Un cambio de planes evitó la muerte del presidente pakistaní en la masacre del sábado
01/10/2010 - 09:45
El atentado del sábado contra el Hotel Marriot de Islamabad, que se cobró un total de 53 vidas, podría haberse convertido en un crimen de Estado si un cambio de última hora no hubiese evitado que las dos principales autoridades del país se encontrasen en el lugar de la masacre. El ministro de Interior, Rehman Malik, confirmó ayer que presidente y primer ministro habían planeado celebrar una cena en el complejo hotelero, pero decidieron cambiarla a última hora.
El ataque con camión bomba dejó el lugar de los hechos convertido en zona de guerra, con un gran cráter e incalculables daños materiales. En cuanto a los personales, los servicios de rescate dieron ayer por casi definitivos la cifra de 53 fallecidos, entre ellos el embajador checo, tras no hallar nuevos cadáveres entre los restos del complejo y siempre y cuando no empeore el estado de los múltiples heridos. Entre los afectados podrían haberse encontrado los principales altos cargos paquistaníes si un cambio de última hora no hubiese modificado una cena a la que debían asistir el presidente, Asif Ali Zardari, el primer ministro, Yusuf Raza Gilani, y otros altos funcionarios. El titular de Interior explicó hoy que todos ellos estaban citados en el hotel Marriot, pero el evento se trasladó al complejo residencial del jefe del Ejecutivo, según informaciones de la CNN recogidas por otr/press.
Entretanto, las autoridades siguen buscando responsabilidades para aclarar el origen de uno de los atentados recientes en Pakistán más graves. La principal organización islamista de Pakistán, Therik e Talibán, aclaró hoy en boca de su líder, Baitulá Mehsud, que su organización no tuvo nada que ver, como explicó en declaraciones a Al Jazeera. Malik, por su parte, apuntó a los milicianos locales como posibles autores, aunque hasta la tarde de hoy no se había producido ningún arresto.
Apoyo al Gobierno
Dos días después del atentado, las condenas seguían sucediéndose y llegaban de distintos puntos del mundo, la mayoría con el respaldo al Gobierno paquistaní como telón de fondo. En este sentido, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, envió un mensaje a Zardari para mostrarle el apoyo del Ejecutivo comunitario en su empeño por luchar contra el terrorismo. Igualmente, trasladó sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, recalcó en un breve comunicado que la organización que lidera permanece comprometida a trabajar con Pakistán, incluido el nuevo Gobierno, para combatir la amenaza compartida del terrorismo violento. A su juicio, atentados como el del sábado no tienen justificación alguna.
Entretanto, las autoridades siguen buscando responsabilidades para aclarar el origen de uno de los atentados recientes en Pakistán más graves. La principal organización islamista de Pakistán, Therik e Talibán, aclaró hoy en boca de su líder, Baitulá Mehsud, que su organización no tuvo nada que ver, como explicó en declaraciones a Al Jazeera. Malik, por su parte, apuntó a los milicianos locales como posibles autores, aunque hasta la tarde de hoy no se había producido ningún arresto.
Apoyo al Gobierno
Dos días después del atentado, las condenas seguían sucediéndose y llegaban de distintos puntos del mundo, la mayoría con el respaldo al Gobierno paquistaní como telón de fondo. En este sentido, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, envió un mensaje a Zardari para mostrarle el apoyo del Ejecutivo comunitario en su empeño por luchar contra el terrorismo. Igualmente, trasladó sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, recalcó en un breve comunicado que la organización que lidera permanece comprometida a trabajar con Pakistán, incluido el nuevo Gobierno, para combatir la amenaza compartida del terrorismo violento. A su juicio, atentados como el del sábado no tienen justificación alguna.