Sean Penn: “Ojalá esta película sirva para dignificar a los homosexuales”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Para Sean Penn la fuerza de su nueva película, ‘Mi nombre es Harvey Milk’, y la fascinación de su personaje radica en que se trata de una apuesta “a vida o muerte”. En Nueva York tuvimos oportunidad de hablar con este actor que se muestra muy orgulloso de dar vida a Harvey Milk, el activista gay que murió asesinado en las calles de San Francisco en los años setenta. Dirigida por Gus Van Sant, el filme llega este viernes a nuestras pantallas.
En los corrillos de apuestas suena con fuerza el nombre de Penn para llevarse la estatuilla de Hollywood al mejor actor.
ƒâ ¿Qué le cautiva de Harvey Milk, el mayor activista gay de los años setenta?
ƒä Hubo retos que me parecieron muy excitantes. Lo primero y más importante para mí fue ponerme a las órdenes de Gus Van Sant. Creo que todos nosotros, los actores que tenemos hambre de buenas historias, sueñan con trabajar con Gus. También me pareció maravilloso el guión que escribió Lance. Y encarnar a un hombre de la categoría de Harvey Milk, que dio su vida por sus ideales.
ƒâ ¿Le afectó de alguna manera a su interpretación conocer a los amigos de Harvey Milk?
ƒä Ese fue el trabajo del guionista. Él hizo que sus amigos fueran parte de la historia y estuvieron en el rodaje. El director es quien pone el ritmo a la película, le pone alma al trabajo de los actores y eso fue lo que ocurrió con este filme. Entre Lance y Gus consiguieron que nosotros solo tuviéramos que meternos en nuestro papel porque todo lo demás estaba hecho.
ƒâ ¿Ha cambiado de alguna manera después de interpretar a Harvey?
ƒä No estoy seguro de ello. No he pensado demasiado en ese aspecto, pero creo que cada persona que conoces, directa o indirectamente, te ayuda a aprender y a crecer. No puedo identificarme con mi personaje, pero he estado pensando recientemente en la experiencia de Harvey después de las elecciones que hemos tenido en California sobre el matrimonio gay. Pero prefiero no ser más específico al respecto.
ƒâ ¿Cómo es su rutina cuando rueda una película? ¿Vive dentro del personaje?
ƒäMi vida diaria, cuando ruedo, consiste en levantarme a las seis de la mañana, llevar a mis hijos al colegio, aprenderme las líneas de ese día y marcharme a trabajar. Luego, ya en el rodaje, me meto en la piel de mi personaje. Cuando termino de grabar estoy agotado. Entonces regreso a casa con mi familia y me aprendo las líneas del día siguiente. Como verás, mi vida no es tan misteriosa ni tan exuberante.
ƒâ ¿Esta película volverá a poner sobre la mesa la lucha de los derechos civiles de los gays en América?
ƒäCreo que hay mucha ignorancia en este país sobre este tema. Ningún ciudadano tiene excusas cuando se trata de aprenderse las leyes. Me parece una obscenidad que tengan que estar luchando por conseguir la misma categoría como ciudadanos que tenemos todos los demás. Ojalá esta película sirva para dignificar la situación de los gays.
ƒâ¿Cree que existe ese enfrentamiento entre las comunidad cristiana y la comunidad gay?
ƒäMe parece importante recordarle al público que la tensión no existe entre la comunidad gay y las comunidades de la fe; la tensión existe entre la comunidad gay y los pseudos religiosos que no aceptan que su Dios o quien sea acepta a los gays.

Es una gran hipocresía esconderse tras el odio, ninguna fe se merece el título de ‘comunidad antigay’.
ƒâ¿Hay paralelismos entre Harvey Milk y Barack Obama en cuanto a que son figuras idealizadas?
ƒäCuando Harvey Milk luchaba en San Francisco como político por la comunidad gay, se ofrecía como un hombre auténtico, lo mismo que Obama. Ambos se nos presentan como una esperanza. Ese es el paralelismo.