Senesteva dice que la diferencia con la MAS para gestionar el Sorbe está en la forma y no el fondo
01/10/2010 - 09:45
Por: M.TOVAR ATANCE
aGUAS DEL SORBE
Insiste en que el consorcio es la única vía para unir a la Junta y las mancomunidades
En el fondo no hay tantas diferencias, es en la forma de cómo se armoniza. El delegado provincial de Ordenación del Territorio, Fernando Senesteva, se refería así a la propuesta realizada por la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) a la Junta para gestionar en igualdad de condiciones los recursos y las infraestructuras del Sorbe, el Bornova y el Henares como contrapropuesta al consorcio planteado por el Gobierno regional.
La razón nos lleva al mismo camino y es ver cómo organizamos los recursos que tenemos con criterios de eficacia, eficiencia y economía, que sea el mejor para los ciudadanos y les garanticemos agua de calidad a un precio razonable, resumió.
Un día después de que la MAS hiciera público los términos de este convenio, aunque todavía no han tenido oportunidad de estudiarlo en profundidad, Senesteva volvió a insistir ayer en que el planteamiento del Gobierno regional de crear un consorcio es la única fórmula del ordenamiento jurídico que puede tener cabida para integrar a la Junta y las distintas entidades locales porque no se puede armonizar de otra forma. Aseguró que todos deben participar en la gestión de esta cuenca, que abastece a la mayoría de la provincia e incluye a otras comunidades autónomas, y cada cual en el ámbito de sus competencias. En su opinión, la gestión no se puede despachar en un simple convenio porque si fuese tan sencillo ya se hubiese hecho.
El objetivo de la Consejería de Ordenación del Territorio es crear un órgano donde se puedan analizar los problemas, se tomen decisiones, actúe como interlocutor de las necesidades ante otras administraciones, sea capaz de potenciar nuevas infraestructuras, obtenga más recursos hídricos y que todo eso emane del acuerdo entre todos. El delegado entiende que con un convenio como plantea la MAS no se pueden cumplir estos objetivos. Con un convenio se puede acordar algo puntual, pero no abarcar todo lo que hay ahora mismo en marcha. Además, quiso dejar claro que en este sistema no se puede dejar de lado a la Mancomunidad Campiña Baja o a la de La Muela, entre otras.
El delegado provincial manifestó ayer su deseo de que se pueda llegar a una fórmula de acuerdo entre las dos partes para conseguir un órgano que gestione esas infraestructuras independientemente de que después sea la MAS u otro organismo el que las explote.
El documento de la MAS llegó el pasado viernes a la Delegación Provincial de Ordenación del Territorio, aunque, de momento, no ha sido analizado con detalle. Aún así, Fernando Senesteva cree que es positivo que hayan enviado una respuesta a la propuesta realizada por el Gobierno regional, y aseguró que se remitirá la respuesta oportuna.
La MAS pretende crear un órgano en el que la mancomunidad y la Junta estén representadas en igualdad de condiciones con el fin de resolver los problemas derivados de la gestión, infraestructuras e incidencias que puedan surgir durante el periodo de vigencia. En el caso de las otras dos mancomunidades, pretende establecer un determinado procedimiento para que ellas también puedan tener voz y sean tenidas en cuenta en la toma de decisiones.
Un día después de que la MAS hiciera público los términos de este convenio, aunque todavía no han tenido oportunidad de estudiarlo en profundidad, Senesteva volvió a insistir ayer en que el planteamiento del Gobierno regional de crear un consorcio es la única fórmula del ordenamiento jurídico que puede tener cabida para integrar a la Junta y las distintas entidades locales porque no se puede armonizar de otra forma. Aseguró que todos deben participar en la gestión de esta cuenca, que abastece a la mayoría de la provincia e incluye a otras comunidades autónomas, y cada cual en el ámbito de sus competencias. En su opinión, la gestión no se puede despachar en un simple convenio porque si fuese tan sencillo ya se hubiese hecho.
El objetivo de la Consejería de Ordenación del Territorio es crear un órgano donde se puedan analizar los problemas, se tomen decisiones, actúe como interlocutor de las necesidades ante otras administraciones, sea capaz de potenciar nuevas infraestructuras, obtenga más recursos hídricos y que todo eso emane del acuerdo entre todos. El delegado entiende que con un convenio como plantea la MAS no se pueden cumplir estos objetivos. Con un convenio se puede acordar algo puntual, pero no abarcar todo lo que hay ahora mismo en marcha. Además, quiso dejar claro que en este sistema no se puede dejar de lado a la Mancomunidad Campiña Baja o a la de La Muela, entre otras.
El delegado provincial manifestó ayer su deseo de que se pueda llegar a una fórmula de acuerdo entre las dos partes para conseguir un órgano que gestione esas infraestructuras independientemente de que después sea la MAS u otro organismo el que las explote.
El documento de la MAS llegó el pasado viernes a la Delegación Provincial de Ordenación del Territorio, aunque, de momento, no ha sido analizado con detalle. Aún así, Fernando Senesteva cree que es positivo que hayan enviado una respuesta a la propuesta realizada por el Gobierno regional, y aseguró que se remitirá la respuesta oportuna.
La MAS pretende crear un órgano en el que la mancomunidad y la Junta estén representadas en igualdad de condiciones con el fin de resolver los problemas derivados de la gestión, infraestructuras e incidencias que puedan surgir durante el periodo de vigencia. En el caso de las otras dos mancomunidades, pretende establecer un determinado procedimiento para que ellas también puedan tener voz y sean tenidas en cuenta en la toma de decisiones.