Sebastián no aceptará que GM plantee más recortes
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Gobierno español no aceptará que General Motors plantee más recortes de empleo en Figueruelas que los pactados con Magna, después de que la multinacional estadoundiense diera marcha atrás a sus planes para vender Opel. Sebastián, que realizó ayer una visita a la planta de Airbus en Illescas (Toledo), aseguró que el acuerdo con Magna, que contemplaba 900 bajas en Figueruelas, es un acuerdo de mínimos.
A partir de ahí podemos seguir hablando, pero nunca por debajo de ese acuerdo, advirtió.
El ministro indicó que Opel vuelve a estar donde estaba, bajo el paraguas de General Motors. Nos sentaremos a negociar con General Motors, pero no volveremos a la casilla de salida, apuntó Sebastián, quien dijo haber recibido con sorpresa la decisión de la multinacional de revocar la venta de Opel. El titular de Industria, que se reunirá esta tarde con sindicatos y Gobierno aragonés para analizar el nuevo escenario, desveló además que anoche estuvo hablando con el presidente de Magna, quien le transmitió su agradecimiento a España.
En un breve encuentro con los medios de comunicación en el Palacio de Congresos de Expo 2008, en Zaragoza, el jefe del Ejecutivo autónomo aragonés, Marcelino Iglesias emplazó al consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, y el titular de Industria, Arturo Aliaga, a iniciar los nuevos contactos con los sindicatos de cara a orientar la nueva negociación.
En su opinión entre todos los actores españoles del nuevo proceso de diálogo se deberá acordar una nueva estrategia de conjunto, señaló Iglesias. Evidentemente, prosiguió el presidente aragonés, el punto de partida de la negociación, en el caso de la adaptación de la fábrica de Figueruelas al nuevo escenario económico e interno de Opel, debe ser el resultado obtenido durante los últimos meses en la negociación con Magna, a resultas de la cual el número de hipotéticos despidos se redujo de los casi 1.700 iniciales a los 900 de los últimos días.
Se puede desarrollar un buen acuerdo, expresó Iglesias, quien reconoció que, en la noche del martes, todos los interesados se quedaron un poco descolocados, no sólo él mismo, sino también la canciller (primera ministra) de Alemania, Angela Merkel, quien con anterioridad había entregado 1.500 millones de euros para que Opel pagara a empleados y proveedores.
El ministro indicó que Opel vuelve a estar donde estaba, bajo el paraguas de General Motors. Nos sentaremos a negociar con General Motors, pero no volveremos a la casilla de salida, apuntó Sebastián, quien dijo haber recibido con sorpresa la decisión de la multinacional de revocar la venta de Opel. El titular de Industria, que se reunirá esta tarde con sindicatos y Gobierno aragonés para analizar el nuevo escenario, desveló además que anoche estuvo hablando con el presidente de Magna, quien le transmitió su agradecimiento a España.
En un breve encuentro con los medios de comunicación en el Palacio de Congresos de Expo 2008, en Zaragoza, el jefe del Ejecutivo autónomo aragonés, Marcelino Iglesias emplazó al consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, y el titular de Industria, Arturo Aliaga, a iniciar los nuevos contactos con los sindicatos de cara a orientar la nueva negociación.
En su opinión entre todos los actores españoles del nuevo proceso de diálogo se deberá acordar una nueva estrategia de conjunto, señaló Iglesias. Evidentemente, prosiguió el presidente aragonés, el punto de partida de la negociación, en el caso de la adaptación de la fábrica de Figueruelas al nuevo escenario económico e interno de Opel, debe ser el resultado obtenido durante los últimos meses en la negociación con Magna, a resultas de la cual el número de hipotéticos despidos se redujo de los casi 1.700 iniciales a los 900 de los últimos días.
Se puede desarrollar un buen acuerdo, expresó Iglesias, quien reconoció que, en la noche del martes, todos los interesados se quedaron un poco descolocados, no sólo él mismo, sino también la canciller (primera ministra) de Alemania, Angela Merkel, quien con anterioridad había entregado 1.500 millones de euros para que Opel pagara a empleados y proveedores.