Un perturbado provoca una matanza en el centro de Tokio

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Tomohiro Kato, un joven de 25 años oriundo de Shizuoka, detuvo este domingo su furgoneta Isuzu blanca en un populoso barrio comercial de Tokio y se lió a puñaladas contra los transeúntes que se cruzaban en su camino. El rastro de sangre dejó seis muertos –cinco hombres y una mujer- y doce heridos de diversa consideración. Sólo paró cuando la policía logró reducirle
Precisamente, Japón recordaba este domingo el séptimo aniversario de la matanza de una escuela de Osaka, donde un enfermo mental apuñaló hasta la muerte a ocho escolares.

Según la agencia Jiji, nada más ser detenido, el asesino declaró a la policía que estaba "cansado de vivir". "Vine al (barrio de) Akihabara para matar a gente. Poco importa a quién". Un testigo afirmó que el agresor gritaba frases incoherentes mientras hundía el cuchillo en el cuerpo de los transeúntes. "Vi un hombre tirado en la calle. Había sido apuñalado en el pecho y sangraba abundantemente. Había perdido el conocimiento", dijo una mujer a la televisión pública NHK.

Los seis fallecidos son seis hombres de 19, 20, 29, 33, 47 y 74 años y una mujer de 21, mientras que los heridos fueron llevados a diferentes hospitales de la ciudad con heridas punzantes de diversa gravedad.

El barrio Akihabara se ha vuelto en los últimos años el paraíso de la contracultura japonesa. Además de almacenes que proponen novedades en materia electrónica, juegos de video y mangas, Akihabara alberga también un museo dedicado a dibujos japoneses y cafés cuyas meseras están vestidas como sirvientas o heroínas de juegos de video.

Ídolo Takuma

Esta matanza ocurre exactamente siete años después de la masacre perpetrada por un enfermo mental, armado con un cuchillo de carnicero, en la escuela primaria Ikeda de la ciudad de Osaka (oeste). Mamoru Takuma, que odiaba a los niños de las élites, apuñaló a ocho escolares. Cuando se dio el veredicto, el juez calificó este asesinato como "uno de los crímenes más abominables en la historia de Japón". Takuma fue ahorcado en 2004 a la edad de 40 años.

El ataque contra la escuela afectó a la población que se preciaba hasta entonces de vivir en un país que tiene seguridad casi total. Pero Takuma se convirtió en objeto de fascinación mórbida para algunos japoneses.

En 2004, un repartidor de diarios torturó a muerte a un niño de siete años que él había criado, y envió fotos a la madre de la víctima. En su proceso, el asesino, Kaoru Kobayashi, quien fue condenado a muerte, pronunció un discurso en honor de Takuma.