Un forense turco afirma que el general Vicente Navarro olía a alcohol
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
YAK 42
Contradice a Navarro y dice que el acta de entrega de los cuerpos se tradujo al español
El médico, que declaró en la séptima sesión de la vista por las identificaciones erróneas, señaló a preguntas del abogado del general Navarro, Ramiro Guardiola, que el general estaba en condiciones de realizar sus tareas, aunque insistió en que olía a alcohol y eso lo vio todo el equipo. Posteriormente y ya fuera de las dependencias de la Audiencia Nacional Sam añadió que vieron al general de Sanidad bebiéndose una botella de vodka y que, a su juicio, ésta era grande.
Sí, lo hemos visto en otra habitación pequeña aparte, pero sí que tomaba, señaló Bülent Sam al ser preguntado si vio al general Navarro, principal acusado en el proceso, bebiéndose una botella de vodka. A la cuestión de si se bebió la botella entera y de si ésta era grande, afirmó: Yo creo que sí, estoy casi seguro de que sí.
Durante su declaración en la vista, también contradijo el testimonio aportado el primer día del juicio por el general Vicente Navarro, al asegurar que el acta de entrega de los cadáveres fue traducida al español por el intérprete del Consulado de España en Turquía.
El general Navarro aseguró el pasado 25 de marzo que no conoció el contenido del acta porque estaba en turco y no fue traducida al español. El principal acusado en el proceso señaló durante su declaración que, de haber sabido que 30 cuerpos estaban sin identificar, no habría firmado el acta. ¿Cómo voy a decir que me los llevo sin identificar?, se preguntó. Habría mentido, dijo.
Sin embargo, en otro punto de su comparecencia, que se prolongó durante casi tres horas, Sam insistió en que el teniente general Beltrán y el general Navarro no pusieron ninguna objeción a la firma del acta de entrega, que explicitaba que 30 de los cadáveres españoles se encontraban sin identificar. Querían firmar cuanto antes y salir de allí, dijeron que el avión estaba esperándoles, aseguró.
En este sentido, en la parte inicial de su declaración, Sam había señalado que el general Vicente Navarro y su equipo insistió en llevarse los 30 cadáveres que se encontraban sin identificar porque habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España. También explicó que, al adoptar esta decisión, el general español prometió a las autoridades turcas que los trabajos de identificación que faltaban por hacer se llevarían a cabo en España. Estas declaraciones fueron corroboradas por el segundo forense turco que declaró hoy, Ömer Müslümanoglü, quien ratificó que Navarro tenía prisa por repatriar los cuerpos. El forense también señaló, en contraposición con lo declarado por Navarro, que durante los dos días en que se desarrollaron los trabajos de identificación en la morgue de Trabzon a la que fueron trasladados los cuerpos, los forenses turcos se comunicaban con los militares españoles en inglés.
Visita de Ugarte
Por otra parte, a preguntas del letrado de la Asociación de las Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42, Sam confirmó que el que fuera número 3 del ex ministro de Defensa Federico Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, visitó el 11 de marzo de 2004 el Instituto de Toxicología de Estambul, en el que un año después de la tragedia se hicieron las pruebas de ADN que demostraron los errores en 30 de 62 identificaciones realizadas.
Visitó el laboratorio genético y estuvo charlando con el jefe del instituto, señaló el forense antes de que el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, impidiera más preguntas sobre este asunto por considerar que Jiménez-Ugarte no es parte del proceso y su visita se produjo un año después del accidente y no guarda relación con los hechos enjuiciados. La Fiscalía pide al tribunal que condene a cinco años de prisión al general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos; y a cuatro años y medio a los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A todos ellos les acusa de un delito de falsedad en documento oficial.
Durante su declaración en la vista, también contradijo el testimonio aportado el primer día del juicio por el general Vicente Navarro, al asegurar que el acta de entrega de los cadáveres fue traducida al español por el intérprete del Consulado de España en Turquía.
El general Navarro aseguró el pasado 25 de marzo que no conoció el contenido del acta porque estaba en turco y no fue traducida al español. El principal acusado en el proceso señaló durante su declaración que, de haber sabido que 30 cuerpos estaban sin identificar, no habría firmado el acta. ¿Cómo voy a decir que me los llevo sin identificar?, se preguntó. Habría mentido, dijo.
Sin embargo, en otro punto de su comparecencia, que se prolongó durante casi tres horas, Sam insistió en que el teniente general Beltrán y el general Navarro no pusieron ninguna objeción a la firma del acta de entrega, que explicitaba que 30 de los cadáveres españoles se encontraban sin identificar. Querían firmar cuanto antes y salir de allí, dijeron que el avión estaba esperándoles, aseguró.
En este sentido, en la parte inicial de su declaración, Sam había señalado que el general Vicente Navarro y su equipo insistió en llevarse los 30 cadáveres que se encontraban sin identificar porque habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España. También explicó que, al adoptar esta decisión, el general español prometió a las autoridades turcas que los trabajos de identificación que faltaban por hacer se llevarían a cabo en España. Estas declaraciones fueron corroboradas por el segundo forense turco que declaró hoy, Ömer Müslümanoglü, quien ratificó que Navarro tenía prisa por repatriar los cuerpos. El forense también señaló, en contraposición con lo declarado por Navarro, que durante los dos días en que se desarrollaron los trabajos de identificación en la morgue de Trabzon a la que fueron trasladados los cuerpos, los forenses turcos se comunicaban con los militares españoles en inglés.
Visita de Ugarte
Por otra parte, a preguntas del letrado de la Asociación de las Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42, Sam confirmó que el que fuera número 3 del ex ministro de Defensa Federico Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, visitó el 11 de marzo de 2004 el Instituto de Toxicología de Estambul, en el que un año después de la tragedia se hicieron las pruebas de ADN que demostraron los errores en 30 de 62 identificaciones realizadas.
Visitó el laboratorio genético y estuvo charlando con el jefe del instituto, señaló el forense antes de que el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, impidiera más preguntas sobre este asunto por considerar que Jiménez-Ugarte no es parte del proceso y su visita se produjo un año después del accidente y no guarda relación con los hechos enjuiciados. La Fiscalía pide al tribunal que condene a cinco años de prisión al general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos; y a cuatro años y medio a los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A todos ellos les acusa de un delito de falsedad en documento oficial.