Tras el incendio del sábado vuelve la normalidad a Recuperaciones Guadalajara
01/10/2010 - 09:45
Por: F.C.V. GUADALAJARA
Tras los momentos de nerviosismo y alarma que se vivieron ante la gran columna de humo y llamas que emanaban de una de las empresas del Polígono El Henares en la capital, la normalidad volvía ayer a la empresa de chatarra Recuperaciones Guadalajara, que comenzaba a evaluar las pérdidas sufridas en el incendio que se declaró en la noche del pasado sábado en las instalaciones y para el que hicieron falta varias dotaciones de bomberos de Guadalajara y de Azuqueca de Henares, que evitaron que hubiera que lamentar daños mayores.
La empresa de chatarrería Recuperaciones Guadalajara vuelve a la normalidad tras el incendio sufrido en la noche del pasado sábado. En torno a las 21.20 horas los Bomberos de la capital recibían la llamada de la Policía Local alertando de una llamarada y una columna de humo procedente de una empresa situada en la calle Nunnemberg del Polígono El Henares, visible desde varios kilómetros a la redonda. Hasta el lugar se desplazaron en un primer momento dos dotaciones de bomberos, compuestas por una bomba y un brazo articulado. Sin embargo, la magnitud y lo aparatoso del incendio obligó a los bomberos del parque de Azuqueca de Henares a desplazarse hasta el lugar con otra bomba y un vehículo con mando para reforzar las labores de extinción.
La celeridad y profesionalidad de estos hizo que el incendio sólo quedara en un susto, en el que afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. Los primeros trabajos se centraron principalmente en evitar la propagación de las llamas a la nave colindante, propiedad de los Saboya, dedicada a la venta de embalajes y plásticos, productos altamente inflamables que hubieran contribuido a avivar en gran medida las llamas y el humo negro desprendido. Asimismo, el otro frente en el que se trabajó intensamente fue en alejar las llamas de las líneas de alta tensión que pasan por las instalaciones.
Junto a las dotaciones de bomberos, una máquina propiedad de la empresa y dirigida por uno de sus trabajadores ayudó a las labores de prevención y posterior extinción removiendo continuamente la chatarra para su total enfriamiento, una situación a la que se llegó pasados pocos minutos de la medianoche.
Asimismo, hasta el lugar de los hechos se desplazaron el Jefe de Policía Local de Guadajara, Julio Establés, y la concejala de Seguridad, María José Agudo, quienes estuvieron muy atentos a los trabajos desarrollados por los bomberos hasta prácticamente su extinción.
A la espera del informe oficial, el calor en contacto con las grasas, aceites y productos químicos de los coches apilados en la chatarrería es la más que probable causa del incendio.
Durante la jornada de ayer domingo, se podía ver en las instalaciones de la empresa a algunos de sus trabajadores, que revisaban el amasijo de hierros calcinados en busca de algún rescoldo.
La celeridad y profesionalidad de estos hizo que el incendio sólo quedara en un susto, en el que afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. Los primeros trabajos se centraron principalmente en evitar la propagación de las llamas a la nave colindante, propiedad de los Saboya, dedicada a la venta de embalajes y plásticos, productos altamente inflamables que hubieran contribuido a avivar en gran medida las llamas y el humo negro desprendido. Asimismo, el otro frente en el que se trabajó intensamente fue en alejar las llamas de las líneas de alta tensión que pasan por las instalaciones.
Junto a las dotaciones de bomberos, una máquina propiedad de la empresa y dirigida por uno de sus trabajadores ayudó a las labores de prevención y posterior extinción removiendo continuamente la chatarra para su total enfriamiento, una situación a la que se llegó pasados pocos minutos de la medianoche.
Asimismo, hasta el lugar de los hechos se desplazaron el Jefe de Policía Local de Guadajara, Julio Establés, y la concejala de Seguridad, María José Agudo, quienes estuvieron muy atentos a los trabajos desarrollados por los bomberos hasta prácticamente su extinción.
A la espera del informe oficial, el calor en contacto con las grasas, aceites y productos químicos de los coches apilados en la chatarrería es la más que probable causa del incendio.
Durante la jornada de ayer domingo, se podía ver en las instalaciones de la empresa a algunos de sus trabajadores, que revisaban el amasijo de hierros calcinados en busca de algún rescoldo.