre en pijama y con un chándal deportivo con los colores de la selección nacional. Muchas veces coincidían tras una etapa de silencio sepulcral que en el extranjero se atribuía a que estaba muerto.
Su reelección como diputado en diciembre pasado, atizó los rumores sobre un posible regreso al ejercicio activo del poder. Sin embargo, en febrero confirmó su retiro definitivo. Dijo que desde entonces sería un soldado de las ideas y que firmaría sus ensayos que en ocasiones reflejaban puntos de vista opuestos con las medidas que empezaba a aplicar su hermano menor- como compañero Fidel.
Desde que enfermó habla más que antes, y desde luego mucho más que su hermano, nos resume Valentín, un despachador de gasolina.
En la primera etapa del alejamiento, se supo poco de él. Los festejos por su 80 cumpleaños se pospusieron hasta diciembre que debieron celebrarse sin su presencia física. El 27 de marzo del 2007 escribió la primera Reflexión del Comandante en Jefe.
Entre opiniones sobre actualidad internacional, críticas a su principal enemigo, el presidente George W. Bush, o al uso de maíz para producir etanol como combustible, intercaló noticias sobre la evolución de su salud: estuvo al borde de la muerte, fue intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones, disponía de tiempo para hacer ejercicios de recuperación, leer mucho y ver televisión.
Las visitas de su amigo y discípulo Hugo Chávez, de Luis Ignacio Lula Da Silva, de altos funcionarios chinos y de su amigo Gabriel García Márquez, entre las más destacadas, sirvieron para mostrar su imagen por la televisión, primero demacrado, luego más repuesto pero flaco y casi siempre en pijama y con un chándal deportivo con los colores de la selección nacional. Muchas veces coincidían tras una etapa de silencio sepulcral que en el extranjero se atribuía a que estaba muerto.
Su reelección como diputado en diciembre pasado, atizó los rumores sobre un posible regreso al ejercicio activo del poder. Sin embargo, en febrero confirmó su retiro definitivo. Dijo que desde entonces sería un soldado de las ideas y que firmaría sus ensayos que en ocasiones reflejaban puntos de vista opuestos con las medidas que empezaba a aplicar su hermano menor- como compañero Fidel.