Siete terroristas volverán a ser juzgados en Londres

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
La Fiscalía británica ha iniciado las gestiones para la celebración de un nuevo juicio contra los siete británicos que el pasado lunes quedaron libres tras meses de proceso por la supuesta trama para perpetrar en 2006 el mayor atentado en la historia de Reino Unido mediante la encadenación de detonaciones en vuelos transoceánicos en pleno recorrido.
Después de que tan sólo tres recibiesen cargos por conspiración y de que el jurado fuese incapaz de consensuar un veredicto sobre el virtual peor atentado tras el del 11 de septiembre del que mañana se cumplen siete años, la Fiscalía prevé lograr un nuevo juicio sobre las mismas imputaciones sobre las que no se logró un acuerdo tras más de 50 horas de deliberaciones.
Tres de los presuntos terroristas islámicos, Abdulá Ahmed Ali, Assad Sarwar y Tanvir Hussain, menores de 30 años, se declararon culpables de conspirar para provocar explosiones, así como de causar molestias a la población con vídeos de amenazas y reconocieron en la corte londinense de Woolwich Crown haber ideado una trama.Además, los cargos por grabaciones en las que apelaban a la yihad fueron admitidos también por otros dos de los juzgados por una operación en cadena que supuestamente pretendía introducir en los aviones artefactos explosivos a partir de líquidos embotellados que querían hacer estallar en el aire, una vez partiesen del aeropuerto de Heathrow.

Negación
No obstante, todos negaron siempre las imputaciones de conspiración de asesinato entre el 1 de enero y el 11 de agosto de 2006 que centraron un proceso que comenzó el pasado mes de abril contra los promotores de un ataque que, de producirse, podría haber dejado un balance de víctimas “sin precedentes” en el país, según la acusación. El objetivo de los sospechosos era introducir en los aviones instrumentos manipulados por ellos mismos que preveían detonar una vez alcanzada la velocidad de crucero, para garantizar así que ninguno pudiera salvarse una vez explotase la primera bomba. Su detención en agosto de 2006 llevó al endurecimiento de los controles de seguridad en Reino Unido y a una mayor espera en los principales aeropuertos de las islas.

CONSPIRACIÓN

Sin embargo, los procesados negaron toda conspiración de asesinato o haber puesto en peligro la seguridad de naves de Air Canada, United Airlines y American Airlines que preveían partir de Londres a Estados Unidos y Canadá, si bien el fiscal Peter Wright declaró que “no estuvieron lejos” de lograr sus objetivos cuando la división antiterrorista de la policía logró interceptarlos en agosto de 2006.

Así, la acusación mantuvo que los documentos examinados en un disco duro encontrado por la policía recoge información sobre vuelos con dirección a Montreal, Washington, Chicago, Nueva York, San Francisco y Toronto que, según advirtió, preveían explosionar una vez sobre el Atlántico con la intención de que ninguno pudiera ser salvado una vez estallase la bomba del primero.

Además, recordó que Ali, el supuesto líder de la trama, había sido descubierto con un programa de la operación en un diario de bolsillo y en una memoria externa de ordenador, mientras que en la casa de Assad Sarwar se encontraron alijos de peróxido de hidrógeno y objetos para la fabricación de bombas. Sin embargo, estos alegaron que sus objetivos eran la grabación de un documental de denuncia de la injusticias cometidas contra los musulmanes en Irak, Afganistán y Líbano.

VÍDEOS

En cuanto a los vídeos, los cinco explicaron que eran interpretaciones de extremistas violentos que querían introducir en su trabajo y uno de ellos, Hussain, declaró que tras haber aceptado aparecer inspirándose en el estilo de Al Qaeda, se vio sorprendido por la declaración de una trama explosiva. No obstante, a lo largo del proceso, el fiscal aseguró que Abdulá Ali y Assad Sarwa habrían quedado en Walthamstow, al este de Londres, para discutir un complot que implicaría a otros para poder llevar a cabo las explosiones.

Las detonaciones se producirían en un número determinado de vuelos trasatlánticos con mecanismos construidos con botellas y baterías capaces de producir “consecuencias devastadoras” a partir de un diseño en el que el fiscal involucró a los ocho sentados en el banquillo de los acusados y “otros que estuvieron activamente implicados en un plan mortal que, de haber tenido éxito, conllevaría una matanza civil de una magnitud sin precedentes por un acto terrorista”.

Por ello, el proceso se ha desarrollado entre importantes medidas de seguridad en la corte de Woolwich Crown, al sureste de Londres, desde que el pasado mes de abril el juez Calvert-Smith lo inaugurase con la toma de juramento del jurado del proceso contra Mohammed Gulzar, Umar Islam, Ibrahim Savant, Waheed Zaman, Assad Sarwar, Abdullah Ahmed Ali, Arafat Khan y Tanvir Hussain.