Un gran mural de Regino Pradillo es devuelto a la capilla de la iglesia de Solanillos
01/10/2010 - 09:45
En la capilla de la finca de Solanillos ha sido de nuevo instalado el mural 'Nuestra señora rodeada de varios orantes', del ilustre pintor alcarreño que fuera profesor de en el instituto Liceo de París, Regino Pradillo y antes catedrático de Dibujo del Instituto Brianda de Mendoza- hoy Liceo Caracense-. Se trata de una obra de grandes dimensiones (6,50 X3,65). Lo pintó en 1956. El traslado ha corrido a cargo de la Diputación Provincial.
El mural Nuestra señora rodeada de varios orantes del pintor Regino Pradillo y perteneciente al patrimonio de la Diputación de Guadalajara ha sido instalado de nuevo en la capilla de finca de Solanillos propiedad Institución Provincial y situada en el término municipal de Mazarete.
Se trata de una obra de grandes dimensiones (6,50 metros de ancho y 3,65 de alto) pintada sobre óleo que fue concebida para ocupar el interior del ábside de la capilla levantada en esta finca de la Diputación, adaptándose a las medidas del mismo tanto en anchura como en altura ligeramente abovedada-. Fue pintado en la mitad de la década de los 50 (concretamente en julio de 1956), que es al decir de los críticos de arte una de las mejores de este universal artista de nuestra provincia.
Un equipo de las brigadas de Diputación y un funcionario del Servicio de Cultura se han ocupado de su traslado, para lo cual ha sido necesario realizar un cuidadoso trabajo que ha obligado a desmontar el mural de un bastidor de cuatro piezas y a tomar todas las precauciones posibles durante su traslado para que no sufriese daño alguno. Por otra parte, previamente a su instalación de nuevo en su lugar original se ha aprovechado la ocasión para consolidar la estructura con un entelado en la parte posterior del lienzo para suturar una fractura.
La obra fue traída al Palacio Provincial a principios del verano de 2005 para preservarla de unas obras de mantenimiento y conservación de la capilla en la que estaba colgado. La fortuna quiso que, por apenas unos días, se librase de su desaparición o cuando menos de sufrir daños irreparables como consecuencia del incendio de la Riba que afectó también a esta finca. Ha permanecido durante este tiempo en el Salón de plenos del Palacio Provincial, del que ha vuelto a salir coincidiendo precisamente con unas obras
Como se sabe, Regino Pradillo, uno de los pintores más destacados de nuestra provincia, nació en Guadalajara en 1925 en el seno de una familia de pintores artesanos. Licenciado en Bellas Artes por la Academia de San Fernando (1953), en 1956 comenzó su carrera docente como profesor de dibujo en el Instituto de Guadalajara; en 1967 se trasladó al Liceo Español de Paris, en el que llegó a ocupar el cargo de director durante 10 años (1971-1981), donde se jubiló en 1990 como Catedrático de dibujo. Sus primeras exposiciones datan de 1946 participando en los años siguientes en exposiciones como las organizadas por la Diputación en 1950 y 1952, y con la Institución Provincial expone en las Ferias de 1960; y ya en 1968 obtiene el Premio de Pintura del IX Día de la Provincia y posteriormente (1974) la Diputación le concederá la Medalla de Plata de la provincia y le tributa un homenaje en forma de exposición antológica. En su biografía se registran numerosas distinciones, exposiciones y sus obras figuran en numerosas colecciones de instituciones públicas (entre ellas la propia Diputación de Guadalajara) y de coleccionistas privados repartidos por todo el mundo. Falleció en Guadalajara en 1991.
Se trata de una obra de grandes dimensiones (6,50 metros de ancho y 3,65 de alto) pintada sobre óleo que fue concebida para ocupar el interior del ábside de la capilla levantada en esta finca de la Diputación, adaptándose a las medidas del mismo tanto en anchura como en altura ligeramente abovedada-. Fue pintado en la mitad de la década de los 50 (concretamente en julio de 1956), que es al decir de los críticos de arte una de las mejores de este universal artista de nuestra provincia.
Un equipo de las brigadas de Diputación y un funcionario del Servicio de Cultura se han ocupado de su traslado, para lo cual ha sido necesario realizar un cuidadoso trabajo que ha obligado a desmontar el mural de un bastidor de cuatro piezas y a tomar todas las precauciones posibles durante su traslado para que no sufriese daño alguno. Por otra parte, previamente a su instalación de nuevo en su lugar original se ha aprovechado la ocasión para consolidar la estructura con un entelado en la parte posterior del lienzo para suturar una fractura.
La obra fue traída al Palacio Provincial a principios del verano de 2005 para preservarla de unas obras de mantenimiento y conservación de la capilla en la que estaba colgado. La fortuna quiso que, por apenas unos días, se librase de su desaparición o cuando menos de sufrir daños irreparables como consecuencia del incendio de la Riba que afectó también a esta finca. Ha permanecido durante este tiempo en el Salón de plenos del Palacio Provincial, del que ha vuelto a salir coincidiendo precisamente con unas obras
Como se sabe, Regino Pradillo, uno de los pintores más destacados de nuestra provincia, nació en Guadalajara en 1925 en el seno de una familia de pintores artesanos. Licenciado en Bellas Artes por la Academia de San Fernando (1953), en 1956 comenzó su carrera docente como profesor de dibujo en el Instituto de Guadalajara; en 1967 se trasladó al Liceo Español de Paris, en el que llegó a ocupar el cargo de director durante 10 años (1971-1981), donde se jubiló en 1990 como Catedrático de dibujo. Sus primeras exposiciones datan de 1946 participando en los años siguientes en exposiciones como las organizadas por la Diputación en 1950 y 1952, y con la Institución Provincial expone en las Ferias de 1960; y ya en 1968 obtiene el Premio de Pintura del IX Día de la Provincia y posteriormente (1974) la Diputación le concederá la Medalla de Plata de la provincia y le tributa un homenaje en forma de exposición antológica. En su biografía se registran numerosas distinciones, exposiciones y sus obras figuran en numerosas colecciones de instituciones públicas (entre ellas la propia Diputación de Guadalajara) y de coleccionistas privados repartidos por todo el mundo. Falleció en Guadalajara en 1991.