Siete obras hidráulicas aportarán en 2012 el caudal necesario para el desarrollo de Guadalajara

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Los ribereños podrán recibir agua del Tajo suficiente para su desarrollo.
Por: F.C.V. GUADALAJARA
Siete grandes infraestructuras hidráulicas dotarán a la provincia de capacidad suficiente de transporte de caudales para afrontar el desarrollo poblacional e industrial que la impulsarán, según las previsiones, hasta los 500.000 habitantes a medio plazo. Todos los proyectos ya están en marcha, de tal forma que, en torno a 2012, Guadalajara tendrá capacidad para afrontar sus retos de futuro. La unión de Alcorlo con la ETAP de Mohernando; la conexión de Alcorlo y Beleña; la tercera tubería de suministro al Corredor del Henares; la red de abastecimiento a los pueblos ribereños; las obras de renovación de La Muela; la adaptación del mallado del Tajuña al crecimiento de la frontera suroeste con Madrid y el plan de abastecimiento a los municipios ribereños garantizarán este desarrollo.
El delegado de Ordenación del Territorio y Vivienda, Fernando Senesteva, ilustra gráficamente la situación. “Somos una provincia con recursos hídricos suficientes, no sólo para abastecer el consumo humano, sino para los regadíos y los proyectos futuros, pero faltan las infraestructuras de transporte de agua hasta las poblaciones, con calidad y cantidad suficientes”. Senesteva recuerda que “no parece lo más adecuado que en años de sequía en el Corredor del Henares haya que recurrir a los bombeos del canal, aunque el agua esté convenientemente tratada en la potabilizadora”. Sin embargo, asevera, “las infraestructuras que hay en marcha, y las proyectadas, crearán un mapa nuevo de abastecimiento que garantizará los consumos actuales y los futuros”. Éstas permitirán que los planeamientos que no pueden ver luz verde al no haber capacidad de transporte de caudales puedan salir adelante, permitiendo el desarrollo, no sólo del Corredor del Henares, sino en todo el ámbito de la cuenca del Tajuña, que, como recuerda Senesteva, experimentará un fuerte crecimiento al albor de la Autovía de la Alcarria; la zona de la Campiña Baja, cuyo desarrollo se acelerará aún más con la llegada de la autovía que unirá la A-1 y la A-2; y la de La Muela, que recibirá un impulso a raíz de la futura autovía de Humanes, la extensión de la R-2 hasta Medinaceli, la mejora sustancial de las carreteras del eje Hita-Torre del Burgo y por la propia ejecución de la Autovía de la Alcarria.
Para abastecer a todas estas áreas, hay tres grandes fuentes de suministro que tienen que ser dotadas de infraestructuras de transporte: el eje de Beleña, que surte a los pueblos del Corredor del Henares, gracias al agua que gestiona la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, así como a las localidades que componen las mancomunidades de La Muela y Campiña Baja; el procedente del embalse de la Tajera, que recibe el agua del Tajuña y que suministra caudal a los 34 pueblos que componen la mancomunidad que recibe el mismo nombre, y que conforman la frontera suroeste con Madrid y el relativo a los embalses de Entrepeñas y Buendía, que se nutre del Tajo.
En torno al Sorbe, la gran infraestructura por excelencia es la unión de los pantanos de Alcorlo y Beleña. El proyecto se encuentra en el Ministerio de Medio Ambiente, a la espera de que se emita la declaración de impacto ambiental para proceder a la tramitación final que derivará en la adjudicación de los trabajos. Este sistema de regulación proporcionará una reserva adicional al Corredor del Henares de 180 hectómetros cúbicos. Las obras serán una realidad en breve, después de que la CHT ya se haya decantado por la alternativa que sus técnicos consideran menos dañina para el medio ambiente. Un kilómetro y medio aproximadamente, más arriba del Pozo de los Ramos, en la zona de la Huelga, se construirá un azud que regulará la derivación del caudal hacia Alcorlo. El punto de destino será el arroyo Rihondo. El agua del Sorbe llegará hasta este punto a través de un túnel de unos diez kilómetros de longitud, que seguirá y aprovechará la pendiente natural del terreno. Cuando el embalse de Beleña esté al límite de su capacidad este nuevo azud se llenará y empezará a derivar agua hacia Alcorlo. Éste tiene capacidad para acoger hasta 180 hectómetros cúbico, cuatro veces superior a los 53 hectómetros cúbicos máximos que puede contener el actual pantano.
Esta iniciativa se complementa con la conexión del pantano de Alcorlo con la potabilizadora de Mohernando, obras que están a punto de finalizar, según ha anunciado la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). Los 33 kilómetros de tubería ya están instalados y tan sólo falta acometer el equipamiento mecánico y eléctrico. Esta canalización tiene la misión de apoyar el abastecimiento de Beleña cuando este embalse se encuentre bajo mínimos, sustituyendo así el actual bombeo desde el Canal del Henares previsto en casos de emergencia.
En cuanto a la tercera tubería de abastecimiento, que unirá Yunquera de Henares con Alcalá de Henares, los cuatro proyectos que la conforman ya están aprobados y se encuentran bajo supervisión en la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), paso previo para proceder a la licitación de los trabajos. Los caudales procedentes de Alcorlo-Beleña no podrían derivarse a las localidades del Corredor del Henares sin la ejecución de esta infraestructura en alta. Esta conducción complementará a las dos tuberías que ya existen entre la potabilizadora de Mohernando y los distintos municipios hasta Alcalá de Henares. Será una alternativa en caso de fallar alguna de las restantes, que garantizará el suministro a los vecinos del Corredor del Henares. Estará más preparada para soportar la presión del agua que la primera, que tiene 30 años, y no cumple las condiciones para llevar el líquido previsible y necesario en los próximos años.
Dentro de las localidades beneficiadas del sistema Sorbe-Bornova se encuentran las 24 pertenecientes al sistema de abastecimiento de La Muela. Las obras proyectadas con el objeto de que haya presión suficiente para abastecer a las 35.000 personas que se prevé que habiten en la zona en 2032 se encuentran bajo la supervisión de la CHT, paso previo a su licitación. Una red de distribución con 111 kilómetros de conducciones, seis estaciones de bombeo y dos depósitos reguladores ubicados en Alarilla y Matarrubia será la que preste el servicio.
En cuanto al segundo eje de abastecimiento a los futuros desarrollos, el que suministra a las localidades de la frontera suroeste con la Comunidad de Madrid y varias localidades madrileñas de la zona desde el embalse de la Tajera, la adaptación al crecimiento que experimentarán los pueblos que abarca la Mancomunidad del Tajuña, gestionada por Aguas Castilla-La Mancha, se divide en dos fases, que se suman a las obras que ya se han llevado a cabo para optimizar el abastecimiento en alta: entre las más recientes, la ejecución de un by pass, gracias al cual se ha mejorado su ramal principal de abastecimiento de agua, que ya ha finalizado, o la que se está llevando a cabo a cargo de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) y que consiste en la construcción de una tubería, paralela a la ya existente, entre Armuña de Tajuña y el límite con la Comunidad de Madrid, a la altura de Mondéjar.
Las obras de la primera fase están a punto de licitarse. Se dividen en dos partes. La primera de ellas será fruto de una inversión que asciende a seis millones de euros y consistirá en duplicar la capacidad de tratamiento de aguas residuales de la depuradora que hay emplazada en el término municipal de Lupiana. La segunda, valorada en 12 millones de euros, afectará a la tubería de la red de alta que atraviesa las localidades que mayor desarrollo están experimentando de la zona: Horche, Chiloeches, Pozo de Guadalajara, Pioz, Valdarachas y Yebes. Estas obras se completarán en el plazo aproximado de dos años, con unos nuevos trabajos de mejora de infraestructuras en el entorno de Almoguera, así como nuevos bombeos.