Tsvangirai abandona la Embajada holandesa en Zimbabue

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Tras días de reclusión en la Embajada holandesa de Harare por el riesgo que corría su seguridad, el líder del opositor Movimiento para el Cambio Democrático, Morgan Tsvangirai, abandonó ayer el edificio, dos días antes de que se celebren unas elecciones con el presidente, Robert Mugabe, como único candidato.
El dirigente de la oposición, ganador de la primera vuelta según los datos oficiales, instó ayer a la Unión Africana y a Naciones Unidas a implicarse en la crisis y colaborar en una transición política pacífica, mientras siguen produciéndose registros y presiones sobre los detractores del sempiterno jefe de Estado. Tsvangirai dio una breve rueda de prensa desde su casa tras abandonar su reclusión iniciada en la noche del domingo. En sus primeras declaraciones, lanzó un llamamiento a la Unión Africana y a la Comunidad de Desarrollo de África Austral, para que con el apoyo de la ONU lideren una iniciativa encaminada al “proceso de transición”. En este sentido, urgió a la UA a discutir el asunto en la cumbre que este fin de semana tendrá lugar en Egipto.
Para salir de la crisis, el líder del MDC listó cuatro demandas en su opinión básicas, entre las que se incluye por supuesto el fin de la violencia, según informaciones de la BBC recogidas por otr/press. Además, subrayó que la solución implica la retirada de las calles de los veteranos de guerra y las milicias juveniles, la eliminación de los puestos de control y la amnistía para todos los presos políticos, incluido el secretario general de la formación, investigado por traición.
Anteriormente, el líder opositor había concedido una entrevista a la televisión australiana, en la que acusó directamente a Mugabe de “declarar la guerra” en lugar de unas elecciones, que por el momento siguen en pie. “No queremos ser parte de ello”, indició, aludiendo así a la retirada del MDC de los comicios. “Nuestras oficinas de Mutare fueron registradas por policías antidisturbios”, lamentó, “y encontraron a más de 200 víctimas de la violencia política que se refugiaban a la oficina”. La acción no implicó ningún arresto, pero simboliza la presión que las autoridades oficiales ejercen sobre la oposición y su entorno, bien sea mediante detenciones o simples registros que les han hecho a estos ciudadanos “casi inaccesible ir a cualquier parte del país”. Ante esta situación, y aunque el presidente critica a Tsvangirai de exagerar la realidad, Tsvangirai repitió que su decisión de buscar protección diplomática se debió a las constantes amenazas recibidas. “No es broma, en las últimas tres semanas he sido arrestado, acosado, tratado totalmente como un criminal, cuando soy el líder rival en estas elecciones”, agregó, mostrándose de nuevo abierto a una negociación que de momento Mugabe aplaza a después de la cita con las urnas.Precisamente la Comisión Electoral de Zimbabue determinó que la retirada de la oposición no tiene efecto legal y que la segunda vuelta seguirá del modo programado. “La Comisión no reconoce la supuesta retirada”, según el presidente del citado organismo, George Chiweshe, por lo que todo seguirá “como estaba previsto”.

Por su parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, anticipó hoy que su Gobierno efectuará “intensificarᔠlas acciones sobre miembros individuales del régimen “criminal” zimbabwense. En la sesión de control al Ejecutivo en el Parlamento, Brown informó de restricciones para viajar y sobre los activos financieros de aquellos que “ayudan a mantener a Mugabe en el poder”. “Sabemos quienes son”, recalcó, al tiempo que desmarcó estas iniciativas de los ciudadanos, a quienes se les tratará de “no hacer más daño”. No obstante, lanzó un mensaje a los empresarios para que “midan su implicación”.

Así, Anglo American, la todopoderosa compañía británica de minas, informó hoy de que actualmente revisa “todas las opciones” en relación a la excavación de una mina de platino en Zimbabwe, informó ‘The Times’. El proyecto puesto entre paréntesis a través de un comunicado implicaría una retirada de más de 256 millones de euros y responde a las críticas que vinculaban a la empresa con la financiación de los intereses de Mugabe.

Del mismo modo, la Comisión de Desarrollo del Parlamento Europeo adoptó un proyecto de resolución no vinculante en la que pide a los Estados miembros y a la UE no reconocer al régimen de Zimbabwe en el caso de que Mugabe se proclame vencedor. El texto, que será votado por el pleno de la Eurocámara en julio, defiende la constitución de un gobierno interino de coalición como forma de resolver la crisis.