Un bosque encantado en plena ciudad
01/10/2010 - 09:45

Por: VIRGINIA BODEGA
Mamen Pérez Aranda, coordinadora del programa, explica los detalles del campamento, en el que sólo en esta semana participan 100 escolares. Asegura que los chicos se lo están pasando muy bien, porque la mayor garantía que tenemos nosotros es que vuelven a apuntarse a la semana siguiente. Abierto a todos los niños de entre tres y 12 años de la capital, no sólo a los alumnos del Diocesano, los pequeños se están integrado muy bien, como comenta Mamen, destacando el buen comportamiento que están mostrando todos, a pesar de sus diversas procedencias.
Los niños son recibidos a primera hora de la mañana, con el fin de que sea lo más cómodo y práctico para sus padres uno de los objetivos del campamento es facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de éstos, y desde ese momento comienzan las actividades. Primero se reúnen todos los participantes en asamblea y en ella se da una amplia explicación sobre el animal o el personaje animado o fantástico del bosque que se ha elegido para esa jornada. De manera didáctica y a la vez lúdica, se estudian sus características, forma de vida, alimentación y método de reproducción y supervivencia, y se relaciona el ser vivo con uno de los valores a transmitir durante ese día a los pequeños: solidaridad, amistad, cooperación o trabajo son algunos de los que se han tratado de inculcar hasta el momento. Tras la asamblea, se inician los talleres en los que los niños son ya divididos por edades.
La piscina, a la que los chicos van también por grupos, es otra de las principales actividades que se desarrollan durante la mañana. El socorrista y los monitores, un gran número en comparación a los alumnos, con el objetivo de prestarles una atención de calidad, cuidan de los pequeños, mientras éstos juegan, nadan y luchan contra el calor de la mañana.
Además de la conciliación de la vida familiar y laboral, la Dirección de El Bosque Encantado pretende no ser sólo una guardería, como señala Mamen, sino también un lugar en el que los niños se divierten mientras se están formando, tanto a nivel de conocimientos como de valores y actitudes hacia los demás.
Pasar una semana en este divertido campamento cuesta 80 euros, 75 a partir del primer hermano inscrito, un precio bastante asequible teniendo en cuenta las prestaciones que ofrece.
Hípica, natación, talleres temáticos y juegos son algunas de las actividades de cada jornada
La actividad comienza temprano en el colegio Diocesano Cardenal Cisneros. Desde primera hora de la mañana, los 100 niños que esta semana participan en el campamento de verano El Bosque Encantado mantienen un ritmo frenético hasta las 15.30 horas, momento en que son recogidos por sus familias. Entre algunas de las actividades que realizan en ese periodo se encuentran la equitación, que pueden practicar gracias a la Escuela de Hípica de Horche, la natación y los juegos acuáticos en su enorme piscina, o los talleres de manualidades, cocina, pintura y otros temas de interés lúdico, pero también de carácter saludable, ecológico o solidario.
Los niños son recibidos a primera hora de la mañana, con el fin de que sea lo más cómodo y práctico para sus padres uno de los objetivos del campamento es facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de éstos, y desde ese momento comienzan las actividades. Primero se reúnen todos los participantes en asamblea y en ella se da una amplia explicación sobre el animal o el personaje animado o fantástico del bosque que se ha elegido para esa jornada. De manera didáctica y a la vez lúdica, se estudian sus características, forma de vida, alimentación y método de reproducción y supervivencia, y se relaciona el ser vivo con uno de los valores a transmitir durante ese día a los pequeños: solidaridad, amistad, cooperación o trabajo son algunos de los que se han tratado de inculcar hasta el momento. Tras la asamblea, se inician los talleres en los que los niños son ya divididos por edades.
La piscina, a la que los chicos van también por grupos, es otra de las principales actividades que se desarrollan durante la mañana. El socorrista y los monitores, un gran número en comparación a los alumnos, con el objetivo de prestarles una atención de calidad, cuidan de los pequeños, mientras éstos juegan, nadan y luchan contra el calor de la mañana.
Además de la conciliación de la vida familiar y laboral, la Dirección de El Bosque Encantado pretende no ser sólo una guardería, como señala Mamen, sino también un lugar en el que los niños se divierten mientras se están formando, tanto a nivel de conocimientos como de valores y actitudes hacia los demás.
Pasar una semana en este divertido campamento cuesta 80 euros, 75 a partir del primer hermano inscrito, un precio bastante asequible teniendo en cuenta las prestaciones que ofrece.
Hípica, natación, talleres temáticos y juegos son algunas de las actividades de cada jornada
La actividad comienza temprano en el colegio Diocesano Cardenal Cisneros. Desde primera hora de la mañana, los 100 niños que esta semana participan en el campamento de verano El Bosque Encantado mantienen un ritmo frenético hasta las 15.30 horas, momento en que son recogidos por sus familias. Entre algunas de las actividades que realizan en ese periodo se encuentran la equitación, que pueden practicar gracias a la Escuela de Hípica de Horche, la natación y los juegos acuáticos en su enorme piscina, o los talleres de manualidades, cocina, pintura y otros temas de interés lúdico, pero también de carácter saludable, ecológico o solidario.
