Un atentado en el confín occidental de China causa 16 muertos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
A sólo cuatro días del inicio de los Juegos Olímpicos en la capital china, el país vuelve a ser noticia por las tensiones que ha suscitado el acontecimiento deportivo más importante del mundo.
En esta ocasión, el ataque viene de manos de independentistas musulmanes pertenecientes al Movimiento Islámico del Turquestán Oriental, después de que en la mañana de ayer dos de sus miembros atacaran una comisaría en Kashi, en la región de Xinjiang Uygur, en el extemo oeste del país. A consecuencia del ataque, 16 policías resultaron muertos y otros 16 heridos, mientras que los agresores fueron detenidos poco después del ataque.
El ataque a la comisaría de Kashi vuelve a poner de manifiesto las tensiones desatadas por la celebración en Pekín de los Juegos Olímpicos después de que a cuatro días de la ceremonia de apertura la calma pareciera haber llegado al país. El Movimiento Islámico del Turquestán Oriental ya había mostrado su intención de atacar entre los días 1 y 8 de agosto, algo que llevó a cabo ayer en la región de Xinjiang Uygur, a 4.000 kilómetros al oeste de la capital, Pekín, y donde la mayoría de la población es de religión musulmana.
Allí, en torno a las ocho de la mañana de ayer dos individuos empotraban un camión en la comisaría de Kashi y comenzaran a atacar a los policías que allí trabajaban con explosivos caseros y cuchillos. Tras lo ocurrido, los individuos huyeron del lugar dejando atrás los cuerpos de 16 policías fallecidos y otros 16 heridos, aunque los dos fueron detenidos en los alrededores de la zona por la policía china, uno de ellos herido en una pierna.
Las primeras sospechas de la policía apuntaron al movimiento islámico, ya que, según apuntó el pasado viernes el máximo militar responsable de la seguridad durante los Juegos, Tian Yixiang, los “grupos terroristas del Turkestán Oriental” son la mayor amenaza para los Juegos. Más concretamente, este último resultó ser “un ataque muy potente y simbólico porque la seguridad en Xinjiang siempre es alta”, según indicó Nicholas Bequelin, perteneciente al movimiento defensor de los Derechos Humanos.
Con todo, las autoridades chinas intentan que el sentimiento de seguridad prime en la zona, por lo que tanto China como la organización de los Juegos Olímpicos pretenden contagiar la sensación de tranquilidad.