Un estandarte de la Cofradía del Carmen de Molina de Aragón data de 1790

06/07/2026 - 08:35 Oscar Gil

Documentos históricos conservados en los archivos de la Cofradía del Carmen de Molina de Aragón, permiten situar el origen del estandarte más antiguo en 1790, gracias a varias actas que recogen el encargo, la financiación y primeros usos de la enseña

En un acta fechada el 29 de junio de 1790 se recoge la necesidad de sacar en procesión un nuevo estandarte con motivo de las fiestas del Carmen en Molina de Aragón, si bien su estreno se veía condicionado por la falta de pago de algunos hermanos para sufragar sus adornos. La Junta acordó emitir nuevas cédulas de pago y estableció que quienes no cumpliesen dejarían de ser considerados hermanos, subrayando la importancia colectiva de la financiación de la pieza.

 

Otra acta, de fecha 25 de julio de 1790, documenta la intervención de Cristóbal Herver, quien comunicó haber entregado los dos cuadros que se había comprometido a realizar. El compromiso partía de su solicitud de ingreso en 1789, cuando, por voto y devoción —al no poder vestir el hábito— se ofreció a coste el pintar dos lienzos: uno con la imagen de María Santísima del Carmen destinado al estandarte de la Compañía, y otro con su escudo. Ese encargo y su ejecución permiten atribuir al lienzo de Herver el origen del antiguo estandarte de la Cofradía a finales del siglo XVIII.

 

Las actas también recogen la relevancia del cargo de portador del estandarte. Tras el fallecimiento del oficial Isidoro Martínez Ruiz, se propuso inicialmente a uno de sus hijos para sucederle, y cuatro días después fue nombrado Dámaso Martínez Morales. El nuevo nombrado debía procurarse por su cuenta un uniforme y dejó de pertenecer a la Banda de Cornetas y Tambores, lo que evidencia el honor y la responsabilidad que entrañaba portar la enseña en los actos procesionales.

Estos documentos ofrecen una valiosa ventana a las prácticas y jerarquías de la Cofradía en la transición entre los siglos XVIII y XIX, y confirman la antigüedad y el valor histórico del estandarte que todavía hoy forma parte del patrimonio religioso y cultural de Molina de Aragón.