Un niño muere deshidratado en el interior de un vehículo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Un niño de dos años de edad murió en Sevilla deshidratado tras pasar varias horas encerrado en un coche aparcado al sol. Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando el menor se encontraba bajo el cuidado de su padre, que lo dejó dentro del vehículo mientras realizaba unas gestiones. Las circunstancias de la muerte han sido puestas en conocimiento de la Autoridad Judicial.
La negligencia de algunos padres en el cuidado de sus hijos parece no tener límites. Un niño de tan solo dos años murió en Sevilla deshidratado tras pasar varias horas encerrado en un coche aparcado al sol. Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando el menor se encontraba bajo el cuidado de su padre que lo dejó dentro del vehículo mientras realizaba unas gestiones. Varias horas después el padre llevó al menor hasta el centro de Salud de Camas (Sevilla) y ante la gravedad de su estado, ya que sufría convulsiones y su temperatura era de unos 43 grados, fue ingresado en el Hospital Infantil Virgen del Rocío de la capital hispalense. Allí no pudieron hacer nada por salvar al pequeño que murió el pasado martes. La consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, se limitó a confirmar la muerte de una persona por golpe de calor y a pedir cautela hasta que las investigaciones judiciales esclarezcan los hechos.
Fue el pasado 18 de julio, un día de intenso calor en Sevilla con el termómetro rozando los 40 grados, cuando el padre del niño dejó al pequeño dentro del coche, al sol y sin ningún tipo de ventilación. Un caso que lamentablemente es idéntico al que se vivió esta misma semana en Francia, donde una niña de tres años murió después de que su padre la olvidara en un coche aparcado al sol y al que tuvo lugar hace dos semanas, también el país galo, en el que perdió la vida un niño de dos años y medio.
En el caso de Camas parece que el padre del niño le dejó dentro del vehículo unas tres horas mientras él realizaba unas gestiones. Al volver y ver estado del niño, con mucha fiebre e incluso convulsiones, lo trasladó hasta el centro sanitario de la localidad sevillana, cuyos facultativos decidieron ante la gravedad de su estado trasladarlo al Hospital Infantil del Virgen del Rocío. El pequeño no pudo superar la situación y, tras pasar tres días en coma, falleció el pasado martes.
Las circunstancias de la muerte han sido puestas en conocimiento de la Autoridad Judicial pertinente debido a las malas condiciones en las que ingresó el pequeño. La consejera de Salud de la Junta de Andalucía subrayó que hay que ser “extremadamente cautelosos” ante la “delicada situación” de este caso.