Strauss-Kahn advierte del crecimiento de las tensiones
01/10/2010 - 09:45
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, advirtió ayer de las crecientes tensiones que viven los sistemas bancarios de las economías emergentes y en desarrollo y afirmó que cuanto más prolongada y grave sea la crisis financiera, más afectados se verán los países pobres.
La crisis ha sido limitada hasta ahora para la mayoría de los sistemas bancarios de las economías emergentes y en desarrollo, pero los signos de tensión siguen aumentando, afirmó Strauss-Kahn en un discurso ante el comité de desarrollo del Banco Mundial.
El dirigente del FMI apuntó especialmente a Europa Oriental, donde los bancos han tendido una gran red negativa de contactos en el extranjero a través de acuerdos y asociaciones con entidades de otros países que son vulnerables al mercado debido a que gran parte de su financiación procede de los mercados globales.
Además, los bancos son cada vez más dependientes de los mercados inmobiliarios. Aunque no han experimentado un incremento significativo en la morosidad, sí han aumentado su aprovisionamiento ante la posibilidad de impagos de préstamos y podrían verse obligados a reducir su oferta crediticia si se deteriora la calidad de sus acciones, indicó.
El riesgo de un escenario así se ha incrementado, por ejemplo, en los países bálticos, donde han caído tanto el precio de la vivienda como la petición de créditos, matizó Strauss-Kahn. La combinación de unos mercados crediticios con menor oferta, el incremento de los tipos de interés a nivel local y el freno del crecimiento global podría agravar la crisis de crédito y elevar las tasas de morosidad en un gran número de mercados emergentes y algunos países en desarrollo. En cualquier caso, Strauss-Kahn indicó que las fuertes tasas de crecimiento podrían ayudar a muchos países emergentes o en desarrollo a superar el mal momento financiero. En conjunto, dijo, las economías emergentes han eludido el descenso en la oferta de financiación externa en otras ocasiones de confusión financiera, lo que no significa que puedan mantenerse lejos del alcance de la tormenta financiera.
El dirigente del FMI apuntó especialmente a Europa Oriental, donde los bancos han tendido una gran red negativa de contactos en el extranjero a través de acuerdos y asociaciones con entidades de otros países que son vulnerables al mercado debido a que gran parte de su financiación procede de los mercados globales.
Además, los bancos son cada vez más dependientes de los mercados inmobiliarios. Aunque no han experimentado un incremento significativo en la morosidad, sí han aumentado su aprovisionamiento ante la posibilidad de impagos de préstamos y podrían verse obligados a reducir su oferta crediticia si se deteriora la calidad de sus acciones, indicó.
El riesgo de un escenario así se ha incrementado, por ejemplo, en los países bálticos, donde han caído tanto el precio de la vivienda como la petición de créditos, matizó Strauss-Kahn. La combinación de unos mercados crediticios con menor oferta, el incremento de los tipos de interés a nivel local y el freno del crecimiento global podría agravar la crisis de crédito y elevar las tasas de morosidad en un gran número de mercados emergentes y algunos países en desarrollo. En cualquier caso, Strauss-Kahn indicó que las fuertes tasas de crecimiento podrían ayudar a muchos países emergentes o en desarrollo a superar el mal momento financiero. En conjunto, dijo, las economías emergentes han eludido el descenso en la oferta de financiación externa en otras ocasiones de confusión financiera, lo que no significa que puedan mantenerse lejos del alcance de la tormenta financiera.