Solanillos se presenta a los colaboradores de Apadrina
01/10/2010 - 09:45

Por: Redacción
La jornada de ayer quiso ser un día festivo y de celebración para la Fundación Apadrina un Árbol que ha convocado a todas las empresas, asociaciones y entidades de diversa índole, que desde su puesta en marcha vienen colaborando con el proyecto, con el objetivo de que visitaran las instalaciones del Centro de Educación Ambiental que tiene en la finca de Solanillos, una vez concluida su rehabilitación, y conocieran de primera mano las actividades que allí se desarrollan.
Coincidiendo con la jornada de encuentro con las empresas, la Fundación Apadrina un Árbol ha celebrado el Patronato en el que, entre otras cuestiones, se han sometido a aprobación las cuentas anuales de la entidad. A la reunión han asistido el Presidente de la Fundación, Félix Abánades, el Vicepresidente primero, José Luís Martínez Guijarro, y los vocales Mercedes Cardín, en representación de la Diputación Provincial de Guadalajara, y Miguel Bernal, por Fundación Rayet, así como el director de Apadrina un Árbol, Mario Calvo y el secretario de la Fundación, José Martínez.
La Fundación Apadrina un Árbol comenzó su andadura en mayo de 2006 como consecuencia del incendio acaecido en los pinares del Ducado de Medinaceli. Sus objetivos son la recuperación ambiental de la zona, la educación en valores y el desarrollo rural. Se trata de una iniciativa de la Fundación Rayet, respaldada desde el primer momento por el Gobierno de la región y la Diputación de Guadalajara. Sin embargo, han sido muchas las empresas y entidades que se han comprometido con el proyecto haciendo posible que hoy sea una realidad. En su corta andadura ha firmado más de 90 convenios, y son más de 15.000 las personas que ya forman parte de la gran familia de padrinos que se han sumado a la campaña de apadrinamiento de los árboles nacidos en la zona incendiada, una iniciativa que trata de entablar un fuerte vínculo entre los ciudadanos y la naturaleza a través de una aportación simbólica de un euro al año. Además, la Finca de Solanillos y el Centro de Educación Ambiental se han convertido en el principal centro de trabajo de toda la comarca. El Centro Ambiental, ubicado en el término municipal de Mazarete, abría sus puertas en el mes de marzo para recibir a los primeros grupos que pasarían estancias de más de un día. Hasta el momento son centenares los grupos de niños y mayores, procedentes de centros escolares, empresas y asociaciones, los que han realizado actividades a través de las programaciones de la Fundación.
La Fundación Apadrina un Árbol comenzó su andadura en mayo de 2006 como consecuencia del incendio acaecido en los pinares del Ducado de Medinaceli. Sus objetivos son la recuperación ambiental de la zona, la educación en valores y el desarrollo rural. Se trata de una iniciativa de la Fundación Rayet, respaldada desde el primer momento por el Gobierno de la región y la Diputación de Guadalajara. Sin embargo, han sido muchas las empresas y entidades que se han comprometido con el proyecto haciendo posible que hoy sea una realidad. En su corta andadura ha firmado más de 90 convenios, y son más de 15.000 las personas que ya forman parte de la gran familia de padrinos que se han sumado a la campaña de apadrinamiento de los árboles nacidos en la zona incendiada, una iniciativa que trata de entablar un fuerte vínculo entre los ciudadanos y la naturaleza a través de una aportación simbólica de un euro al año. Además, la Finca de Solanillos y el Centro de Educación Ambiental se han convertido en el principal centro de trabajo de toda la comarca. El Centro Ambiental, ubicado en el término municipal de Mazarete, abría sus puertas en el mes de marzo para recibir a los primeros grupos que pasarían estancias de más de un día. Hasta el momento son centenares los grupos de niños y mayores, procedentes de centros escolares, empresas y asociaciones, los que han realizado actividades a través de las programaciones de la Fundación.