Un fenómeno reciente

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
“La familia lo primero que piensa cuando hay un accidente grave es que viva, lo segundo que se rehabilite y, después, que vuelva a ser el de antes. Esa tercera cosa nunca se da. Se rehabilita hasta donde se pueda y, a partir de ahí, se intenta vivir lo mejor que se puede”, cuenta la presidenta.
Hay que tener en cuenta que el daño cerebral sobrevenido es una discapacidad que resulta novedosa y poco conocida, puesto que los avances médicos logra en la actualidad salvar vidas en caso de traumatismos craneoencefálicos y accidentes cerebrovasculares en unas cotas hasta antes nunca conocidas. La parte más costosa es la que corresponde al periodo de rehabilitación. A pesar del constante aumento de sus casos y la severidad de sus secuelas, la atención hacia los problemas del colectivo, personas afectadas y familiares, es todavía escasa en nuestro país. Una vez superada la fase aguda hospitalaria, los recursos disponibles hasta ahora han sido casi inexistentes, tanto para la rehabilitación como para los cuidados de largo plazo. Es aquí cuando entran en juego colectivos y asociaciones como Adace, quienes ponen a disposición de los afectados y sus familiares los recursos de apoyo necesarios para sobrellevar el trauma. Adace, por ejemplo, dispone de atención psicológica centrada en la recuperación de los afectados y sus más allegados.