Sigüenza clausuró su IV Ciclo de Conferencias de la Asociación Amigos del Archivo Histórico
01/10/2010 - 09:45

Por: Redacción
CONFERENCIA
Las charlas tuvieron como temática común las relaciones de Sigüenza con Roma
La Asociación de Amigos del Archivo Histórico provincial de Guadalajara, en colaboración con el Archivo municipal de Sigüenza, clausuró en la tarde de ayer su IV Ciclo de Conferencias con un lleno absoluto. El salón de actos del Centro SocioCultural el Torreón fue nuevamente el escenario inmejorable de unas jornadas que han logrado mantener un altísimo nivel de contenido y que han concitado la atención del mundo cultural seguntino.
Ambas charlas, programadas para el miércoles y jueves a partir de las 20.00 horas de la tarde, estaban dedicadas a las relaciones entre Sigüenza y Roma en el pasado.
La primera de ellas con la presencia de la delegada de Cultura, Riánsares Serrano; la directora del Archivo provincial, Irene Benayas; el alcalde de la ciudad, Francisco Domingo; y el presidente de la Asociación de Amigos del Archivo, Manuel Martín, corrió a cargo del doctor en Historia Antigua y Medieval Pedro Olea Álvarez, que bajo el título Sigüenza en Roma en la Edad Media introdujo a los cerca de 40 seguntinos que se dieron cita la importancia de los archivos romanos y, especialmente, el Archivo Secreto Vaticano para la investigación histórica de Sigüenza y su obispado en los siglos XII a XIV.
En el día de ayer, Juan Manuel Carretero Zamora, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid, sería el encargado de ofrecer la segunda y última conferencia del ciclo bajo el título Las relaciones económicas de Sigüenza con Roma en el siglo XVI; cita en la que el estudioso aportó interesantes datos sobre la Colectoría Romana, institución encargada de las rentas pontificias. La Colectoría de España fue una institución de la Cámara Apostólica de Roma (es decir, de las Finanzas Pontificias) encargada de recaudar los derechos económicos que los Papas poseían sobre la Iglesia de España. Sus principales ingresos procedían de las vacantes episcopales y los expolios de los obispos fallecidos. La Colectoría de España fue el ingreso más importante que tuvo Roma fuera de Italia durante la Edad Moderna. Se trataba pues de una institución financiera básica de la Iglesia que propondría como modelo de análisis de las aportaciones del obispado de Sigüenza durante un siglo (desde principios del siglo XVI hasta comienzo del XVII), siempre a partir de la importancia económica que supusieron las vacantes y expolios de la iglesia de Sigüenza.
La primera de ellas con la presencia de la delegada de Cultura, Riánsares Serrano; la directora del Archivo provincial, Irene Benayas; el alcalde de la ciudad, Francisco Domingo; y el presidente de la Asociación de Amigos del Archivo, Manuel Martín, corrió a cargo del doctor en Historia Antigua y Medieval Pedro Olea Álvarez, que bajo el título Sigüenza en Roma en la Edad Media introdujo a los cerca de 40 seguntinos que se dieron cita la importancia de los archivos romanos y, especialmente, el Archivo Secreto Vaticano para la investigación histórica de Sigüenza y su obispado en los siglos XII a XIV.
En el día de ayer, Juan Manuel Carretero Zamora, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid, sería el encargado de ofrecer la segunda y última conferencia del ciclo bajo el título Las relaciones económicas de Sigüenza con Roma en el siglo XVI; cita en la que el estudioso aportó interesantes datos sobre la Colectoría Romana, institución encargada de las rentas pontificias. La Colectoría de España fue una institución de la Cámara Apostólica de Roma (es decir, de las Finanzas Pontificias) encargada de recaudar los derechos económicos que los Papas poseían sobre la Iglesia de España. Sus principales ingresos procedían de las vacantes episcopales y los expolios de los obispos fallecidos. La Colectoría de España fue el ingreso más importante que tuvo Roma fuera de Italia durante la Edad Moderna. Se trataba pues de una institución financiera básica de la Iglesia que propondría como modelo de análisis de las aportaciones del obispado de Sigüenza durante un siglo (desde principios del siglo XVI hasta comienzo del XVII), siempre a partir de la importancia económica que supusieron las vacantes y expolios de la iglesia de Sigüenza.