Sesenta años después, la calle Sevilla deja de ser una promesa pendiente
Antonia, vecina de la calle, lo califica como “una alegría enorme”
El Ayuntamiento ha iniciado por fin las obras de adecuación de un tramo de la calle Sevilla en el barrio de El Alamín, poniendo fin a una demanda vecinal que se ha prolongado durante más de 60 años. Aunque se trata de una actuación de dimensiones reducidas de 40 metros cuadrados y una inversión cercana a los 50.000 euros, el proyecto tiene un profundo valor simbólico para los residentes.
La alcaldesa destacó durante la visita a la zona, que esta intervención representa mucho más que una obra puntual. “Lo importante no es la cantidad de metros o la inversión, sino que se resuelvan problemas reales y se atiendan demandas históricas”, señaló. La actuación permitirá mejorar la accesibilidad, renovar el pavimento, acondicionar la evacuación de aguas y adecuar la barandilla superior para ganar espacio y facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida.

La calle presentaba hasta ahora un estado muy precario. Durante años fue prácticamente un camino de tierra, sin condiciones adecuadas de seguridad ni accesibilidad. Los vecinos denuncian que, en época de lluvias, “las tuberías rebosaban y el firme se volvía intransitable. Las dificultades eran especialmente graves para personas mayores o con movilidad reducida”.
Antonia, una de las vecinas que ha encabezado la reivindicación durante décadas, expresó su emoción al ver comenzar los trabajos. A sus 73 años, asegura que sintió “una alegría enorme” cuando vio entrar la maquinaria. “Hemos peleado muchísimo, no sé cuántos años. Decían que la calle era privada y por eso no actuaban, pero nunca nos rendimos”, relató.
Durante años, la titularidad de la vía fue uno de los principales obstáculos. Se llegó a plantear que era una calle privada de uso público, lo que impedía la intervención municipal. El Ayuntamiento estudió distintas fórmulas, incluso a través de presupuestos participativos o convenios con terceros, para poder ejecutar la obra. Finalmente, se confirmó que la calle es pública, lo que permitió actuar directamente.
El proyecto se enmarca en una serie de actuaciones realizadas en El Alamín en los últimos años, como mejoras en el entorno del barranco, la inauguración del centro social o la finalización del parque del barrio. No obstante, la alcaldesa reconoce que “aún quedan intervenciones pendientes" y subraya la importancia del mantenimiento cotidiano frente a las grandes obras.