Tres heridos, uno grave, en la suelta de reses de la feria de Brihuega
01/10/2010 - 09:45
Por: JOSÉ L. ARCÁNGEL. GUADALAJARA
La ferias de primavera de Brihuega concluyeron ayer con un susto para todos los presentes. Un hombre, que pasaba los sesenta años y ligado a la villa briocense, recibió tres fuertes cornadas durante el encierro que se celebró por la tarde en las calles de la villa. El percance tuvo lugar cerca de la entrada de la plaza de toros. El sábado resultaron también heridas dos personas.
La ferias de primavera de Brihuega concluyeron ayer con un susto para todos los presentes. Un hombre, que pasaba los sesenta años y ligado a la villa briocense, recibió tres fuertes cornadas durante el encierro que se celebró por la tarde en las calles de la villa. El percance tuvo lugar cerca de la entrada de la plaza de toros. En ese momento fue trasladado a las dependencias de la enfermería, donde se encontraba el cirujano jefe de la plaza de toros de Las Cruces, Ramón Ochoa. Este veterano doctor es un gran experto en este tipo de accidentes y lo solucionó con solvencia.
El enfermo presentaba tres cornadas: una en la zona suprapúbica, otra en la ingle y la última y más grave en el muslo. Esta diseccionó la femoral del paciente en siete centímetros. Por suerte, el pitón cortó muy limpiamente la vena y pudo ser reparada. El enfermo fue trasladado al Hospital de Guadalajara con pronóstico grave.
Allí se encontraban dos pacientes más desde el sábado. El primero, un joven que en el encierro de la tarde resultó corneado en el antebrazo. Su acompañante, Carlos Alonso, un recortador valenciano que resultó empitonado en el muslo derecho mientras realizaba el salto del ángel en el concurso celebrado por la noche. Un fin de fiesta accidentado, pero masivo y emocionante, el de la feria briocense.
El enfermo presentaba tres cornadas: una en la zona suprapúbica, otra en la ingle y la última y más grave en el muslo. Esta diseccionó la femoral del paciente en siete centímetros. Por suerte, el pitón cortó muy limpiamente la vena y pudo ser reparada. El enfermo fue trasladado al Hospital de Guadalajara con pronóstico grave.
Allí se encontraban dos pacientes más desde el sábado. El primero, un joven que en el encierro de la tarde resultó corneado en el antebrazo. Su acompañante, Carlos Alonso, un recortador valenciano que resultó empitonado en el muslo derecho mientras realizaba el salto del ángel en el concurso celebrado por la noche. Un fin de fiesta accidentado, pero masivo y emocionante, el de la feria briocense.