Un millón de cabezas de ganado muertas por las temperaturas de 40 grados bajo cero, según alerta la ONU
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Naciones Unidas ha advertido este martes de que el frío extremo ha terminado con la vida de más de un millón de cabezas de ganado en Mongolia --un país en el que al menos el 35 por ciento de la población vive de esta actividad-- y la organización ha afirmado que las bajas temperaturas dañarán aún más el suministro alimentario del país y empeorará la pobreza.
Según esta información, recogida por la BBC, al menos 19 de las 21 provincias del país se han visto afectadas por la nieve y las temperaturas de 40 grados bajo cero. La situación empeora debido a la sequía grave que Mongolia sufrió durante los meses de verano, un hecho que impidió la reserva de alimentos para el ganado.
Más de un tercio de los habitantes de Mongolia se ganan la vida como ganaderos en este país pobre sin litoral. "Los pobres no tienen los recursos necesarios para almacenar los alimentos al combustible para la calefacción, y los suministros en las aldeas inaccesibles se están alargando para que duren el mayor tiempo posible", afirmó la coordinadora residente de la ONU en Mongolia, Rana Flowers.
Flowers afirmó que las agencias de la ONU intentan llegar a los más afectados, y que las organizaciones se han mostrado especialmente preocupadas por las mujeres embarazadas, sin instalaciones médicas debido a la nieve. Por ahora, indicó Flowers, ha habido tres mujeres que han muerto durante el parto.
Las agencias también están preocupadas por los elevados índices de neumonía entre los niños y las embarazadas, además de la alta malnutrición. La ONU está coordinando todas las contribuciones de los donantes a Mongolia, después de que el Gobierno solicitara alimentos, medicamentos, ropa de abrigo y dinero en efectivo.
Según el portal de noticias 'Mongolia-web', este país se está viendo afectado por un fenómeno denominado "dzud", un desastre natural consistente en la sequía del verano seguido por la nieve y las temperaturas más bajas de lo normal.
La Agencia Nacional de Dirección de Emergencias también ha indicado que este fenómeno provocará no sólo un aumento de la pobreza, sino también una migración interna. Además, hay unos 22.200 niños en 265 residencias en necesidad de asistencia. A estos menores se les ha ordenado que no viajen debido a las condiciones climáticas, por lo que ahora viven con apenas calefacción y suministros alimentarios muy limitados.
El último "dzud", vivido en 2001, no fue considerado tan grave como la experiencia actual. El trauma de perder todo el ganado puede dar lugar a un gran riesgo de desarrollar una fatiga extrema y estrés psicológico, señala este diario.
Más de un tercio de los habitantes de Mongolia se ganan la vida como ganaderos en este país pobre sin litoral. "Los pobres no tienen los recursos necesarios para almacenar los alimentos al combustible para la calefacción, y los suministros en las aldeas inaccesibles se están alargando para que duren el mayor tiempo posible", afirmó la coordinadora residente de la ONU en Mongolia, Rana Flowers.
Flowers afirmó que las agencias de la ONU intentan llegar a los más afectados, y que las organizaciones se han mostrado especialmente preocupadas por las mujeres embarazadas, sin instalaciones médicas debido a la nieve. Por ahora, indicó Flowers, ha habido tres mujeres que han muerto durante el parto.
Las agencias también están preocupadas por los elevados índices de neumonía entre los niños y las embarazadas, además de la alta malnutrición. La ONU está coordinando todas las contribuciones de los donantes a Mongolia, después de que el Gobierno solicitara alimentos, medicamentos, ropa de abrigo y dinero en efectivo.
Según el portal de noticias 'Mongolia-web', este país se está viendo afectado por un fenómeno denominado "dzud", un desastre natural consistente en la sequía del verano seguido por la nieve y las temperaturas más bajas de lo normal.
La Agencia Nacional de Dirección de Emergencias también ha indicado que este fenómeno provocará no sólo un aumento de la pobreza, sino también una migración interna. Además, hay unos 22.200 niños en 265 residencias en necesidad de asistencia. A estos menores se les ha ordenado que no viajen debido a las condiciones climáticas, por lo que ahora viven con apenas calefacción y suministros alimentarios muy limitados.
El último "dzud", vivido en 2001, no fue considerado tan grave como la experiencia actual. El trauma de perder todo el ganado puede dar lugar a un gran riesgo de desarrollar una fatiga extrema y estrés psicológico, señala este diario.