Tres años después la tragedia sigue presente
01/10/2010 - 09:45

Por: F.C.V. GUADALAJARA
Han pasado ya tres años desde que el devastador incendio que asoló 13.000 hectáreas del pinar del Ducado se cobrara once fallecidos: los miembros del retén de Cogolludo que acudieron al Valle de los Milagros para sofocar la fuerte deflagración que se estaba extendiendo por toda la zona. El dolor sigue presente entre las familias, como si hubiera sucedido ayer, pero los ciudadanos de Guadalajara volvieron a apoyarles como ya lo llevan haciendo desde julio de 2005. Si algo cabe destacar de la jornada es el gran respeto de todo el mundo hacia cada uno de los actos que se celebraron, que se caracterizaron por su recogimiento. Por la mañana, a las 12.00 horas, los familiares de nueve de las once víctimas, arropados por ciudadanos anónimos y políticos que acudían a título personal, se volvían a concentrar en las puertas de la Delegación de Medio Ambiente, como lo vienen haciendo todos los días 17 de cada mes desde la muerte de sus seres queridos.


En su intervención ante los medios, el portavoz, José María Manteca, destacó la buena labor que está realizando la responsable del Juzgado de Sigüenza desde que hace un año y medio tomara posesión de su cargo. Dentro de nuestro dolor, este hecho mitiga algo, aseguró ante los medios de comunicación y las personas que había alrededor, a las que se entregaron pegatinas con crespones negros en señal de condolencia.
Por la tarde, un homenaje a los once fallecidos en el incendio en la glorieta guadalajareña Retén de Cogolludo y una misa, a la que asistió, a título personal, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, completaron los actos. En la rotonda de la capital, los familiares depositaron, ya pasadas las seis y media de la tarde, una corona de flores en el monolito conmemorativo, tras lo cual mantuvieron unos minutos de profundo silencio. El dolor se ocultó bajo las caras consternadas de los padres, madres, hermanos y aquellos más allegados a las víctimas. José María Manteca se dirigió a los medios: Después de estos momentos tan duros, no queda otra que agradecer la presencia a todos y el apoyo que nos está dando la sociedad para seguir con lo que desde el primer momento hemos estado reivindicando: la verdad, justicia y que se depuren responsabilidades. Ése será el mayor homenaje que se podrá hacer a las víctimas y a su recuerdo.
A las ocho de la tarde comenzó con puntualidad la misa en San Ginés, en medio de un total recogimiento. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, llegó puntual, acompañada por el alcalde de la capital, Antonio Román, minutos después de que lo hicieran la mayoría de los familiares de las víctimas. Se adentraron en un templo que estaba a rebosar y en el que, a diferencia de otras ocasiones, el silencio y el respeto reinaron de principio a fin la liturgia.
En un comunicado difundido a los medios de comunicación, recordaron que han transcurrido tres años desde que nuestros seres queridos fallecieron dando su vida por los demás, defendiendo un patrimonio de todos. Tres años que hemos estado y seguimos estando con nuestro dolor, solo aliviado por el cariño de los que nos apoyan y comprenden. En él expresan su confianza en la Justicia, confirmada con la actuación de la actual titular del Juzgado de Sigüenza, una mujer valiente e independiente, conocedora de su oficio, que ha estudiado a fondo el caso, y que enseguida entendió, a la vista del material probatorio de la causa, que 13.000 hectáreas arrasadas por el fuego y once fallecimientos, no se podían saldar, con la imputación exclusiva, de los que aquel nefasto 16 de julio de 2005, usaron la barbacoa, y del guarda de la Cueva de los Casares, por aportar útiles para el uso de la barbacoa, pues aquello era un insulto a la inteligencia.
Al día de hoy, con las 27 imputaciones realizadas, ha quedado desmontada la versión de que todo funcionó correctamente, pues desde el primer momento tuvimos la sospecha, hoy confirmada, que los días 16 y 17 de julio de 2005, la gestión del incendio fue un verdadero desastre.
Desde el fuego, afirman las familias, la Junta no ha hecho más que repetir que todo funcionó correctamente; entendemos que es hora de que reconozca los hechos y asuma sus responsabilidades. El texto leído concluye asegurando que los familiares, junto con nuestros servicios jurídicos, cuyo papel esta siendo valiosísimo, y apoyados por la opinión pública, seguiremos en esta dura lucha hasta que la verdad se reconozca.
Por la tarde, un homenaje a los once fallecidos en el incendio en la glorieta guadalajareña Retén de Cogolludo y una misa, a la que asistió, a título personal, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, completaron los actos. En la rotonda de la capital, los familiares depositaron, ya pasadas las seis y media de la tarde, una corona de flores en el monolito conmemorativo, tras lo cual mantuvieron unos minutos de profundo silencio. El dolor se ocultó bajo las caras consternadas de los padres, madres, hermanos y aquellos más allegados a las víctimas. José María Manteca se dirigió a los medios: Después de estos momentos tan duros, no queda otra que agradecer la presencia a todos y el apoyo que nos está dando la sociedad para seguir con lo que desde el primer momento hemos estado reivindicando: la verdad, justicia y que se depuren responsabilidades. Ése será el mayor homenaje que se podrá hacer a las víctimas y a su recuerdo.
A las ocho de la tarde comenzó con puntualidad la misa en San Ginés, en medio de un total recogimiento. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, llegó puntual, acompañada por el alcalde de la capital, Antonio Román, minutos después de que lo hicieran la mayoría de los familiares de las víctimas. Se adentraron en un templo que estaba a rebosar y en el que, a diferencia de otras ocasiones, el silencio y el respeto reinaron de principio a fin la liturgia.
En un comunicado difundido a los medios de comunicación, recordaron que han transcurrido tres años desde que nuestros seres queridos fallecieron dando su vida por los demás, defendiendo un patrimonio de todos. Tres años que hemos estado y seguimos estando con nuestro dolor, solo aliviado por el cariño de los que nos apoyan y comprenden. En él expresan su confianza en la Justicia, confirmada con la actuación de la actual titular del Juzgado de Sigüenza, una mujer valiente e independiente, conocedora de su oficio, que ha estudiado a fondo el caso, y que enseguida entendió, a la vista del material probatorio de la causa, que 13.000 hectáreas arrasadas por el fuego y once fallecimientos, no se podían saldar, con la imputación exclusiva, de los que aquel nefasto 16 de julio de 2005, usaron la barbacoa, y del guarda de la Cueva de los Casares, por aportar útiles para el uso de la barbacoa, pues aquello era un insulto a la inteligencia.
Al día de hoy, con las 27 imputaciones realizadas, ha quedado desmontada la versión de que todo funcionó correctamente, pues desde el primer momento tuvimos la sospecha, hoy confirmada, que los días 16 y 17 de julio de 2005, la gestión del incendio fue un verdadero desastre.
Desde el fuego, afirman las familias, la Junta no ha hecho más que repetir que todo funcionó correctamente; entendemos que es hora de que reconozca los hechos y asuma sus responsabilidades. El texto leído concluye asegurando que los familiares, junto con nuestros servicios jurídicos, cuyo papel esta siendo valiosísimo, y apoyados por la opinión pública, seguiremos en esta dura lucha hasta que la verdad se reconozca.