The Mandalorian and Grogu: Cuidado con lo que deseas
El refranero popular es de lo más sabio que existe en este mundo. Y uno de sus dichos es precisamente ese de "cuidado con lo que deas..." Porque a lo mejor se cumple.
Son muchos los que, viendo la serie de El Mandaloriano, han desado en más de una ocasión que aquello fuera una película. Algunos, incluso han montado sus capítulos en formato largometraje, porque aquello era oro puro que, además, suponía un soplo de aire fresco para el universo Star Wars. "Ojalá una película..." Y ha ocurrido.
A menudo, al cine se le critica por innovar y tratar de sorprender al espectador. Otras veces por hacer eso que llaman fandom service, que es dar al público exactamente lo que quiere (como si eso estuviera mal...). Con el Mandaloriano, no estamos en el segundo de los casos... pero sí muy cerca.
Jon Favreau y Dave Filoni no es que hayan buscado dorarle la píldora al público, pero sí le han dado lo que se supone que quiere: una serie con poca incidencia en el universo Star Wars y que bien podría verse por capítulos. Pero lo que se suponía que era bueno, resulta que a nivel evento cinematográfico no termina de resultar tan espectacular como a más de uno le hubiera gustado.
La estructura episódica, como si de cinco o seis capítulos independientes se tratara, hace que la película no tenga una unidad emocional. Sí, la dinámica entre los personajes y los momentos tiernos están ahí, pero falta un viaje hace un clímax global que realmente proporcione una catarsis. Y eso no ocurre porque la película esté mal hecha, pasa simplemente porque no se ha concebido para que funcione así.
Y luego está la sensación de que hemos visto un capítulo más de algo intrascendente. Muy divertido, sí, pero una nadería a fin de cuentas que poco va a tener que ver con toda aquella historia épica de jedis e imperios malvados.
The Mandalorian, la película es justo lo que queríamos quienes disfrutamos la serie, pero visto en una sala de cine. Conviene ser consciente de lo que se va a ver y de lo que no, porque razones para pasarlo bien hay de sobra. Grogu no se cansa de ser adorable y el Mandaloriano lo mola todo. Además, cuenta con sorpresas y referencias a otros personajes de la saga que pondrán a prueba a más de un espectador. Pero lo más importante que sigue siendo na versión galáctica y muy efectiva del manga El lobo solitario y su cachorro que conviene disfrutar sabiendo que es, nada más y nada menos, lo que deseamos que fuera.