Silencio para recordar a las víctimas del trágico 11-M

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
ALOVERA
Silencio para recordar a las 192 víctimas del 11-M. Transcurridos seis años de aquella tragedia, el Ayuntamiento de Alovera ha querido recordar a todas las víctimas, y de forma especial a las dos vecinas de la localidad que perdieron la vida en este atentado, en un acto sobrio en el que se han guardado cinco minutos de silencio en su memoria. La concentración silenciosa se ha celebrado en la Plaza de la Comunidad donde se erige un monumento que homenajea desde el año 2005 que recuerda a todas víctimas del terrorismo y de forma especial a aquellos que perdieron su vida en esta acción terrorista de 2004 en las estaciones de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo.
Miembros de la Corporación municipal del Ayuntamiento de Alovera, trabajadores del Consistorio y también vecinos anónimos han querido aproximarse a las 12,00 horas a este céntrico punto de la localidad aloverana para rendir homenaje a sus vecinas, recordándolas en silencio. “Lamentablemente un año más, conmemoramos la memoria de aquellos que perdieron la vida en ese atentado. Sexto aniversario de aquel vil acto terrorista que causó tantas víctimas, dos de ellas de nuestro pueblo. Es un día muy duro para las familias. Eran dos personas muy jóvenes. Con este acto tratamos de brindar nuestro apoyo y nuestro recuerdo”, ha señalado el alcalde de Alovera, David Atienza, a requerimiento de los medios de comunicación después de guardar cinco minutos de silencio.

UNA LLAMA SIEMPRE ENCENDIDA
La plaza de la Comunidad de Alovera, situada en el centro neurálgico del municipio y muy cerca de la Plaza Mayor, alberga desde el año 2005 una vela siempre encendida. El monumento que recuerda a las víctimas del terrorismo está representado por una vela de grandes dimensiones coronada por dos llamas que simbolizan la pérdida de las dos vecinas de Alovera que fallecieron en los atentados del 11-M. En el centro de la vela, una inscripción del escritor Blas de Otero, “Nada es tan necesario al hombre como un par de lágrimas”, expresa el sentimiento de dolor de todo el pueblo de Alovera.

Como cada año, 192 velas permanecían encendidas y otros tantos claveles blancos se encontraban a los pies de este monolito para recordar a todos los fallecidos en este trágico suceso que, como señaló también David Atienza, cambió la historia del municipio de Alovera.