Un manifestante muere a tiros en los enfrentamientos con la policía en Honduras
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Policía de Honduras confirmó a última hora de ayer la muerte de una persona durante los enfrentamientos ocurridos en Tegucigalpa entre las fuerzas de seguridad y los simpatizantes del mandatario depuesto Manuel Zelaya. Mientras, el Gobierno de facto hondureño encabezado por Roberto Micheletti ha dicho estar dispuesto a permitir una visita de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para tratar de resolver la crisis tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, dijo el miércoles un funcionario estadounidense.
Las autoridades interinas han indicado que ellos están preparados para aceptar otra misión de la OEA cuyo propósito sea facilitar el diálogo en Tegucigalpa entre el presidente Zelaya y el Gobierno de facto, dijo el funcionario a Reuters. Creo que ese es un paso positivo y es algo que tenemos que aprovechar, agregó.
La crisis en Honduras empeoró el pasado lunes cuando Zelaya regresó por sorpresa al país y se refugió en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa. Varios enfrentamientos se han producido en los alrededores de la sede diplomática dejando varios heridos y más de 400 detenidos, según han denunciado grupos opositores al régimen de facto. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pidió ayer al mandatario interino de Honduras, Roberto Micheletti, que firme el Acuerdo de San José y permita que se celebren en ese país elecciones libres y democráticas.
Durante su intervención en la 64 Asamblea General de las Naciones Unidas, Bachelet abogó por la puesta en marcha del Acuerdo de San José, promovido por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para poner fin a la crisis en Honduras que estalló el pasado 28 de junio con el golpe de Estado que derrocó al entonces presidente, Manuel Zelaya.
Hoy hacemos nuestro llamamiento a que el Gobierno de facto firme el Acuerdo de San José y que se hagan elecciones libres y democráticas con Zelaya conduciendo el proceso desde el Gobierno, dijo Bachelet ante la ONU. La mandataria chilena consideró que América Latina no puede permitir retrocesos como el golpe de Estado y aplaudió el fuerte rechazo que han mantenido los países de la región al Gobierno de facto de Micheletti. A este apoyo se sumó el del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió a la comunidad internacional estar alerta para evitar que su Embajada en Tegucigalpa sea vulnerada ante la presencia del mandatario depuesto de Honduras Manuel Zelaya.
La comunidad internacional debe permanecer alerta para asegurarse la inviolabilidad de la misión diplomática de Brasil en la capital de Honduras, destacó Lula en su intervención ante la 64 Asamblea General de las Naciones Unidas, según informó la cadena Telesur.
Lula autorizó el pasado lunes a Zelaya permanecer en la sede diplomática brasileña en Tegucigalpa tras regresar por sorpresa a Honduras, situación que generó cierto malestar en el Gobierno interino de Roberto Micheletti, que ayer dejó claro que no tiene intenciones de sacar al presidente derrocado por la fuerza pero ha pedido a Brasilia tomar una decisión sobre si darle asilo o entregarlo a la justicia hondureña. El mandatario brasileño, que ha sido el primer orador de la Asamblea General, dijo además que la comunidad internacional exige que Zelaya sea inmediatamente restablecido en la Presidencia de Honduras, tras condenar nuevamente el golpe de Estado ocurrido el pasado 28 de junio en ese país.
Zelaya no pedirá asilo a Brasil
El presidente derrocado en Honduras Manuel Zelaya descartó este martes pedir asilo político a Brasil, en cuya Embajada en Tegucigalpa permanece refugiado desde que regresara por sorpresa al país el lunes pasado. Zelaya confirmó al canal de televisión brasileño Globo que no tiene intención de pedir asilo político a Brasil. Sólo le pido a Brasil protección, insistió el ex mandatario hondureño.
Preguntado por cuánto tiempo tiene previsto permanecer en las dependencias de la Embajada brasileña, Zelaya rechazó dar una fecha al asegurar que ello depende de un proceso de negociación política , para dar salida a la crisis política que vive Honduras después de que Zelaya fuera derrocado en un golpe de Estado el pasado 28 de junio. El presidente derrocado regresó este lunes a Honduras con el objetivo de impulsar un diálogo con el presidente del Gobierno de facto en el país, Roberto Micheletti, a fin de dar una salida a la crisis.
Micheletti por su parte reconoció este martes estar dispuesto a abrir un diálogo con Zelaya si éste acepta reconocer la legitimidad de las elecciones presidenciales previstas para el 29 de noviembre.
La crisis en Honduras empeoró el pasado lunes cuando Zelaya regresó por sorpresa al país y se refugió en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa. Varios enfrentamientos se han producido en los alrededores de la sede diplomática dejando varios heridos y más de 400 detenidos, según han denunciado grupos opositores al régimen de facto. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pidió ayer al mandatario interino de Honduras, Roberto Micheletti, que firme el Acuerdo de San José y permita que se celebren en ese país elecciones libres y democráticas.
Durante su intervención en la 64 Asamblea General de las Naciones Unidas, Bachelet abogó por la puesta en marcha del Acuerdo de San José, promovido por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para poner fin a la crisis en Honduras que estalló el pasado 28 de junio con el golpe de Estado que derrocó al entonces presidente, Manuel Zelaya.
Hoy hacemos nuestro llamamiento a que el Gobierno de facto firme el Acuerdo de San José y que se hagan elecciones libres y democráticas con Zelaya conduciendo el proceso desde el Gobierno, dijo Bachelet ante la ONU. La mandataria chilena consideró que América Latina no puede permitir retrocesos como el golpe de Estado y aplaudió el fuerte rechazo que han mantenido los países de la región al Gobierno de facto de Micheletti. A este apoyo se sumó el del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió a la comunidad internacional estar alerta para evitar que su Embajada en Tegucigalpa sea vulnerada ante la presencia del mandatario depuesto de Honduras Manuel Zelaya.
La comunidad internacional debe permanecer alerta para asegurarse la inviolabilidad de la misión diplomática de Brasil en la capital de Honduras, destacó Lula en su intervención ante la 64 Asamblea General de las Naciones Unidas, según informó la cadena Telesur.
Lula autorizó el pasado lunes a Zelaya permanecer en la sede diplomática brasileña en Tegucigalpa tras regresar por sorpresa a Honduras, situación que generó cierto malestar en el Gobierno interino de Roberto Micheletti, que ayer dejó claro que no tiene intenciones de sacar al presidente derrocado por la fuerza pero ha pedido a Brasilia tomar una decisión sobre si darle asilo o entregarlo a la justicia hondureña. El mandatario brasileño, que ha sido el primer orador de la Asamblea General, dijo además que la comunidad internacional exige que Zelaya sea inmediatamente restablecido en la Presidencia de Honduras, tras condenar nuevamente el golpe de Estado ocurrido el pasado 28 de junio en ese país.
Zelaya no pedirá asilo a Brasil
El presidente derrocado en Honduras Manuel Zelaya descartó este martes pedir asilo político a Brasil, en cuya Embajada en Tegucigalpa permanece refugiado desde que regresara por sorpresa al país el lunes pasado. Zelaya confirmó al canal de televisión brasileño Globo que no tiene intención de pedir asilo político a Brasil. Sólo le pido a Brasil protección, insistió el ex mandatario hondureño.
Preguntado por cuánto tiempo tiene previsto permanecer en las dependencias de la Embajada brasileña, Zelaya rechazó dar una fecha al asegurar que ello depende de un proceso de negociación política , para dar salida a la crisis política que vive Honduras después de que Zelaya fuera derrocado en un golpe de Estado el pasado 28 de junio. El presidente derrocado regresó este lunes a Honduras con el objetivo de impulsar un diálogo con el presidente del Gobierno de facto en el país, Roberto Micheletti, a fin de dar una salida a la crisis.
Micheletti por su parte reconoció este martes estar dispuesto a abrir un diálogo con Zelaya si éste acepta reconocer la legitimidad de las elecciones presidenciales previstas para el 29 de noviembre.